jueves, 19 de octubre de 2017

Jueves 23 noviembre 2017, Jueves de la XXXIII semana del Tiempo Ordinario, feria o san Clemente Romano, papa y mártir, memoria libre, o san Columbano, abad, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

Congregación para el Culto Divino
INSTRUCCIÓN "LITURGIAM AUTHENTICAM" (28 de marzo de 2001).


117. Los derechos de edición y propiedad de todas las traducciones de textos litúrgicos, o al menos los derechos necesarios en el ámbito civil, para publicar y corregir los textos con toda libertad, deben permanecer en poder de las Conferencias de Obispos o en sus comisiones litúrgicas nacionales. Las mismas instituciones deben tener el derecho de tomar las medidas necesarias para prevenir y corregir cualquier uso improcedente de los textos.

118. Donde el derecho de propiedad de los textos litúrgicos traducidos es común a varias Conferencias de Obispos, el acuerdo, que debe ser concedido por cada Conferencia, se ha de preparar de tal modo que, en la medida de lo posible, sea gestionado por cada una de las Conferencias, según la norma del derecho. De otro modo, la Sede Apostólica constituirá una comisión para la administración, recogidas las opiniones de los Obispos.

119. La conformidad de los libros litúrgicos con las ediciones típicas aprobadas para el uso litúrgico, si se trata del texto en lengua latina solamente, debe constar mediante atestado de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos; si se trata del texto en lengua vernácula, o del caso indicado más arriba, n. 116c, debe constar por atestado del Ordinario del lugar en el que se publican los libros.

120. Los libros que se utilizan para proclamar los textos litúrgicos, con el pueblo o en beneficio del mismo, en lengua vernácula, deben tener una dignidad tal que su aspecto exterior mueva a los fieles a una mayor reverencia a la Palabra de Dios y a las cosas sagradas. Por ello, es necesario que se supere cuanto antes la fase provisional de las hojas y folletos, allá donde esto se dé. Todos los libros, destinados al uso litúrgico de los sacerdotes celebrantes o de los diáconos, deben ser de un tamaño lo suficientemente grande como para distinguirlos de los libros para uso personal de los fieles. Se debe evitar en ellos un lujo excesivo, que aumentaría necesariamente el precio, y resultaría así inalcanzable para algunos. Las imágenes, en la cubierta y en las páginas del libro, deben caracterizarse por una noble sencillez; y se deben emplear sólo aquellos estilos que, en el contexto cultural, resulten atrayentes, de manera universal y permanente.

CALENDARIO

23 JUEVES DE LA XXXIII SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria o SAN CLEMENTE I, papa y mártir, memoria libre o SAN COLUMBANO, abad, memoria libre


Misa
de feria (verde) o de la memoria de san Clemente I (rojo) o de la memoria de san Columbano (blanco).
MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5) / para la memoria de san Clemente I: 1ª orac. prop. y el resto del común de mártires (para un mártir) o de pastores (para un papa), o de un domingo del T. O. / para la memoria de san Columbano: 1ª orac. prop., el resto del común de pastores (para misioneros) o de santos (para un abad); Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-impar.
- 1 Mac 2, 15-29. Viviremos según la Alianza de nuestros padres.
- Sal 49. R. Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.
- Lc 19, 41-44. ¡Si reconocieras lo que conduce a la paz!
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de una de las memorias.

Martirologio: elogs. del 24 de noviembre, pág. 685.
CALENDARIOS: Sevilla: San Clemente I, papa y mártir (ML).
Jesuitas: Beato Miguel Agustín Pro, presbítero y mártir (ML).
Operarios Diocesanos: Conmemoración de los sacerdotes, parientes y bienhechores difuntos.

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del XXXIII Domingo del T. Ordinario (o de otro domngo del T. Ordinario)

Misa de san Clemente:
Elogio del martirologio
San Clemente I, papa y mártir, tercer sucesor del apóstol san Pedro, que rigió la Iglesia romana y escribió una espléndida carta a los corintios, para fortalecer entre ellos los vínculos de la paz y la concordia. Hoy se celebra el sepelio de su cuerpo en Roma. (s. I)

Oración colecta propia. Resto del común de mártires: I. Fuera del tiempo pascual; B. Para un mártir 1.

23 de noviembre
San Clemente I, papa y mártir
Die 23 novembris
S. Clementis I, papæ et martyris
Antífona de entrada
Este santo luchó hasta la muerte en defensa de la ley de Dios y no temió las palabras de los malvados: estaba cimentado sobre roca firme.
O bien: Cf. Sab 10, 12
El Señor lo puso en un duro combate, para que venciera, pues la sabiduría es más fuerte que todo.
Antiphona ad introitum
Iste sanctus pro lege Dei sui certávit usque ad mortem, et a verbis impiórum non tímuit; fundátus enim erat supra firmam petram.
Vel: Cf. Sg 10, 12
Certámen forte dedit illi Dóminus, ut víncere sciret, quóniam ómnium poténtior est sapiéntia.
Oración colecta
Dios todopoderoso y eterno, admirable en la fortaleza de todos tus santos, concédenos alegramos en la memoria anual de san Clemente, sacerdote y mártir de tu Hijo, que con su muerte dio testimonio de lo que realizaba sacramentalmente y confirmó con el ejemplo lo que predicaba con la palabra. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Omnípotens sempitérne Deus, qui in ómnium sanctórum tuórum es virtúte mirábilis, da nobis in beáti Cleméntis ánnua commemoratióne laetári, qui, Fílii tui sacérdos et martyr, quod mystério gessit, testimónio comprobávit, et, quod praedicávit ore, confirmávit exémplo. Per Dóminum.

Misa de san Columbano:
Elogio del martirologio
San Columbano, abad, irlandés de nacimiento, que por Cristo se hizo peregrino para evangelizar las gentes de las Galias. Fundó, entre otros muchos, el monasterio de Luxeuil, que él mismo rigió con estricta observancia, y obligado después a exiliarse, atravesó los Alpes y construyó el cenobio de Bobbio, en la región italiana de Liguria, famoso por su disciplina y estudios, en el cual se durmió en la paz, lleno de méritos para con la Iglesia. Su cuerpo recibió sepultura en este día. (615)

Oración colecta propia: del Común de pastores: V. Para misioneros 1.

23 de noviembre
San Columbano, abad
Die 23 novembris
S. Columbani, abbatis
Antífona de entrada
Estos son los varones santos, amigos de Dios, insignes en la predicación de la verdad divina.
O bien: Sal 17, 50; 21, 23
Te daré gracias entre las naciones, Señor; contaré tu fama a mis hermanos.
Antiphona ad introitum
Isti sunt viri sancti facti amíci Dei, divínae veritátis praecónio gloriósi.
Vel: Ps 17, 50 Ps 21, 23
Confitébor tibi in pópulis, Dómine, et narrábo nomen tuum frátribus mei.
Oración colecta
Oh, Dios, que has unido de modo admirable en san Columbano la tarea de la evangelización y el amor a la vida monástica, concédenos, por su intercesión y su ejemplo, buscarte por encima de todas las cosas y trabajar por la edificación del pueblo creyente. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui in beáto Columbáno evangelizándi munus et monásticae vitae stúdium mirabíliter coniunxísti, praesta, quaesumus, ut, eius intercessióne et exémplo, te super ómnia quaerere et credéntium pópulum augére studeámus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la XXXIII semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA 1 Mac 2, 15-29
Viviremos según la Alianza de nuestros padres
Lectura del primer libro de los Macabeos.

