martes, 23 de septiembre de 2014

Martes 28 octubre 2014, San Simón y san Judas, apóstoles, Fiesta.

SOBRE LITURGIA

ORDENACIÓN GENERAL DE LA LITURGIA DE LAS HORAS

X. LOS HIMNOS Y OTROS CÁNTICOS NO BÍBLICOS


173. Los himnos, que según una antiquísima tradición formaban parte del Oficio, conservan ahora también su importancia [14: Cf. Concilio Vaticano II, Constitución Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, núm. 93.]. En realidad no sólo han sido destinados expresamente, por su naturaleza lírica, para la alabanza de Dios, sino que constituyen una parte popular, y casi siempre manifiestan el carácter diferenciante de las Horas, o de cada una de las fiestas, con más claridad que las otras partes del Oficio, a la vez que mueven e incitan los ánimos a una celebración piadosa. Dicha eficacia se ve aumentada a menudo por la belleza literaria. Por lo demás, los himnos se encuentran en el Oficio como el principal elemento poético creado por la Iglesia.

174. Siguiendo la norma de la tradición, el himno termina con una doxología que, de acuerdo con la costumbre, se dirige a la misma persona divina a la que se dirige el himno.

175. Para fomentar la variedad, se establece en el Oficio del tiempo ordinario un doble curso de himnos para todas las Horas, a utilizar en semanas alternas.

176. Se introduce, además, en el Oficio de lectura un doble curso de los himnos del tiempo ordinario, según que los himnos sean recitados de día o de noche.

177. Los himnos introducidos por primera vez pueden ejecutarse con melodías del mismo ritmo y medida que las tradicionales.

178. En lo referente a la celebración en lengua vernácula, se concede a las Conferencias Episcopales la facultad de adaptar a la naturaleza de la propia lengua los himnos latinos, y asimismo la de introducir como himnos nuevas composiciones poéticas [15: Cf. Concilio Vaticano II, Constitución Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, núm. 38.], siempre que estén acordes plenamente con el espíritu de la Hora, del tiempo o de la festividad; se ha de evitar cuidadosamente el que sean admitidas canciones populares carentes de todo valor artístico y no consentáneas verdaderamente con la dignidad de la liturgia.

CALENDARIO

28
MARTES. SAN SIMÓN Y SAN JUDAS, apóstoles, Fiesta

Fiesta de san Simón y san Judas, apóstoles, el primero apellidado Cananeo o Zelotas, y el segundo, hijo de Santiago, llamado también Tadeo, el cual, en la última Cena preguntó al Señor acerca de su manifestación, recibiendo esta respuesta: «El que me ame, observará mi palabra, y el Padre mío le amará, y vendremos a él y haremos nuestra mansión en él» (elog. del Martirologio Romano).

Misa de la fiesta (rojo).
ro MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Pf. Apóstoles. No se puede decir la PE IV.
LECC.: vol. V.
- Ef 2, 19-22. Estáis edificados sobre el cimiento de los apóstoles.
- Sal 18. R. A toda la tierra alcanza su pregón.
- Lc 6, 12-19. Escogió a doce de ellos y los nombró apóstoles.

Liturgia de las Horas: oficio de la fiesta. Te Deum.

Martirologio: elogs. del 29 de octubre, pág. 637.
CALENDARIOS: San Sebastián: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. José María Setién Alberro, obispo, emérito (1972).
Tui-Vigo: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. José Diéguez Reboredo, obispo, emérito (1984).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Fiesta de san Simón y san Judas, apóstoles, el primero apellidado Cananeo o Zelotas, y el segundo, hijo de Santiago, llamado también Tadeo, el cual, en la última Cena preguntó al Señor acerca de su manifestación, recibiendo esta respuesta: «El que me ame, observará mi palabra, y el Padre mío le amará, y vendremos a él y haremos nuestra mansión en él»

28 de octubre
SAN SIMÓN Y SAN JUDAS, APÓSTOLES
Fiesta
Die 28 octobris
SS. SIMONIS ET IUDAE, APOSTOLORUM
Festum
Antífona de entrada
Éstos son los santos varones, a quienes eligió el Señor amorosamente y les dio una gloria eterna.
Antiphona ad introitum
Isti sunt viri sancti, quos elégit Dóminus in caritáte non ficta, et dedit illis glóriam sempitérnam.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excélsis.
Oración colecta
Señor Dios nuestro, que nos llevaste al conocimiento de tu nombre por la predicación de los apóstoles, te rogamos que, por intercesión de san Simón y san Judas, tu Iglesia siga siempre creciendo con la conversión incesante de los pueblos. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui nos per beátos Apóstolos ad agnitiónem tui nóminis veníre tribuísti, intercedéntibus sanctis Simóne et Iuda, concéde propítius, ut semper augeátur Ecclésia increméntis in te credéntium populórum. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de la fiesta de San Simón y San Judas, apóstoles.

PRIMERA LECTURA
Estáis edificados sobre el cimiento de los apóstoles

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 2, 19-22

Hermanos:
Ya no sois extranjeros ni forasteros, sino que sois ciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios.
Estáis edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, y el mismo Cristo Jesús es la piedra angular. Por él todo el edificio queda ensamblado, y se va levantando hasta formar un templo consagrado al Señor. Por él también vosotros os vais integrando en la construcción, para ser morada de Dios, por el Espíritu.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 18, 2-3. 4-5
R.
A toda la tierra alcanza su pregón. In omnem terram exívit sonus eórum.

El cielo proclama la gloria de Dios,
el firmamento pregona la obra de sus manos:
el día al día le pasa el mensaje,
la noche a la noche se lo susurra. R.
A toda la tierra alcanza su pregón. In omnem terram exívit sonus eórum.

Sin que hablen, sin que pronuncien,
sin que resuene su voz,
a toda la tierra alcanza su pregón
y hasta los límites del orbe su lenguaje. R.

ALELUYA
A ti, oh Dios, te alabamos, a ti, Señor, te reconocemos. A ti te ensalza el glorioso coro de los apóstoles. Te Deum laudámus, te Dóminum confitémur; te gloriósus Apostolórum chorus laudat, Dómine.

EVANGELIO
Escogió a doce de ellos y los nombró apóstoles

+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 6, 12-19
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, subió Jesús a la montaña a orar, y pasó la noche orando a Dios.
Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, escogió a doce de ellos y los nombró apóstoles: Simón, al que puso de nombre Pedro, y Andrés, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago Alfeo, Simón, apodado el Celotes, Judas el de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor.
Bajó del monte con ellos y se paró en un llano, con un grupo grande de discípulos y de pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón.
Venían a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; los atormentados por espíritus inmundos quedaban curados, y la gente trataba de tocarlo, porque salía de él una fuerza que los curaba a todos.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Amigos de Dios 239
Ya hace muchos años, considerando este modo de proceder de mi Señor, llegué a la conclusión de que el apostolado, cualquiera que sea, es una sobreabundancia de la vida interior. Por eso me parece tan natural, y tan sobrenatural, ese pasaje en el que se relata cómo Cristo ha decidido escoger definitivamente a los primeros doce. Cuenta San Lucas que, antes, pasó toda la noche en oración (Lc 6, 12).

Oración de los fieles
394. Hermanos, edificados sobre el cimiento de los apóstoles, oremos al Padre por su pueblo santo, diciendo:
R. Escúchanos, Señor.
- Padre Santo, que quisiste que tu Hijo resucitado de entre los muertos se manifestara en primer lugar a los apóstoles, haz que también nosotros seamos sus testigos hasta los confines del mundo. R.
- Padre Santo, que enviaste a tu Hijo al mundo para dar la Buena Nueva a los pobres, haz que sepamos proclamar el Evangelio a todas las criaturas. R.
- Tú, que enviaste a tu Hijo a sembrar la semilla de la Palabra, danos también a nosotros sembrar tu semilla en nuestro trabajo para que, alegres, demos fruto con nuestra perseverancia. R.
- Tú, que enviaste a tu Hijo para que reconciliara el mundo contigo, haz que también nosotros cooperemos a la reconciliación de los hombres. R.
- Tú, que a tu Hijo le has sentado a tu derecha, admite a los difuntos en tu reino de felicidad. R.
Dios todopoderoso, por intercesión de tus apóstoles san Simón y san Judas, no permitas que seamos perturbados por ningún peligro, tú que nos has afianzado sobre la roca de la fe apostólica. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Al venerar la gloria inmarcesible de tus apóstoles san Simón y san Judas, te pedimos, Señor, que recibas nuestras súplicas y nos dispongas tú mismo para celebrar dignamente estos santos misterios. Por Jesucristo, Señor nuestro.
Super oblata
Glóriam, Dómine, sanctórum apostolórum Simónis et Iudae perpétuam venerántes, quaesumus, ut vota nostra suscípias et ad sacra mystéria celebránda nos digne perdúcas. Per Christum.
PREFACIO I DE LOS APÓSTOLES
Los Apóstoles, pastores del pueblo de Dios.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso, Pastor eterno. Porque no abandonas nunca a tu rebaño, sino que por medio de los santos Apóstoles lo proteges y conservas, y quieres que tenga siempre por guía la palabra de aquellos mismos pastores a quienes tu Hijo dio la misión de anunciar el Evangelio.
Por eso, con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE APOSTOLIS
De Apostolis pastoribus populi Dei
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui gregem tuum, Pastor aetérne, non déseris, sed per beátos Apóstolos contínua protectióne custódis, ut iísdem rectóribus gubernétur, quos Fílii tui vicários eídem contulísti praeésse pastóres.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANUS
Antífona de comunión Jn 14, 23
El que me ama guardará mi palabra —dice el Señor; y mi Padre lo amará y vendremos a él y haremos morada en él.
Antiphona ad communionem Jn 14,23
Si quis díligit me, sermónem meum servábit, dicit Dóminus; et Pater meus díliget eum, et ad eum veniémus, et mansiónem apud eum faciémus.
Oración después de la comunión
Señor, después de participar de la eucaristía y movidos por el Espíritu Santo, te rogamos que este memorial de la pasión de tu Hijo, celebrado en honor de san Simón y san Judas, nos ayude a perseverar en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Percéptis, Dómine, sacraméntis, súpplices in Spíritu Sancto deprecámur, ut, quae pro apostolórum Simónis et Iudae veneránda gérimus passióne, nos in tua dilectióne consérvent. Per Christum.
Se puede utilizar la bendición solemne de los Apóstoles.
El Dios que os ha edificado sobre el cimiento de los apóstoles, por la intercesión gloriosa de los santos apóstoles N. y N., os llene de sus bendiciones.
R. Amén.
El que os ha enriquecido con la palabra y ejemplo de los apóstoles os conceda su ayuda para que seáis testigos de la verdad ante el mundo.
R. Amén.
Para que así obtengáis la heredad del reino eterno, por la intercesión de los apóstoles, por cuya palabra os mantenéis firmes en la fe.
R. Amén.
Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo + y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros.
R. Amén.
Adhiberi potest formula benedictionis sollemnis. De Apostolis.
Deus, qui vos in apostólicis tríbuit consístere fundaméntis, benedícere vobis dignétur beatórum Apostolórum N. et N. méritis intercedéntibus gloriósis.
R. Amen.
Et apostólicis praesídiis vos pro cunctis fáciat testes veritátis, qui vos eórum munerári documéntis vóluit et exémplis.
R. Amen.
Ut eórum intercessióne ad aetérnae pátriae hereditátem perveníre possítis, per quorum doctrínam fídei firmitátem possidétis.
R. Amen.
Et benedíctio Dei omnipoténtis, Patris, et Fílii, + et Spíritus Sancti, descéndat super vos et máneat semper.
R. Amen.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 29 de octubre