En aquellos días, los funcionarios reales, encargados de imponer la apostasía, llegaron a Modín para que la gente ofreciese sacrificios, y muchos israelitas acudieron a ellos.
Matatías y sus hijos se reunieron aparte. Los funcionarios del rey tomaron la palabra y dijeron a Matatías:
«Tú eres una persona ilustre, un hombre importante en esta ciudad, y estás respaldado por tus hijos y parientes. Adelántate el primero, haz lo que manda el rey, como lo han hecho todas las naciones; y los mismos judíos, y los que han quedado en Jerusalén. Tú y tus hijos recibiréis el título de Amigos del rey; os premiarán con oro y plata y muchos regalos».
Pero Matatías respondió en voz alta:
«Aunque todos los súbditos del rey le obedezcan apostatando de la religión de sus padres y aunque prefieran cumplir sus órdenes, yo, mis hijos y mis parientes viviremos según la Alianza de nuestros padres. ¡Dios me libre de abandonar la ley y nuestras costumbres! No obedeceremos las órdenes del rey, desviándonos de nuestra religión ni a derecha ni a izquierda».
Nada más decirlo, un judío se adelantó a la vista de todos, dispuesto a sacrificar sobre el ara de Modín, como lo mandaba el rey.
Al verlo, Matatías se indignó, tembló de cólera y, en un arrebato de ira santa, corrió a degollar a aquel hombre sobre el ara. Y, acto seguido, mató al funcionario real que obligaba a sacrificar y derribó el ara. Lleno de celo por la ley, hizo lo que Pinjás a Zimrí, hijo de Salu.
Luego empezó a decir a voz en grito por la ciudad:
«Todo el que sienta celo por la ley y quiera mantener la Alianza, que me siga!».
Y se echó al monte, con sus hijos, dejando en la ciudad todo cuanto tenía.
Por entonces, muchos decidieron bajar al desierto para instalarse allí, porque deseaban vivir santamente de acuerdo con el derecho y la justicia.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 49, 1-2. 5-6. 14-15 (R.: 23b)
R.
Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios. Qui inmaculátus est in via, osténdam illi salutáre Dei.

V. El Dios de los dioses, el Señor, habla:
convoca la tierra de oriente a occidente.
Desde Sión, la hermosa,
Dios resplandece. R.
Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios. Qui inmaculátus est in via, osténdam illi salutáre Dei.

V. «Congregadme a mis fieles,
que sellaron mi pacto con un sacrificio».
Proclame el cielo su justicia;
Dios en persona va a juzgar. R.
Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios. Qui inmaculátus est in via, osténdam illi salutáre Dei.

V. «Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza,
cumple tus votos al Altísimo
e invócame el día del peligro:
yo te libraré, y tú me darás gloria». R.
Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios. Qui inmaculátus est in via, osténdam illi salutáre Dei.

Aleluya Cf. Sal 94, 8a. 7D
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. No endurezcáis hoy vuestro corazón; escuchad la voz del Señor. R.
Hódie, nolíte obduráre corda vestra, sed vocem Dómini audíte.

EVANGELIO Lc 19, 41-44
¡Si reconocieras lo que conduce a la paz!
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, al acercarse Jesús a Jerusalén y ver la ciudad, lloró sobre ella, mientras decía:
«Si reconocieras tú también en este día lo que conduce a la paz! Pero ahora está escondido a tus ojos.
Pues vendrán días sobre ti en que tus enemigos te rodearán de trincheras, te sitiarán, apretarán el cerco de todos lados, te arrasarán con tus hijos dentro, y no dejarán piedra sobre piedra. Porque no reconociste el tiempo de tu visita».
Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, homilía en santa Marta, 30-marzo-2017
Preguntémonos si Dios llora por mí, si está desilusionado conmigo y si yo me he alejado del Señor. ¿Cuántos ídolos tengo que no soy capaz de quitármelos de encima, que me esclavizan? Es la idolatría que llevamos dentro. Y Dios llora por mí. Pensemos hoy en esta desilusión de Dios que nos hizo por amor y, en cambio, nosotros vamos a buscar amor, bienestar, pasarlo bien en otras partes y no en el amor de Él. Nos alejamos de este Dios que nos ha criado. Esto es un buen pensamiento (...) que nos hará bien. Haced todos los días un pequeño examen de conciencia: Señor, tú que has tenido tantos sueños sobre mí, yo sé que me he alejado, pero dime dónde, cómo, para volver… Y la sorpresa será que Él siempre nos espera, como el padre del hijo pródigo, que lo vio venir de lejos, porque lo estaba esperando.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario IV.
292. Al celebrar estos sagrados misterios, pidamos al Dios de la salvación que escuche misericordiosamente nuestras plegarias.
- Para que conceda a la Iglesia la libertad y la paz. Roguemos al Señor.
- Para que se digne establecer y conservar la justicia en todas las naciones. Roguemos al Señor.
- Para que descubra a los poderosos que mandar es servir. Roguemos al Señor.
- Para que dé a los súbditos una obediencia sin servilismo. Roguemos al Señor.
- Para que perdone a los pecadores, proteja a los justos, consuele a los que sufren y dé la salud a los enfermos. Roguemos al Señor.
- Para que despierte en nosotros el amor a los pobres y el deseo del cielo. Roguemos al Señor.
Oh Dios, que derramas sobre los corazones de tus fieles el don de la caridad; concede a tus siervos la salud del alma y del cuerpo para que vivan en tu amor, cumpliendo tus mandatos. Por Jesucristo nuestro Señor. 

En la memoria de san Clemente:
Oración sobre las ofrendas
Santifica con la eficacia de tu bendición, Señor, estos dones que, por tu gracia, han de encender en nosotros aquel fuego de tu amor que dio fuerza a san N., para vencer todos los tormentos corporales. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Obláta múnera, quaesumus, Dómine, tua benedictióne sanctífica, quae, te donánte, nos illa flamma tuae dilectiónis accéndat, per quam sanctus N. torménta sui córporis univérsa devícit. Per Christum.
PREFACIO I DE LOS SANTOS MÁRTIRES
Significado y ejemplaridad del martirio
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque la sangre del glorioso mártir san N., derramada, como la de Cristo, para confesar tu nombre, manifiesta las maravillas de tu poder; pues en su martirio, Señor, has sacado fuerza de lo débil, haciendo de la fragilidad tu propio testimonio; por Cristo, Señor nuestro.
Por eso, con las virtudes del cielo te aclamamos continuamente en la tierra, alabando tu gloria sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE SANCTIS MARTYRIBUS
De signo et exemplo martyrii.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quóniam beáti mártyris N. pro confessióne nóminis tui, ad imitatiónem Christi, sanguis effúsus tua mirabília maniféstat, quibus pérficis in fragilitáte virtútem, et vires infírmas ad testimónium róboras, per Christum Dóminum nostrum.
Et ídeo, cum caelórum Virtútibus, in terris te iúgiter celebrámus, maiestáti tuae sine fine clamántes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de comunión Cf. Mt 16, 24
Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga, dice el Señor.
O bien: Cf. Mt 10, 39
El que pierda su vida por mí, la encontrará para siempre, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Cf. Mt 16, 24
Qui vult veníre post me, ábneget semetípsum, et tollat crucem suam, et sequátur me, dicit Dóminus.
Vel: Mt 10, 39
Qui perdíderit ánimam suam propter me, dicit Dóminus, invéniet eam in aetérnum.
Oración después de la comunión
Te pedimos, Señor, que los sacramentos recibidos nos den aquella fortaleza de espíritu que hizo a tu mártir san N. fiel en tu servicio y victorioso en el martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Praestent nobis, quaesumus, Dómine, sacra mystéria quae súmpsimus eam ánimi fortitúdinem, quae beátum N. mártyrem tuum réddidit in tuo servítio fidélem et in passióne victórem. Per Christum.