1. En Cartago, san Feliciano, mártir (c. s. III).
2. Conmemoración de san Narciso, obispo de Jerusalén, merecedor de alabanzas por su santidad, paciencia y fe. Acerca de cuándo debía celebrarse la Pascua cristiana, manifestó estar de acuerdo con el papa san Víctor, y que no había otro día que el domingo para celebrar el misterio de la Resurrección de Jesucristo. Descansó en el Señor a la edad de ciento dieciséis años (c. 222).
3. En Vercelli, en la provincia de la Liguria, san Honorato, obispo, que, discípulo de san Eusebio en el monasterio y compañero suyo también en la cárcel, sucedió a su maestro en la sede, enseñando la doctrina verdadera, y a la hora de la muerte mereció dar el viático al obispo san Ambrosio (s. IV/ V).
4. En Sidón, de Fenicia, san Zenobio, presbítero, que durante la durísima persecución bajo el emperador Diocleciano animó a otros al martirio, siendo también él coronado con la muerte (s. IV).
5. En Edessa, de Osrhoene, en Mesopotamia, san Abrahán, anacoreta, cuya vida fue escrita por san Efrén, diácono (366).
6. En el territorio de Vienne, en la Galia, san Teodario, abad, el cual, discípulo de san Cesáreo de Arlés, estableció unas celdas para monjes y fue designado por el obispo como intercesor ante Dios y presbítero penitenciario para todos los habitantes de la ciudad (c. 575).
7*. En Kilmacduagh, de Hibernia (hoy Irlanda), san Colmán, obispo (632).
8*. En Moustiers-en-Fagne, cerca de Cambrai, en Neustria, san Dodón, abad, que, presidiendo el monasterio de Wallers, prefirió retirarse a la vida eremítica (s. VIII).
9*. En Secondigliano, cerca de Nápoles, en la Campania, beato Cayetano Errico, presbítero, que fomentó los retiros espirituales y la devoción a la Eucaristía, para ganar almas para Cristo, fundando también la Congregación de los Misioneros de los Sagrados Corazones de Jesús y de María (1860).
10. En la ciudad de Girona, en la Hispania Tarraconense, conmemoración de san Narciso, obispo y mártir (s. inc.).

lunes, 22 de septiembre de 2014

Lunes 27 octubre 2014, De la Santísima Trinidad, Misa votiva.

SOBRE LITURGIA

ORDENACIÓN GENERAL DE LA LITURGIA DE LAS HORAS

IX. LOS RESPONSORIOS


169. A la lectura bíblica, en el Oficio de lectura, le sigue su propio responsorio, cuyo texto ha sido seleccionado del tesoro tradicional o compuesto de nuevo, de forma que arroje nueva luz para la inteligencia de la lectura que se acaba de hacer, ya sea insertando dicha lectura en la historia de la salvación, ya conduciéndonos desde el antiguo Testamento al nuevo, ya convirtiendo la lectura en oración o contemplación, ya, finalmente, ofreciendo la fruición variada de sus bellezas poéticas.

170. Asimismo, la segunda lectura lleva anejo un responsorio idóneo, pero que no va tan estrechamente ligado con el texto de la lectura, favoreciendo así más la libertad de la meditación.

171. Los responsorios, junto con sus partes que han ser repetidas, conservan, por tanto, su valor, incluso cuando la recitación ha de ser hecha por uno solo. No obstante, la parte que se suele repetir en el responso puede omitirse en la recitación sin canto, a no ser que la repetición venga exigida por el sentido mismo.

172. De modo semejante, aunque más sencillo, el responsorio breve de las Laudes matutinas, Vísperas y Completas, del cual se habló en los números 49 y 89, y los versículos que acompañan a Tercia, Sexta y Nona responden a la lectura breve a modo de cierta aclamación, mediante la cual la palabra de Dios penetra más profundamente en el espíritu del que escucha o del que lee.

CALENDARIO

27
LUNES DE LA XXX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Feria

Misa de feria (verde).
ve MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. IV.
- Ef 4, 32-5, 8. Vivid en el amor como Cristo.
- Sal 1. R. Seamos imitadores de Dios, como hijos queridos.
- Lc 13, 10-17. A esta, que es hija de Abrahán, ¿no había que soltarla en sábado?

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 28 de octubre, pág. 636.
CALENDARIOS: Ávila-ciudad: San Vicente, santa Sabina y santa Cristeta, mártires (S). Ávila-diócesis, Burgos y Toledo: (ML).
Clérigos Regulares de Somasca: Beata Teresa Eustaquio Verzeri (ML).
Dominicos: Beato Bartolomé de Vicenza, obispo (ML).
HH. de Belén: Conmemoración de los difuntos de la Orden.
Lleida: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Ramón Malla Call, obispo, emérito (1968).

TEXTOS MISA

DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD. DE SANCTISSIMA TRINITATE.
Antífona de entrada
Bendito sea Dios Padre, y su Hijo unigénito, y el Espíritu Santo, porque ha tenido misericordia de nosotros.
Ant. ad introitum
Benedíctus sit Deus Pater, Unigenitúsque Dei Fílius, Sanctus quoque Spíritus, quia fecit nobíscum misericórdiam suam.
Oración colecta
Dios, Padre todopoderoso, que has enviado al mundo la Palabra de la verdad y el Espíritu de la santificación para revelar a los hombres tu admirable misterio, concédenos profesar la fe verdadera, conocer la gloria de la eterna Trinidad y adorar su Unidad todopoderosa. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus Pater, qui, Verbum veritátis et Spíritum sanctificatiónis mittens in mundum, admirábile mystérium tuum homínibus declárasti, da nobis, in confessióne verae fídei, aetérnae glóriam Trinitátis agnóscere, et Unitátem adoráre in poténtia maiestátis. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la 30ª semana de Tiempo Ordinario. Año II (par).

PRIMERA LECTURA
Vivid en el amor como Cristo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 4, 32-5, 8

Hermanos:
Sed buenos, comprensivos, perdonándoos unos a otros como Dios os perdonó en Cristo.
Sed imitadores de Dios, como hijos queridos, y vivid en el amor como Cristo os amó y se entregó por nosotros a Dios como oblación y víctima de suave olor.
Por otra parte, de inmoralidad, indecencia o afán de dinero, ni hablar; es impropio de santos. Y nada de chabacanerías, estupideces o frases de doble sentido; todo eso está fuera de sitio. Lo vuestro es alabar a Dios. Meteos bien esto en la cabeza: nadie que se da a la inmoralidad, a la indecencia o al afán de dinero, que es una idolatría, tendrá herencia en el reino de Cristo y de Dios.
Que nadie os engañe con argumentos especiosos; estas cosas son las que atraen el castigo de Dios sobre los rebeldes. No tengáis parte con ellos; porque en otro tiempo erais tinieblas, ahora sois luz en el Señor. Caminad como hijos de la luz.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 1, 1-2. 3. 4 y 6
R.
Seamos imitadores de Dios, como hijos queridos. Simus imitatóres Dei, sicut fílii caríssimi.

Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche. R.
Seamos imitadores de Dios, como hijos queridos. Simus imitatóres Dei, sicut fílii caríssimi.

Será como un árbol
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin. R.
Seamos imitadores de Dios, como hijos queridos. Simus imitatóres Dei, sicut fílii caríssimi.

No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal. R.
Seamos imitadores de Dios, como hijos queridos. Simus imitatóres Dei, sicut fílii caríssimi.

ALELUYA
Cf. Jn 17, 17b.a
Tu Palabra, Señor, es verdad; conságranos en la verdad. Sermo tuus, Dómine, véritas est; sanctífica nos in veritáte.

EVANGELIO
A ésta, que es hija de Abrahán, ¿no había que soltarla en sábado?

+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 13, 10-17
Gloria a ti, Señor.

Un sábado, enseñaba Jesús en una sinagoga.
Había una mujer que desde hacia dieciocho años estaba enferma por causa de un espíritu, y andaba encorvada, sin poderse enderezar.
Al verla, Jesús la llamó y le dijo:
-«Mujer, quedas libre de tu enfermedad.»
Le impuso las manos, y en seguida se puso derecha.
Y glorificaba a Dios.
Pero el jefe de la sinagoga, indignado porque Jesús había curado en sábado, dijo a la gente:
-«Seis días tenéis para trabajar; venid esos días a que os curen, y no los sábados.»
Pero el Señor, dirigiéndose a él, dijo:
-«Hipócritas: cualquiera de vosotros, ¿no desata del pesebre al buey o al burro y lo lleva a abrevar, aunque sea sábado?
Y a ésta, que es hija de Abrahán, y que Satanás ha tenido atada dieciocho años, ¿no había que soltarla en sábado?»
A estas palabras, sus enemigos quedaron abochornados, y toda la gente se alegraba de los milagros que hacía.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

San Gregorio, in homil. 31 
Todo pecador que piensa en las cosas de la tierra y no se ocupa de las del cielo, no puede mirar hacia arriba, porque mientras sigue sus bajos deseos vive encorvado de cuerpo y de alma y ve siempre aquello en que piensa sin cesar. El Señor la llamó y la enderezó porque la iluminó y la ayudó. 