En la memoria de san Columbano:
Oración sobre las ofrendas
Dios todopoderoso, mira el sacrificio que te ofrecemos en la fiesta de san N., y concede a cuantos celebramos el misterio de la pasión del Señor imitar lo que realizamos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Réspice quas offérimus hóstias, omnípotens Deus, in beáti N. festivitáte, et praesta, ut, qui domínicae passiónis mystéria celebrámus, imitémur quod ágimus. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS PASTORES
La presencia de los santos Pastores en la Iglesia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque nos concedes la alegría de celebrar hoy la fiesta de san N., fortaleciendo a tu Iglesia con el ejemplo de su vida santa, instruyéndola con su palabra y protegiéndola con su intercesión.
Por eso, con los ángeles y la multitud de los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO DE SANCTIS PASTORIBUS
De praesentia sanctorum Pastorum in Ecclesia
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia sic tríbuis Ecclésiam tuam sancti N. festivitáte gaudére, ut eam exémplo piae conversatiónis corróbores, verbo praedicatiónis erúdias, gratáque tibi supplicatióne tueáris.
Et ídeo, cum Angelórum atque Sanctórum turba, hymnum laudis tibi cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de la comunión Cf. Ez 34, 15
Yo mismo apacentaré mis ovejas y las haré reposar, dice el Señor.
O bien: Cf. Mt 10, 27
Lo que os digo en la oscuridad, decidio a la luz, dice el Señor, ylo que os digo al oído, pregonadio desde la azotea.
Antiphona ad communionem Ez 34, 15
Ego pascam oves meas, et ego eas accubáre fáciam, dicit Dóminus.
Vel: Mt 10, 27
Quod dico vobis in ténebris, dícite in lúmine, dicit Dóminus, et quod in aure audítis, praedicáte super tecta.
Oración después de la comunión
Señor, por la eficacia de este sacramento confirma a tus siervos en la verdadera fe para que la proclamen de palabra y de obra en todas partes, a ejemplo de san N. que, por ella, trabajó y consagró su vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Huius mystérii virtúte, confírma, Dómine, fámulos tuos in fide veritátis, ut eam ubíque ore et ópere confiteántur, pro qua beátus N. laboráre non déstitit et vitam suam impéndit. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 24 de noviembre
M
emoria de santos Andrés Dung Lac, presbítero, y de sus compañeros mártires (Estos son sus nombres: santos Clemente Ignacio Delgado Cebrián, Domingo Henares, Jerónimo Hermosilla, José María Díaz Sanjurjo, Melchor García Sampedro, Pedro Dumoulin-Borie, Valentín Berrio Ochoa, obispos; Agustín Schoeffler, Bernardo Viu Van Due, Domingo Cam, Domingo Mâu, Domingo Nguyen Van (Doán) Xuyên, Domingo Nguyen Van Hanh (Diêu), Domingo Trach, Domingo Tuoc, Manuel Nguyen Van Triêu, Francisco Gil de Federich, Francisco Jaccard, Jacinto Castañeda, Santiago Do Mai Nam, Juan Carlos Cornay, Juan Dat, Juan Doàn Trinh Hoan, Juan Luis Bonnard, Juan Teófanes Venard, José Dang Dinh (Niên) Viên, José Dô Quang Hien, José Fernández, José Machand, José Nguyên Dình Nghi, José Tuán, Isidoro Gagelin, Lorenzo Nguyen Van Hutong, Lucas Vu Bá Loan, Martín Ta Duc Thinh, Mateo Alonso de Leziniana, Pablo Lê Bao Tinh, Pablo Le-Van-Loc, Pablo Nguyen Ngan, Pablo Pham Khac Khoan, Pedro Almató Ribeira, Pedro Doan Cong Quy, Pedro Francisco Nerón, Pedro Khanh, Pedro Le Tuy, Pedro Nguyen Ba Tuân., Pedro Nguyen Van Luu, Pedro Nguyen Van Tu, Pedro Truong Van Thi, Felipe Phan Van Minh, Tomás Dinh Viet Du, Tomás Khuong, Vicente Do Yen, Vicente Le Quang Liem y Vicent Nguyen The Diem, presbíteros; Andrés Nguyen Kim Thong Nam (Nam Thuong), Antonio Nguyen Huu (Nam Quynh, Domingo Bui Van Uy, Francisco Javier Can, Francisco Javier Ha Trong Mau, Juan Bautista Dinh Van Thanh, José Nguyen Dinh Uyen, José Nguyen Duy Khang, José Nguyen Van Luu, Mateo Nguyen Van Phuong, Pablo Nguyen Van My, Pedro Doan Van Van, Pedro Nguyen Khac Tu, Pedro Nguyen Van Hieu, Pedro Truong Van Duong, Pedro Vu Van Truat y Tomás Toán, catequistas; Inés Le Thi Thanh (Dê), Andrés Tuong, Andrés Tran Van Trong, Antonio Nguyen Dích, Agustín Nguyen Van Moi, Agustín Phan Viet Huy, Domingo Huyen, Domingo Mao, Domingo Ngon, Domingo Nguyen, Domingo Nhi, Domingo Nicolás Dinh Dat, Domingo Ninh, Domingo Pham Trong (An) Kham, Domingo Toai, Manuel Le Van Phung, Manuel Phung, Francisco Do Minnh Chieu, Francisco Tran Van Trung, Juan Bautista Con, José Hoang Luong Canh, José Le Dan Thi, José Pham Trong (Cai) Ta, José Tuán, José Tuc, Lucas (Cai) Thin, Martín Tho, Mateo Le Van Gam, Miguel Ho Dinh Hy, Miguel Nguyen Huy My, Nicolás Bui Viet Yhe, Pablo Hang, Pablo Tong Viet Buong, Pedro Da, Pedro Dong, Pedro Thuan, Pedro Vo Dang Khoa, Simón Phan Dac Hoa, Esteban Nguyen Van Vinh, Tomás Nguyen Van Dê, Tomás Tran Van Thien, Vicente Duong y Vicente Tuong). En una común celebración se venera a los ciento diecisiete mártires de las regiones asiáticas de Tonquín, Annam y de la Cochinchina. Ocho de ellos eran obispos, otros muchos presbíteros, amén de ingente número de fieles de ambos sexos y de toda condición y edad, todos los cuales prefirieron el destierro, las cárceles, los tormentos y finalmente los extremos suplicios, antes que pisotear la cruz y desviarse de la fe cristiana (1839).
2. En Aquileya, en el territorio de Venecia, conmemoración de san Crisógono, mártir, a quien se da culto en Roma el día del aniversario de la dedicación de la iglesia cuyo título lleva su nombre (304).
3. En Amelia, ciudad de la Umbría, santa Firmina, mártir (303).
4. En Milán, de la provincia de Liguria, san Protasio, obispo, que defendió ante el emperador Constante la causa de san Atanasio y tomó parte en el Concilio de Sárdica (352).
5. En el lugar de Blaye, en el territorio de Burdeos, en Aquitania, san Romano, presbítero (385).
6*. En Cluain Uama (hoy Clyne), de Hibernia (hoy Irlanda), san Colmano, obispo (600).
7. En el territorio de Auvernia, en Aquitania, san Porciano, abad, que siendo joven esclavo buscó refugio y la libertad en un monasterio en el que se hizo monje y donde llegó a ser abad, muriendo ya de viejo, agotado por los ayunos (c. 532).
8. En Córdoba, en la región hispánica de Andalucía, santas Flora y María, vírgenes y mártires, que en la persecución llevada a cabo por los musulmanes fueron encarceladas con san Eulogio y después muertas a espada (856).
9. En Reims, de la Galia, pasión de san Alberto de Lovaina, obispo de Lieja y mártir, que, desterrado por defender a la Iglesia, allí, en el mismo año fue ordenado y martirizado (1192).
10*. En el monasterio de Cava, en la Campania, beato Balsamo, abad, que en medio de las turbulencias y contradicciones de su tiempo desempeñó su cargo con sabiduría y prudencia (1232).
11. En la ciudad de Dông Hoy, en Annam, santos mártires Pedro Dumoulin-Borie, obispo de la Sociedad de Misiones Extranjeras de París, Pedro Vo Dang Khoa y Vicente Ngyen Tho Diem, presbíteros, de los cuales, por orden del emperador Minh Mang, el primero fue degollado y los demás estrangulados (1838).
12*. En Milán, de Italia, beata María Ana Sala, virgen de la Congregación de Hermanas de Santa Marcelina, que, entregada totalmente a la formación de las niñas, fue maestra cimentada en la fe y la piedad (1891).
13*. En Picadero de Paterna, en el territorio de Valencia, en España, beatas Nicetas de santa Prudencia Plaja Xifra y compañeras (Sus nombres son: beatas Paula de Santa Anastasia Isla Alonso, Antonia de Santo Timoteo Gosens Sáez de Ibarra, Daría de Santa Sofía Campillo Paniagua, Erundina de Nuestra Señora del Monte Carmelo Colino Vega, Consolada del Santísimo Sacramento Cuñado González, Concepción de San Ignacio Odriozola Zabalía, Feliciana de Nuestra Señora del Monte Carmelo de Uribe Orbe, Concepción de Santa Magdalena Rodríguez Fernández, Justa de María Inmaculada Maiza Goicoechea, Clara de Nuestra Señora de la Esperanza Urrutia y Cándida de Nuestra Señora de los Ángeles Cayuso González.), vírgenes del Instituto de las Hermanas Carmelitas de la Caridad y mártires, todas las cuales fueron consideradas dignas de entrar con Cristo Esposo en el convite eterno, llevando sus lámparas encendidas (1936).