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario VI
294. Pidamos, hermanos, a Dios nuestro Padre, e cuyas manos están los destinos del universo, que escuche las oraciones de su pueblo.
- Por la santa Iglesia de Dios: para que sea fiel a la voluntad de Cristo y se purifique de sus faltas y debilidades. Roguemos al Señor.
- Por los que gobiernan las naciones: para que trabajen por la paz del mundo, a fin de que todos los pueblos puedan vivir y progresar en justicia, en paz y en libertad. Roguemos al Señor.
- Por los pobres y los afligidos, por los enfermos y los moribundos, y por todos los que sufren: para que encuentren el consuelo y la salud. Roguemos al Señor.
- Por todos los que estamos aquí reunidos: para que perseveremos en la verdadera fe y crezcamos siempre en la caridad. Roguemos al Señor.
Dios todopoderoso y eterno, que por tu Hijo y Señor nuestro Jesucristo nos has dado el conocimiento de tu verdad: mira con bondad al pueblo que te suplica, líbralo de toda ignorancia y de todo pecado para que llegue a la gloria del reino eterno. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Por la invocación de tu santo nombre, santifica, Señor, estos dones que te presentarnos, y transfórmanos por ellos en ofrenda perenne a tu gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Sanctífica, quaesumus, Dómine Deus noster, per tui nóminis invocatiónem, haec múnera nostrae servitútis, et per ea nosmetípsos tibi pérfice munus aetérnum. Per Christum.
Prefacio: El misterio de la Santísima Trinidad.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Que con tu único Hijo y el Espíritu Santo eres un solo Dios, un solo Señor; no una sola Persona, sino tres Personas en una sola naturaleza. Y lo que creemos de tu gloria, porque tú lo revelaste, lo afirmamos también de tu Hijo, y también del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. De modo que, al proclamar nuestra fe en la verdadera y eterna Divinidad, adoramos tres Personas distintas, de única naturaleza e iguales en su dignidad.
A quien alaban los ángeles y los arcángeles y todos los coros celestiales, que no cesan de aclamarte con una sola voz:
Santo, Santo, Santo...
Praefatio: De mysterio Sanctissimae Trinitatis.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui cum Unigénito Fílio tuo et Spíritu Sancto unus es Deus, unus es Dóminus: non in uníus singularitáte persónae, sed in uníus Trinitáte substántiae.
Quod enim de tua glória, revelánte te, crédimus, hoc de Fílio tuo, hoc de Spíritu Sancto, sine discretióne sentímus. Ut, in confessióne verae sempiternaeque Deitátis, et in persónis propríetas, et in esséntia únitas, et in maiestáte adorétur aequálitas.
Quem laudant Angeli atque Archángeli, Chérubim quoque ac Séraphim, qui non cessant clamáre cotídie, una voce dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II . PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de la comunión Ga 4, 6
Como sois hijos, Dios envió a vuestros corazones al Espíritu de su Hijo, que clama: ¡Abbá! Padre.
Antiphona ad communionem Ga 4,6
Quóniam autem estis fílii, misit Deus Spíritum Fílii sui in corda vestra clamántem: Abba, Pater.
Oración después de la comunión
Al confesar nuestra fe en la Trinidad santa y eterna y en su Unidad indivisible, concédenos, Señor y Dios nuestro, encontrar la salud del alma y del cuerpo en el sacramento que hemos recibido. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Profíciat nobis ad salútem córporis et ánimae, Dómine Deus noster, huius sacraménti suscéptio, et sempitérnae sanctae Trinitátis eiusdémque indivíduae Unitátis conféssio. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 28 de octubre
F
iesta de los santos Simón y Judas, apóstoles, el primero apellidado Cananeo o Zelotas, y el segundo, hijo de Jacob, llamado también Tadeo, y que en la última cena preguntó al Señor acerca de su manifestación, recibiendo esta respuesta: El que me ame, observará mi palabra, y el Padre mío le amará, y vendremos a él y haremos nuestra mansión en él.
2. En Maguncia, de la Galia Bélgica, san Ferrucio, mártir, del que se cuenta que, habiendo abandonado el servicio militar para servir a Cristo mejor y más libremente, termino su vida en el martirio (c. 300).
3. Cerca de Como, en la Galia Cisalpina, san Fidel, mártir (c. s. IV).
4. En Ávila, ciudad de Hispania, pasión de los santos Vicente, Sabina y Cristeta, mártires, que, huyendo de Talavera a esa población, fueron asesinados cruelmente (c. 305).
5*. En Thiers, de Aquitania, san Ginés, que pasó de este mundo al cielo por el martirio mientras llevaba aún la veste blanca del bautismo (c. s. IV).
6. En Amiens, de Neustria, en la Galia, san Salvio, obispo, dedicado a las ciencias divinas desde su juventud y adornado por la integridad de costumbres (c. 625).
7. En Meaux, también en Neustria, san Farón, obispo, que, siendo familiar del rey, su hermana santa Fara le invitó a dedicarse al servicio de Dios, y convenció a su esposa para recibir el velo de religiosa a fin de poder formar parte del clero, y, llamado a asumir la función pastoral, hizo grandes donaciones de sus propios bienes a la Iglesia, erigiendo parroquias y monasterios (c. 670).
8*. En Annecy, de Saboya, conmemoración de san Germán, abad, que, insigne por su amor a la soledad, fundó y dirigió el cenobio de Talloires (s. XI).
9. En la provincia de Fujian, en China, santos Francisco Serrano, obispo, y Joaquín Royo, Juan Alcober y Francisco Díaz del Rincón, presbíteros de la Orden de Predicadores y mártires, que confirmaron su fe en el martirio (1748).
10. En la región de Cho-Ra, en Tonquín, san Juan Dat, presbítero y mártir, degollado por su fe en Cristo (1798).
11. En la localidad de Ejutla, en México, san Rodrigo Aguilar, presbítero y mártir, que durante la persecución fue colgado de un árbol por los soldados, alcanzando gloriosamente el martirio que deseaba (1927).
12*. En Alcira, en la región de Valencia, en España, beato Salvador Damián Enguix Garés, mártir, padre de familia, que durante la persecución consumó el combate por la fe (1936).
13*. En la aldea de Gilet, en la citada región de España, beato José Ruiz Bruixola, presbítero y mártir, que durante la misma persecución obtuvo ante Dios omnipotente la palma de la victoria (1936).