miércoles, 18 de octubre de 2017

Miércoles 22 noviembre 2017, Santa Cecilia, virgen y mártir, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

Congregación para el Culto Divino
INSTRUCCIÓN "LITURGIAM AUTHENTICAM" (28 de marzo de 2001).


113. Para las ediciones "iuxta typicam" destinadas al uso litúrgico, hay que tener en cuenta: el derecho de editar libros litúrgicos que contienen sólo el texto latino se reserva a la "Librería Editrice Vaticana", y a aquellos editores a quienes la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos haya elegido, mediante acuerdo expreso, a menos que conste otra cosa en las normas contenidas en la edición típica.

114. El derecho de traducir los libros litúrgicos del Rito Romano a una lengua vernácula, o al menos de aprobarlos para el uso litúrgico, y el derecho de imprimirlos y publicarlos en su propio territorio, corresponde sólo a la Conferencia de Obispos, manteniendo los derechos, ya sea de propiedad, ya sea de la "recognitio" de la Sede Apostólica, según lo expuesto en esta Instrucción.

115. En lo referente a la edición de libros litúrgicos traducidos en una lengua vernácula, propios de una Conferencia de Obispos, el derecho de edición se reserva a aquellos editores a los que la Conferencia de Obispos se lo ha concedido mediante contrato formal, teniendo en cuenta tanto las prescripciones de la ley civil como las costumbres jurídicas vigentes en cada nación respecto a la edición de libros.

116. Para que un editor pueda imprimir ediciones "iuxta typicam" destinadas al uso litúrgico debe:
a) Si se trata de libros que ofrecen sólo el texto latino, obtener en cada caso la licencia de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, después llegar a un acuerdo con la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica o con la "Libreria Editrice Vaticana", que actúa en nombre y por mandato de esta Administración, acerca de las condiciones para la publicación de estos libros.
b) Si se trata de libros que contienen el texto en lengua vernácula, según las circunstancias, deben obtener la licencia del Presidente de la Conferencia de Obispos o del Instituto o comisión, que con permiso de la Santa Sede, se ocupa de esta cuestión en nombre de varias Conferencias; al mismo tiempo debe llegar a un acuerdo con él sobre las condiciones para la publicación de estos libros, según las normas y leyes vigentes en la propia nación.
c) Si se trata de libros que contienen principalmente el texto en lengua vernácula, pero también contienen ampliamente texto latino, para esta parte en latín se debe recurrir a la norma del n. 116 a.

CALENDARIO

22 MIÉRCOLES. SANTA CECILIA, virgen y mártir, m. obligatoria

Misa
de la memoria (rojo).
MISAL: 1ª orac. prop. y el resto del común de mártires (para una virgen mártir) o de vírgenes (para una virgen), o de un domingo del T. O.; Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-impar.
- 2 Mac 7, 1. 20-31. El Creador del universo os devolverá el aliento y la vida.
- Sal 16. R. Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor.
- Lc 19, 11-28. ¿Por qué no pusiste mi dinero en el banco?
o bien:
cf. vol. IV.
Liturgia de las horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 23 de noviembre, pág. 683.
CALENDARIOS: Arzobispado Castrense-Músicas Militares: (S).
OFM: Beato Pascual Fortuni, presbítero y compañeros, mártires (ML).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de santa Cecilia, virgen y mártir, que, según la tradición, consiguió la doble palma por amor a Jesucristo, en el cementerio de Calixto, en la vía Apia de Roma. El título de una iglesia en el Transtíber romano lleva desde antiguo su nombre (s. inc.)

La oración colecta es propia de la memoria. El resto está tomado del común de mártires: IV. Para una virgen mártir. En castellano las antífonas son del común de vírgenes 1.

22 de noviembre
Santa Cecilia, virgen y mártir
Memoria
Die 22 novembris
S. Cæciliæ, virginis et martyris
Memoria
Antífona de entrada
Esta virgen valiente, ofrenda de pureza y castidad, sigue al Cordero crucificado por nosotros.
O bien:
Esta es la virgen dichosa que, negándose a sí misma y abrazando su cruz, siguió al Señor, esposo de las vírgenes y príncipe de los mártires.
Antiphona ad introitum
Ecce iam séquitur Agnum pro nobis crucifíxum strénua virgo, pudóris hóstia, víctima castitátis.
Vel:
Beáta virgo, quae ábnegans semetípsam et tollens crucem suam, Dóminum aemuláta est, vírginum sponsum martyrúmque príncipem.
Oración colecta
Oh, Dios, que nos alegras cada año con la celebración de santa Cecilia, concédenos imitar los ejemplos que piadosamente hemos recibido de tu sierva, y que proclaman las maravillas de Cristo, tu Hijo, en sus servidores. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui nos ánnua beátae Caecíliae celebritáte laetíficas, praesta, quaesumus, ut ea, quae de ancílla tua devóte trádita sunt, exémpla nobis praebeant imitánda et Christi Fílii tui in servis eius praedicent mirabília. Qui tecum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la XXXIII semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA 2 Mac 7, 1. 20-31
El Creador del universo os devolverá el aliento y la vida

Lectura del segundo libro de los Macabeos.