domingo, 21 de septiembre de 2014

Domingo 26 octubre 2014, XXX Domingo del Tiempo Ordinario (año A).

SOBRE LITURGIA

ORDENACIÓN GENERAL DE LA LITURGIA DE LAS HORAS

VIII. LA LECTURA HAGIOGRÁFICA


166. Con el nombre de lectura hagiográfica se designa el texto de algún Padre o escritor eclesiástico que hable directamente del santo cuya festividad se celebra o que puede aplicársele rectamente, o bien un fragmento de los escritos del santo en cuestión, o bien la narración de su vida.

167. En la elaboración de los propios particulares de los santos se ha de atender a la verdad histórica [13: Cf. Concilio Vaticano II, Constitución Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, núm. 92c.] y al verdadero aprovechamiento espiritual de aquellos que han de leer o escuchar la lectura hagiográfica; se ha de evitar cuidadosamente todo lo que suscite tan sólo la admiración; más bien se ha de poner a la luz la peculiar índole espiritual de los santos, de un modo adecuado a las condiciones actuales, así como su importancia para la vida y la espiritualidad de la Iglesia.

168. Antes de la lectura misma, y para instrucción tan sólo, no para ser proferida en la celebración, se pone una breve noticia hagiográfica, que contiene datos meramente históricos y describe brevemente la historia del santo.

CALENDARIO

26 +
XXX DOMINGO DE TIEMPO ORDINARIO

Misa del Domingo (verde).
ve MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Cr., Pf. dominical.
LECC.: vol. I.
- Éx 22, 20-26. Si explotáis a viudas y huérfanos se encenderá mi ira contra vosotros.
- Sal 17. R. Yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza.
- 1Tes 1, 5c-10. Abandonasteis los ídolos para servir a Dios y vivir aguardando la vuelta de su Hijo.
- Mt 22, 34-40. Amarás al Señor tu Dios y al prójimo como a ti mismo.

Amarás al Señor y al prójimo. Los dos mandamientos de la Ley son semejantes. Si amamos con autenticidad al prójimo amaremos a Dios, y si amamos de verdad a Dios, amaremos al prójimo. La vida cristiana es vertical y horizontal. Dios compasivo defiende siempre a los débiles (1 Lect.). Jesús enseña el mandamiento fundamental que abraza lo humano y lo divino ; es síntesis del Evangelio(Ev.). Pablo imita a Jesús y se convierte en modelo de todos (2 Lect.).

* Hoy no se permiten las Misas de difuntos, excepto la exequial.

Liturgia de las Horas: oficio dominical. Te Deum. Comp. Dom. II.

Martirologio: elogs. del 27 de octubre, pág. 635.
CALENDARIOS: Familia Paulina: Jesús Divino Maestro (S).
Coria-Cáceres: Aniversario de la muerte de Mons. Jesús Domínguez Gómez, obispo (1990).

TEXTOS MISA

XXX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO DOMINICA XXX PER ANNUM
Antífona de entrada Sal 104, 3-4
Que se alegren los que buscan al Señor. Recurrid al Señor y a su poder, buscad continuamente su rostro.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 104, 3-4
Laetétur cor quaeréntium Dóminum. Quaerite Dóminum, et confirmámini, quaerite fáciem eius semper.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excelsis.
Oración colecta
Dios todopoderoso y eterno, aumenta nuestra fe, esperanza y caridad, y, para conseguir tus promesas, concédenos amar tus preceptos. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Omnípotens sempitérne Deus, da nobis fídei, spei et caritátis augméntum, et, ut mereámur ássequi quod promíttis, fac nos amáre quod praecipis. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Domingo de la 30ª semana de Tiempo Ordinario. Año A.