En aquellos días, arrestaron a siete hermanos con su madre. El rey los hizo azotar con látigos y nervios para forzarlos a comer carne de cerdo, prohibida por la ley.
En extremo admirable y digna de recuerdo fue la madre, quien, viendo morir a sus siete hijos en el espacio de un día, lo soportó con entereza, esperando en el Señor. Con noble actitud, unindo un temple viril a la ternura femenina, fue animando a cada uno y les decía en su lengua patria:
«Yo no sé cómo aparecisteis en mi seno: yo no os regalé el aliento ni la vida, ni organicé los elementos de vuestro organismo. Fue el Creador del universo, quien modela la raza humana y determina el origen de todo. Él, por su misericordia, os devolverá el aliento y la vida, si ahora os sacrificáis por su ley».
Antíoco creyó que la mujer lo despreciaba, y sospechó que lo estaba insultando.
Todavía quedaba el más pequeño, y el rey intentaba persuadirlo; más aún, le juraba que si renegaba de sus tradiciones lo haría rico y feliz, lo tendría por Amigo y le daría algún cargo.
Pero como el muchacho no le hacía el menor caso, el rey llamó a la madre y le rogaba que aconsejase al chiquillo para su bien.
Tanto le insistió, que la madre accedió a persuadir al hijo: se inclinó hacia él y, riéndose del cruel tirano, habló así en su idioma patrio:
«Hijo mío, ten piedad de mí, que te llevé nueve meses en el seno, te amamanté y te crié durante tres años, y te he alimentado hasta que te has hecho mozo! Hijo mío, te lo suplico, mira el cielo y la tierra, fíjate en todo lo que contienen, y ten presente que Dios lo creó todo de la nada, y el mismo origen tiene el género humano. No temas a ese verdugo; mantente a la altura de tus hermanos y acepta la muerte. Así, por la misericordia de Dios, te recobraré junto con ellos». Estaba todavía hablando, cuando el muchacho dijo:
«¿Qué esperáis? No obedezco el mandato del rey; obedezco el mandato de la ley dada a nuestros padres por medio de Moisés. Pero tú, que eres el causante de todas las desgracias de los hebreos, no escaparás de las manos de Dios».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 16, 1. 5-6. 8 y 15 (R.: 15b)
R.
Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor. Satiábor, cum evigilávero, conspéctu tuo, Dómine.

V. Señor, escucha mi apelación,
atiende a mis clamores,
presta oído a mi súplica,
que en mis labios no hay engaño. R.
Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor. Satiábor, cum evigilávero, conspéctu tuo, Dómine.

V. Mis pies estuvieron firmes en tus caminos,
y no vacilaron mis pasos.
Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío;
inclina el oído y escucha mis palabras. R.
Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor. Satiábor, cum evigilávero, conspéctu tuo, Dómine.

V. Guárdame como a las niñas de tus ojos,
a la sombra de tus alas escóndeme.
Yo con mi apelación vengo a tu presencia,
y al despertar me saciaré de tu semblante. R.
Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor. Satiábor, cum evigilávero, conspéctu tuo, Dómine.

Aleluya Cf. Jn 15, 16
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Yo os he elegido del mundo -dice el Señor-, para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca. R. Ego vos elégi de mundo, ut eátis et fructum afferátis, et fructus vester máneat, dicit Dóminus.

EVANGELIO Lc 19, 11-28
¿Por qué no pusiste mi dinero en el banco?
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús dijo una parábola, porque estaba él cerca de Jerusalén y pensaban que el reino de Dios iba a manifestarse enseguida.
Dijo, pues:
«Un hombre noble se marchó a un país lejano para conseguirse el título de rey, y volver después.
Llamó a diez siervos suyos y les repartió diez minas de oro, diciéndoles:
“Negociad mientras vuelvo”.
Pero sus conciudadanos lo aborrecían y enviaron tras de él una embajada diciendo:
“No queremos que este llegue a reinar sobre nosotros”.
Cuando regresó de conseguir el título real, mandó llamar a su presencia a los siervos a quienes había dado el dinero, para enterarse de lo que había ganado cada uno.
El primero se presentó y dijo:
“Señor, tu mina ha producido diez”.
Él le dijo:
“Muy bien, siervo bueno; ya que has sido fiel en lo pequeño, recibe el gobierno de diez ciudades”.
El segundo llegó y dijo:
“Tu mina, señor, ha rendido cinco”.
A ese le dijo también:
“Pues toma tú el mando de cinco ciudades”.
El otro llegó y dijo:
“Señor, aquí está tu mina; la he tenido guardada en un pañuelo, porque tenía miedo, pues eres un hombre exigente que retiras lo que no has depositado y siegas lo que no has sembrado”.
Él le dijo:
“Por tu boca te juzgo, siervo malo. ¿Conque sabías que soy exigente, que retiro lo que no he depositado y siego lo que no he sembrado? Pues ¿por qué no pusiste mi dinero en el banco? Al volver yo, lo habría cobrado con los intereses”. Entonces dijo a los presentes:
“Quitadle a este la mina y dádsela al que tiene diez minas”. Le dijeron:
“Señor, ya tiene diez minas”.
“Os digo: al que tiene se le dará, pero al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene. Y en cuanto a esos enemigos míos, que no querían que llegase a reinar sobre ellos, traedlos acá y degolladlos en mi presencia”».
Dicho esto, caminaba delante de ellos, subiendo hacia Jerusalén.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Camino 243
"Qui fidelis est in minimo et in majori fidelis est" –quien es fiel en lo poco también lo es en lo mucho. –Son palabras de San Lucas que te señalan –haz examen– la raíz de tus descaminos.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario III.
291. Oremos, hermanos, por todo el pueblo santo de Dios.
- Para que introduzca en la plenitud de su santa Iglesia a los no cristianos y a lo no creyentes. Roguemos al Señor.
- Para que inspire a los gobernantes pensamientos de servicio y entrega al bien común. Roguemos al Señor.
- Para que libre al mundo del hambre, del paro y de la guerra. Roguemos al Señor.
- Para que conceda a nuestra(o) ciudad (pueblo) la paz, la justicia, la libertad y el bienestar. Roguemos al Señor.
- Para que acoja siempre nuestra oración. Roguemos al Señor.
Oh Dios, que sabes que la vida del hombre está sujeta a tanta necesidad: escucha las preces de los que te suplican y cumple los anhelos de los que ponen en ti toda su esperanza. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, que los dones que te presentamos en la fiesta de santa N. sean tan agradables a tu bondad como lo fue para ti el combate de su martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Múnera, quaesumus, Dómine, quae in celebritáte beátae N. deférimus, ita grátiae tuae efficiántur accépta, sicut eius tibi plácitum éxstitit passiónis certámen. Per Christum.
PREFACIO I DE LOS SANTOS MÁRTIRES
Significado y ejemplaridad del martirio
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque la sangre del glorioso mártir san N., derramada, como la de Cristo, para confesar tu nombre, manifiesta las maravillas de tu poder; pues en su martirio, Señor, has sacado fuerza de lo débil, haciendo de la fragilidad tu propio testimonio; por Cristo, Señor nuestro.
Por eso, con las virtudes del cielo te aclamamos continuamente en la tierra, alabando tu gloria sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE SANCTIS MARTYRIBUS
De signo et exemplo martyrii.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quóniam beáti mártyris N. pro confessióne nóminis tui, ad imitatiónem Christi, sanguis effúsus tua mirabília maniféstat, quibus pérficis in fragilitáte virtútem, et vires infírmas ad testimónium róboras, per Christum Dóminum nostrum.
Et ídeo, cum caelórum Virtútibus, in terris te iúgiter celebrámus, maiestáti tuae sine fine clamántes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de la comunión Ap 7, 17
El Cordero que está delante del trono los conducirá hacia fuentes de aguas vivas.
Antiphona ad communionem Ap 7, 17
Agnus, qui in médio throni est, dedúcet eos ad vitae fontes aquárum.
Oración después de la comunión
Oh, Dios, que coronaste a la bienaventurada N. entre los santos con el doble triunfo de la virginidad y del martirio, concédenos en virtud de este sacramento, vencer con fortaleza toda maldad y alcanzar la gloria del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Deus, qui beátam N. pro gémina virginitátis et martyrii victória inter Sanctos coronásti, da, quaesumus, per huius virtútem sacraménti, ut, omne malum fórtiter superántes, caeléstem glóriam consequámur. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 23 noviembre
S
an Clemente I, papa y mártir
, tercer sucesor del apóstol san Pedro, que rigió la Iglesia romana y escribió una espléndida carta a los corintios, para fortalecer entre ellos los vínculos de la paz y la concordia. Hoy se celebra el sepelio de su cuerpo en Roma (s. I).
San Columbano, abad, irlandés de nacimiento, que por Cristo se hizo peregrino para evangelizar las gentes de las Galias. Fundó, entre otros muchos, el monasterio de Luxeuil, que él mismo rigió con estricta observancia, y obligado después a exiliarse, atravesó los Alpes y construyó el cenobio de Bobbio, en la Liguria, famoso por su disciplina y estudios, en el cual se durmió en la paz, lleno de méritos para con la Iglesia. Su cuerpo recibió sepultura en este día (615).
3. En Roma, en el cementerio de Máximo, de la vía Salaria Nueva, santa Felicidad, mártir (s. inc.).
4. En Chiusi, de la Toscana, santa Mustiola, mártir (s. inc.).
5. En Cícico, del Helesponto, san Sisinio, obispo y mártir, que, según la tradición, después de muchos tormentos murió a espada en la persecución bajo el emperador Diocleciano (325).
6*. En Metz, de la Galia Bélgica, conmemoración de san Clemente, que es tenido como primer obispo de esta ciudad (s. IV).
7. En Mérida, de Lusitania, santa Lucrecia, mártir (306).
8. En Iconio, de Licaonia, san Anfiloquio, obispo, que fue compañero en el desierto de los santos Basilio y Gregorio Nazianceno y también colega en el episcopado. Esclarecido por su santidad y doctrina, libró muchas batallas en favor de la fe católica (395).
9. En París, ciudad de la Galia Lugdunense, san Severino, quien, recluido en una celda, se dedicó a la divina contemplación (s. VI).
10. En Agrigento, de Sicilia, san Gregorio, obispo, que explicó los libros sagrados para aclarar al pueblo llano las cosas de difícil comprensión (638).
11. En Sarquinium (hoy Saint-Trond), de Brabante, en Austrasia, san Trudón, presbítero, que dio todos sus bienes a la Iglesia de Metz y allí mismo edificó un monasterio, donde reunió a sus discípulos (695).
12*. En Alba, del Piamonte, beata Margarita de Saboya, que, al quedar viuda, se entregó a Dios en el monasterio de religiosas de la Orden de Predicadores, que ella misma había fundado (1464).
13. En Seúl, de Corea, santa Cecilia Yu So-sa, mártir, que, siendo viuda, en odio a la fe la despojaron de sus bienes, la encarcelaron y fue interrogada hasta doce veces, y, casi octogenaria, de tal modo la atormentaron con azotes que murió en la cárcel (1839).
14*. En la ciudad de Guadalupe, en el territorio de Zacatecas, en México, beato Miguel Agustín Pro, presbítero de la Compañía de Jesús y mártir, que en la cruel persecución contra la Iglesia, como si fuera un facineroso, le condenaron sin juicio a la pena capital, y así alcanzó el martirio que tan ardientemente deseaba (1927).
15*. En Madrid, capital de España, beata María Cecilia (María Felicidad) Cendoya y Araquistain, virgen, de la Orden de la Visitación de Santa María, y mártir, que en la gran persecución, al ver que sus hermanas habían sido apresadas, se entregó espontáneamente en la misma noche a los milicianos y, al lado de sus hermanas, confirmó el testimonio de su fe con el supremo sacrificio de la vida (1936).