PRIMERA LECTURA
Si explotáis a viudas y huérfanos, se encenderá mi ira contra vosotros

Lectura del libro del Éxodo 22, 20-26

Así dice el Señor:
«No oprimirás ni vejarás al forastero, porque forasteros fuisteis vosotros en Egipto.
No explotarás a viudas ni a huérfanos, porque, si los explotas y ellos gritan a mí, yo los escucharé. Se encenderá mí ira y os haré morir a espada, dejando a vuestras mujeres viudas y a vuestros hijos huérfanos.
Si prestas dinero a uno de mi pueblo, a un pobre que habita contigo, no serás con él un usurero, cargándole intereses.
Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, se lo devolverás antes de ponerse el sol, porque no tiene otro vestido para cubrir su cuerpo, ¿y dónde, si no, se va a acostar? Si grita a mi, yo lo escucharé, porque yo soy compasivo.»

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 17, 2-3a. 3bc-4. 47 y 5lab
R.
Yo te amo, Señor; tú eres mí fortaleza. Díligam te, Dómine, fortitudo mea.

Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza;
Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador. R.
Yo te amo, Señor; tú eres mí fortaleza. Díligam te, Dómine, fortitudo mea.

Dios mío, peña mía, refugio mío, escudo mío,
mi fuerza salvadora, mi baluarte.
Invoco al Señor de mi alabanza
y quedo libre de mis enemigos. R.
Yo te amo, Señor; tú eres mí fortaleza. Díligam te, Dómine, fortitudo mea.

Viva el Señor, bendita sea mi Roca,
sea ensalzado mi Dios y Salvador.
Tú diste gran victoria a tu rey,
tuviste misericordia de tu Ungido. R.
Yo te amo, Señor; tú eres mí fortaleza. Díligam te, Dómine, fortitudo mea.

SEGUNDA LECTURA
Abandonasteis los ídolos para servir a Dios y vivir aguardando la vuelta de su Hijo

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 1, 5c-10

Hermanos:
Sabéis cuál fue nuestra actuación entre vosotros para vuestro bien. Y vosotros seguisteis nuestro ejemplo y el del Señor, acogiendo la palabra entre tanta lucha con la alegría del Espíritu Santo. Así llegasteis a ser un modelo para todos los creyentes de Macedonia y de Acaya.
Desde vuestra Iglesia, la palabra del Señor ha resonado no sólo en Macedonia y en Acaya, sino en todas partes. Vuestra fe en Dios había corrido de boca en boca, de modo que nosotros no teníamos necesidad de explicar nada, ya que ellos mismos cuentan los detalles de la acogida que nos hicisteis: cómo, abandonando los ídolos, os volvisteis a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, y vivir aguardando la vuelta de su Hijo Jesús desde el cielo, a quien ha resucitado de entre los muertos y que nos libra del castigo futuro.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

ALELUYA
Jn 14, 23
El que me ama guardará mi palabra –dice el Señor–, y mi Padre lo amará, y vendremos a él. Si quis díligit me, sermónem meum servábit, dicit Dóminus; et Pater meus díliget eum, et ad eum veniémus.

EVANGELIO
Amarás al Señor, tu Dios, y a tu prójimo como a ti mismo

+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 22, 34-40
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, los fariseos, al oír que Jesús había hecho callar a los saduceos, formaron grupo, y uno de ellos, que era experto en la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba:
-«Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?»
Él le dijo:
-«"Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser."
Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él:
"Amarás a tu prójimo como a ti mismo."
Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los profetas.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
1824 Fruto del Espíritu y plenitud de la ley, la caridad guarda los mandamientos de Dios y de Cristo: "Permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor" (Jn 15, 9-10; cf Mt 22, 40; Rm 13, 8-10).
2055 Cuando le hacen la pregunta "¿cuál es el mandamiento mayor de la Ley?" (Mt 22, 36), Jesús responde: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas" (Mt 22, 37-40; cf Dt 6, 5; Lv 19, 18). El Decálogo debe ser interpretado a la luz de este doble y único mandamiento de la caridad, plenitud de la Ley:
"En efecto, lo de: No adulterarás, no matarás, no robarás, no codiciarás y todos los demás preceptos, se resumen en esta fórmula: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. La caridad no hace mal al prójimo. La caridad es, por tanto, la ley en su plenitud" (Rm 13, 9-10).
2083 Jesús resumió los deberes del hombre para con Dios en estas palabras: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente" (Mt 22, 37; cf Lc 10, 27: "… y con todas tus fuerzas"). Estas palabras siguen inmediatamente a la llamada solemne: "Escucha, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor" (Dt 6, 4).
Dios amó primero. El amor del Dios Unico es recordado en la primera de las "diez palabras". Los mandamientos explicitan a continuación la respuesta de amor que el hombre está llamado a dar a su Dios.