martes, 17 de octubre de 2017

Martes 21 noviembre 2017, Presentación de la Bienaventurada Virgen María, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

Congregación para el Culto Divino
INSTRUCCIÓN "LITURGIAM AUTHENTICAM" (28 de marzo de 2001).


IV. LA EDICIÓN DE LOS LIBROS LITÚRGICOS


109. La "edición típica" de los libros litúrgicos del Rito Romano es aquella que contiene sólo el texto latino y que ha sido editada por Decreto de la Congregación competente en aquel momento. Las ediciones típicas publicadas antes de esta Instrucción, aparecían como editadas por "Typis Polyglottis Vaticanis", o por "Libreria Editrice Vaticana"; en lo sucesivo se imprimirán, generalmente, por la Tipografía Vaticana, mientras que el derecho de publicación se reservará a la "Libreria Editrice Vaticana".

110. Las normas de esta Instrucción, en lo que respecta a todos los derechos, se refieren a las ediciones típicas ya editadas o que se editarán, de todo el libro o de alguna parte: en concreto, las ediciones del "Missale Romanum", "Ordo Missae", Leccionario del "Missale Romanum", "Evangeliarium" del "Missale Romanum", "Misal parvo" seleccionado del Misal Romano y Leccionario, Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, "Liturgia Horarum", "Rituale Romanum", "Pontificale Romanum", Martirologio Romano, Misas de la Virgen María y Leccionario, "Graduale Romanum", Antifonario Romano y los otros libros de canto gregoriano, así como las ediciones de libros del Rito Romano, promulgadas por decreto como ediciones típicas, como por ejemplo el "Ceremoniale Episcoporum" y el "Calendarium Romanum".

111. Respecto a los libros litúrgicos de Rito Romano promulgados en edición típica, antes o después del Concilio Vaticano II mediante decreto de la Congregación competente en su momento, la Sede Apostólica, a través de la Administración del Patrimonio, o en su nombre y mandato, mediante la "Libreria Editrice Vaticana" posee y se reserva el derecho de propiedad, llamado comúnmente "copyright". El permiso para imprimirlos nuevamente, corresponde a la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.

112. Las ediciones de los libros litúrgicos de Rito Romano se llaman "iuxta tipicam", si se trata de libros litúrgicos en lengua latina que, por concesión de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, han sido preparados por el editor, después de la edición típica.

CALENDARIO

21 MARTES. PRESENTACIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA, memoria obligatoria


Misa
de la memoria (blanco).
MISAL: 1ª orac. prop. y el resto del común de la BVM o de un domingo del T. O., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-impar.
- 2 Mac 6, 18-31. Legaré un noble ejemplo para que aprendan a arrostrar una muerte noble, por amor a nuestra ley.
- Sal 3. R. El Señor me sostiene.
- Lc 19, 1-10. El Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido.
o bien:
cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 22 de noviembre, pág. 681.
CALENDARIOS: Asuncionistas, Pasionistas, HH. de la Presentación de María y Salesas: (F).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de la Presentación de santa María Virgen. Al día siguiente de la dedicación de la basílica de Santa María la Nueva, construida junto al muro del antiguo templo de Jerusalén, se celebra la dedicación que de sí misma hizo a Dios la futura Madre del Señor, movida por el Espíritu Santo, de cuya gracia estaba llena desde su Concepción Inmaculada.

Oración colecta propia. El resto del común de la bienaventurada Virgen María: I. Tiempo ordinario 3.

21 de noviembre
La Presentación de la santísima Virgen
Memoria
Die 21 novembris
In Præsentatione beatæ Mariæ Virginis
Memoria.
Antífona de entrada Cf. Jdt 13, 18-19
El Señor Dios altísimo te ha bendecido, Virgen María, entre todas las mujeres de la tierra, porque ha sido glorificado tu nombre de tal modo que tu alabanza está siempre en la boca de todos.
Antiphona ad introitum Cf. Judit 13, 18-19
Benedícta es tu, Virgo María, a Dómino Deo excélso prae ómnibus muliéribus super terram; quia nomen tuum ita magnificávit, ut non recédat laus tua de ore hóminum.
Oración colecta
Concédenos, Señor, a cuantos honramos la gloriosa memoria de la santísima Virgen María, por su intercesión, participar como ella de la plenitud de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Sanctíssimae venerántibus Vírginis Maríae memóriam gloriósam, ipsíus nobis, quaesumus, Dómine, intercessióne concéde, ut de plenitúdine grátiae tuae nos quoque mereámur accípere. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la XXXIII semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA 2 Mac 6, 18-31
Legaré un noble ejemplo, para que aprendan a arrostrar
una muerte noble, por amor a nuestra ley
Lectura del segundo libro de los Macabeos.

En aquellos días, Eleazar era uno de los principales maestros de la Ley, hombre de edad avanzada y semblante muy digno. Le abrían la boca a la fuerza para que comiera carne de cerdo.
Pero él, prefiriendo una muerte honrosa a una vida de infamia, escupió la carne y avanzó voluntariamente al suplicio, como deben hacer los que son constantes en rechazar manjares prohibidos, aun a costa de la vida.
Quienes presidían este impío banquete, viejos amigos de Eleazar, movidos por una compasión ilegítima, lo llevaron aparte y le propusieron que hiciera traer carne permitida, preparada por él mismo, y que la comiera haciendo como que comía la carne del sacrificio ordenado por el rey, para que así se librara de la muerte y, dada su antigua amistad, lo tratasen con consideración.
Pero él, adoptando una actitud cortés, digna de sus años, de su noble ancianidad, de sus canas honradas e ilustres, de su conducta intachable desde niño y, sobre todo, digna de la ley santa dada por Dios, respondió coherentemente, diciendo enseguida:
«¡Enviadme al sepulcro! No es digno de mi edad ese engaño. Van a creer los jóvenes que Eleazar a los noventa años ha apostatado y si miento por un poco de vida que me queda se van a extraviar con mi mal ejemplo. Eso sería manchar e infamar mi vejez. Y aunque de momento me librase del castigo de los hombres, no me libraría de la mano del Omnipotente, ni vivo ni muerto. Si muero ahora como un valiente, me mostraré digno de mis años y legaré a los jóvenes un noble ejemplo, para que aprendan a arrostrar voluntariamente una muerte noble, por amor a nuestra santa y venerable ley».
Dicho esto, se fue enseguida al suplicio.
Los que lo llevaban, considerando insensatas las palabras que acababa de pronunciar, cambiaron en dureza su actitud benévola de poco antes.
Pero él, a punto de morir a causa de los golpes, dijo entre suspiros:
«Bien sabe el Señor, dueño de la ciencia santa, que, pudiendo librarme de la muerte, aguanto en mi cuerpo los crueles dolores de la flagelación, y que en mi alma los sufro con gusto por temor de él».
De esta manera terminó su vida, dejando no solo a los jóvenes, sino a la mayoría de la nación, un ejemplo memorable de heroísmo y de virtud.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 3, 2-3. 4-5. 6-7 (R.: 6b)
R.
El Señor me sostiene. Dóminus suscépit me.

V. Señor, cuántos son mis enemigos,
cuántos se levantan contra mí;
cuántos dicen de mí:
«Ya no lo protege Dios». R.
El Señor me sostiene. Dóminus suscépit me.

V. Pero tú, Señor, eres mi escudo y mi gloria,
tú mantienes alta mi cabeza.
Si grito invocando al Señor,
él me escucha desde su monte santo. R.
El Señor me sostiene. Dóminus suscépit me.

V. Puedo acostarme y dormir y despertar:
el Señor me sostiene.
No temeré al pueblo innumerable
que acampa a mi alrededor.
Levántate, Señor; sálvame, Dios mío. R.
El Señor me sostiene. Dóminus suscépit me.

Aleluya 1 Jn 4, 10b
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Dios nos amó y nos envió a su Hijo como víctima de propiciación por nuestros pecados. R.
Deus prior diléxit nos, et misit Fílium suum propitiatiónem pro peccátis nostris.

EVANGELIO Lc 19, 1-10
El Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús entró en Jericó e iba atravesando la ciudad.
En esto, un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de ver quién era Jesús, pero no lo lograba a causa del gentío, porque era pequeño de estatura. Corriendo más adelante, se subió a un sicomoro para verlo, porque tenía que pasar por allí.
Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y le dijo:
«Zaqueo, date prisa y baja, porque es necesario que hoy me quede en tu casa».
Él se dio prisa en bajar y lo recibió muy contento.
Al ver esto, todos murmuraban diciendo:
«Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador».
Pero Zaqueo, de pie, dijo al Señor:
«Mira, Señor, la mitad de mis bienes se la doy a los pobres; y si he defraudado a alguno, le restituyo cuatro veces más».
Jesús le dijo:
«Hoy ha sido la salvación de esta casa, pues también este es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Homilía 31-julio-2016
Jesús, a la vez que te pide entrar en tu casa, como hizo con Zaqueo, te llama por tu nombre. Jesús nos llama a todos por nuestro nombre. Tu nombre es precioso para él. El nombre de Zaqueo evocaba, en la lengua de la época, el recuerdo de Dios. Fiaros del recuerdo de Dios: su memoria no es un «disco duro» que registra y almacena todos nuestros datos, su memoria es un corazón tierno de compasión, que se regocija eliminando definitivamente cualquier vestigio del mal. 

O bien, las lecturas de la memoria:
LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de la memoria de la Presentación de la bienaventurada Virgen María.

PRIMERA LECTURA Zac 2, 14-17
Alégrate, hija de Sión, que yo vengo
Lectura del libro del profeta Zacarías.

Alégrate y goza, Sion,
pues voy a habitar en medio de ti
—oráculo del Señor—.
Aquel día se asociarán al Señor
pueblos sin número;
ellos serán mi pueblo,
y habitaré en medio de ti.
Entonces reconocerás
que el Señor del universo
me ha enviado a ti.
Judá será la herencia del Señor,
su lote en la tierra santa,
y volverá a elegir a Jerusalén.
¡Silencio todo el mundo
ante el Señor que se levanta
de su morada santa!

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Lc 1, 46-47. 48-49. 50-51. 52-53. 54-55 (R.: 49)
R.
El Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo. Fecit mihi magna qui potens est, et sanctum nomen eius.
O bien:
Bienaventurada eres Virgen María, que llevaste en tu seno al Hijo del Padre eterno. Beáta Virgo María, quæ portásti ætérni Patris Fílium!

V. Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador. R.
El Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo. Fecit mihi magna qui potens est, et sanctum nomen eius.
O bien:
Bienaventurada eres Virgen María, que llevaste en tu seno al Hijo del Padre eterno. Beáta Virgo María, quæ portásti ætérni Patris Fílium!

V. Porque ha mirado la humildad de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo. R.
El Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo. Fecit mihi magna qui potens est, et sanctum nomen eius.
O bien:
Bienaventurada eres Virgen María, que llevaste en tu seno al Hijo del Padre eterno. Beáta Virgo María, quæ portásti ætérni Patris Fílium!

V. Y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón. R.
El Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo. Fecit mihi magna qui potens est, et sanctum nomen eius.
O bien:
Bienaventurada eres Virgen María, que llevaste en tu seno al Hijo del Padre eterno. Beáta Virgo María, quæ portásti ætérni Patris Fílium!

V. Derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos. R.
El Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo. Fecit mihi magna qui potens est, et sanctum nomen eius.
O bien:
Bienaventurada eres Virgen María, que llevaste en tu seno al Hijo del Padre eterno. Beáta Virgo María, quæ portásti ætérni Patris Fílium!

V. Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre. R.
El Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo. Fecit mihi magna qui potens est, et sanctum nomen eius.
O bien:
Bienaventurada eres Virgen María, que llevaste en tu seno al Hijo del Padre eterno. Beáta Virgo María, quæ portásti ætérni Patris Fílium!

Aleluya Lc 11, 28
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen. R.
Beáti qui áudiunt verbum Dei et custódiunt illud.

EVANGELIO Mt 12, 46-50
Extendiendo su mano hacia los discípulos, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos»
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, estaba Jesús hablando a la gente, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera, tratando de hablar con él.
Uno se lo avisó:
«Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo».
Pero él contestó al que le avisaba:
«¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?».
Y, extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo:
«Estos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 44, 2
Lo que se acaba de decir nos enseña también otra cosa, a saber: que no se debe despreciar la virtud dejándose llevar de la confianza que puede inspirar el parentesco; porque si nada aprovecha a la Madre el ser Madre, si no tiene virtud, ¿quién podrá gloriarse de encontrar su salvación en el parentesco? Porque no hay más que una sola nobleza, el hacer la voluntad de Dios, y por eso sigue: "Cualquiera, pues, que hiciere la voluntad de mi Padre, que está en los cielos, es mi hermano, mi hermana y mi Madre". Muchas mujeres glorificaron a aquella Virgen santa, y a su vientre, y desearon ser madres parecidas a ella. ¿Quién se lo impide? Abierto tenéis el camino, y no sólo las mujeres, sino también los hombres pueden llegar a ser Madre de Dios.

371. Dios, Padre de los pobres y de los humildes, ha elegido a María para templo de su gloria. A él dirigimos nuestra confiada oración.
- Por la santa Iglesia: para que acogiendo con humildad y fe el don de la salvación, sea, cada vez más, canal de gracia y de perdón para la humanidad. Roguemos al Señor.
- Por todos los pueblos de la tierra: para que descubran en la condivisión de los bienes materiales, culturales y espirituales el camino seguro para un futuro de progreso real en la serenidad y en la paz. Roguemos al Señor.
- Por los más necesitados de nuestra sociedad: para que todos reciban la ayuda y el calor de un servicio generoso por parte de quienes, como María, consagran su vida en beneficio de los demás. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros, reunidos en esta celebración: para que el espíritu de gratitud y de alabanza que brilló en la Virgen María nos haga siempre fieles y agradecidos en los momentos de prueba y de alegría. Roguemos al Señor.
Padre misericordioso, tú que conoces nuestro corazón, ven en ayuda de la debilidad humana y, por intercesión de María, virgen orante, escucha nuestras súplicas. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Gozosos al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, te ofrecemos, Señor, el sacrificio de alabanza, y te pedimos, por este sagrado intercambio, que se acrecienten en nosotros los frutos de la redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Laudis tibi, Dómine, hóstias offérimus, de Genetrícis Fílii tui commemoratióne laetántes; praesta, quaesumus, ut per haec sacrosáncta commércia ad redemptiónis aetérnae proficiámus augméntum. Per Christum.
PREFACIO I DE SANTA MARÍA VIRGEN
La Maternidad de María.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria en la fiesta de santa María, siempre virgen.
Porque ella concibió a tu único Hijo por obra del Espíritu Santo, y, sin perder la gloria de su virginidad, derramó sobre el mundo la luz eterna, Jesucristo, Señor nuestro.
Por él, los ángeles alaban tu gloria, te adoran las dominaciones, tiemblan las potestades, los cielos, sus virtudes y los santos serafines te celebran unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE BEATA MARIA VIRGINE
De Maternitate beatae Mariae Virginis
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Et te in festivitate beátae Maríae semper Vírginis collaudáre, benedícere et praedicáre.
Quae et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit, et, virginitátis glória permanénte, lumen aetérnum mundo effúdit, Iesum Christum Dóminum nostrum.
Per quem maiestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Caeli caelorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de la comunión Cf. Lc 1, 48
Me felicitarán todas las generaciones, porque Dios ha mirado la humildad de su esclava.
Antiphona ad communionem Cf. Lc 1, 48
Beátam me dicent omnes generatiónes, quia ancíllam húmilem respéxit Deus.
Oración después de la comunión
Fortalecidos, Señor, con el alimento del cielo, te pedimos humildemente reconocer de palabra y seguir con nuestras obras a tu Hijo, nacido de la Virgen fecunda, al que hemos recibido en este sacramento. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Post communionem
Refécti, Dómine, caeléstibus alimóniis, te súpplices exorámus, ut Fílium tuum, ex alma Vírgine natum, quem sacraménto suscépimus, confiteámur verbis et móribus teneámus. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 22 de noviembre
M
emoria de santa Cecilia, virgen y mártir, que, según la tradición, consiguió la doble palma por amor a Jesucristo, en el cementerio de Calixto, en la vía Apia de Roma. El título de una iglesia en el Transtíber lleva desde antiguo su nombre (s. inc.).
2. Conmemoración de san Filemón, de Colosas, de cuyo amor a Cristo Jesús se goza el apóstol san Pablo, y que recibe culto al lado de santa Apia, su esposa (s. I).
3. En Arbela, de Persia, san Ananías, mártir, que en tiempo de la persecución bajo el rey Sapor II, por mandato del archimago Ardisag fue hecho prisionero, y tres veces le apalearon con tanta crueldad que los verdugos, creyendo que ya había muerto, lo dejaron tirado en la plaza, pero por la noche los cristianos lo llevaron a su casa, donde exhaló su espíritu (345).
4. En Milán, de la provincia de Liguria, san Benigno, obispo, que en la perturbación ocasionada por las invasiones, administró la Iglesia a él encomendada con sumo tesón y religiosidad (c. 470).
5. En Autún, de la Galia Lugdunense, san Pragmacio, obispo (c. 517).
6*. Junto al río Zihun, cerca en ciudad de Maras, en Cilicia, beatos Salvador Lillo, presbítero de la Orden de Hermanos Menores, Juan, hijo de Balzi, y otros seis compañeros de familia armenia (He aquí sus nombres: beatos K´adir, hijo de Xodianin; Cerun, hijo de K´urazi; Vardavar, hijo Dimbalac; Pablo, hijo de Jeremías; David y Teodoro, hermanos, hijos de David.), mártires, que ante la imposición de los soldados otomanos de renegar de Cristo, por no acceder a traicionar su fe, emigraron al reino eterno atravesados por lanzas (1895).
7*. En la aldea de Triora, en la Liguria, de Italia, beato Tomás Regio, arzobispo de Génova, que a la austeridad de vida supo unir una admirable mansedumbre, logró mantener la concordia entre los ciudadanos y atendió de mil maneras a los necesitados, haciendo lo indecible por solventar las dificultades de la convivencia humana (1901).
8. En la ciudad de Teocaltitlán, en México, san Pedro Esqueda Ramírez, presbítero y mártir, que, durante la persecución mexicana, por ser sacerdote fue encarcelado y fusilado (1927).
9*. En la ciudad de Paterna, en la provincia española de Valencia, beatos Elías (Julián) Torrijo Sánchez y Bertrán (Francisco) Lahoz Moliner, religiosos del Instituto de Hermanos de las Escuelas Cristianas y mártires, los cuales, sostenidos por el ejemplo de Cristo, durante la persecución religiosa merecieron conseguir el premio eterno prometido a los que perseveran (1936).