Del Papa Benedicto XVI, Homilía en la Misa conclusiva del Sínodo de los obispos
Basílica Vaticana. Domingo 26 de octubre de 2008
Hermanos en el episcopado y en el sacerdocio;
queridos hermanos y hermanas:
La Palabra del Señor, que se acaba de proclamar en el Evangelio, nos ha recordado que el amor es el compendio de toda la Ley divina. El evangelista san Mateo narra que los fariseos, después de que Jesús respondiera a los saduceos dejándolos sin palabras, se reunieron para ponerlo a prueba (cf. Mt 22, 34-35). Uno de ellos, un doctor de la ley, le preguntó: "Maestro, ¿cuál es el mandamiento mayor de la Ley?" (Mt 22, 36). La pregunta deja adivinar la preocupación, presente en la antigua tradición judaica, por encontrar un principio unificador de las diversas formulaciones de la voluntad de Dios. No era una pregunta fácil, si tenemos en cuenta que en la Ley de Moisés se contemplan 613 preceptos y prohibiciones. ¿Cómo discernir, entre todos ellos, el mayor? Pero Jesús no titubea y responde con prontitud: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el mayor y el primer mandamiento" (Mt 22, 37-38).
En su respuesta, Jesús cita el Shemá, la oración que el israelita piadoso reza varias veces al día, sobre todo por la mañana y por la tarde (cf. Dt 6, 4-9; Dt 11, 13-21; Nm 15, 37-41): la proclamación del amor íntegro y total que se debe a Dios, como único Señor. Con la enumeración de las tres facultades que definen al hombre en sus estructuras psicológicas profundas: corazón, alma y mente, se pone el acento en la totalidad de esta entrega a Dios. El término mente, diánoia, contiene el elemento racional. Dios no es solamente objeto del amor, del compromiso, de la voluntad y del sentimiento, sino también del intelecto, que por tanto no debe ser excluido de este ámbito. Más aún, es precisamente nuestro pensamiento el que debe conformarse al pensamiento de Dios.
Sin embargo, Jesús añade luego algo que, en verdad, el doctor de la ley no había pedido: "El segundo es semejante a este: Amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Mt 22, 39). El aspecto sorprendente de la respuesta de Jesús consiste en el hecho de que establece una relación de semejanza entre el primer mandamiento y el segundo, al que define también en esta ocasión con una fórmula bíblica tomada del código levítico de santidad (cf. Lv 19, 18). De esta forma, en la conclusión del pasaje los dos mandamientos se unen en el papel de principio fundamental en el que se apoya toda la Revelación bíblica: "De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas" (Mt 22, 40).
La página evangélica sobre la que estamos meditando subraya que ser discípulos de Cristo es poner en práctica sus enseñanzas, que se resumen en el primero y mayor de los mandamientos de la Ley divina, el mandamiento del amor. También la primera Lectura, tomada del libro del Éxodo, insiste en el deber del amor, un amor testimoniado concretamente en las relaciones entre las personas: tienen que ser relaciones de respeto, de colaboración, de ayuda generosa. El prójimo al que debemos amar es también el forastero, el huérfano, la viuda y el indigente, es decir, los ciudadanos que no tienen ningún "defensor". El autor sagrado se detiene en detalles particulares, como en el caso del objeto dado en prenda por uno de estos pobres (cf. Ex 22, 25-26). En este caso es Dios mismo quien se hace cargo de la situación de este prójimo.
En la segunda Lectura podemos ver una aplicación concreta del mandamiento supremo del amor en una de las primeras comunidades cristianas. San Pablo, escribiendo a los Tesalonicenses, les da a entender que, aunque los conozca desde hace poco, los aprecia y los lleva con cariño en su corazón. Por este motivo los señala como "modelo para todos los creyentes de Macedonia y de Acaya" (1Ts 1, 7). Por supuesto, no faltan debilidades y dificultades en aquella comunidad fundada hacía poco tiempo, pero el amor todo lo supera, todo lo renueva, todo lo vence: el amor de quien, consciente de sus propios límites, sigue dócilmente las palabras de Cristo, divino Maestro, transmitidas a través de un fiel discípulo suyo.
"Vosotros seguisteis nuestro ejemplo y el del Señor -escribe san Pablo-, acogiendo la Palabra en medio de grandes pruebas". "Partiendo de vosotros -prosigue el Apóstol-, ha resonado la Palabra del Señor y vuestra fe en Dios se ha difundido no sólo en Macedonia y en Acaya, sino por todas partes" (1Ts 1, 6.8). La lección que sacamos de la experiencia de los Tesalonicenses, experiencia que en verdad se realiza en toda auténtica comunidad cristiana, es que el amor al prójimo nace de la escucha dócil de la Palabra divina. Es un amor que acepta también pruebas duras por la verdad de la Palabra divina; y precisamente así crece el amor verdadero y la verdad brilla con todo su esplendor. ¡Qué importante es, por tanto, escuchar la Palabra y encarnarla en la existencia personal y comunitaria!
En esta celebración eucarística (...) advertimos de manera singular el especial vínculo que existe entre la escucha amorosa de la Palabra de Dios y el servicio desinteresado a los hermanos. ¡Cuántas veces, durante los días pasados, hemos escuchado experiencias y reflexiones que ponen de relieve la necesidad, hoy cada vez mayor, de escuchar más íntimamente a Dios, de conocer más profundamente su Palabra de salvación, de compartir más sinceramente la fe que se alimenta constantemente en la mesa de la Palabra divina! (...)
Las lecturas que la liturgia ofrece hoy a nuestra meditación nos recuerdan que la plenitud de la Ley, como la de todas las Escrituras divinas, es el amor. Por eso, quien cree haber comprendido las Escrituras, o por lo menos alguna parte de ellas, sin comprometerse a construir, mediante su inteligencia, el doble amor a Dios y al prójimo, demuestra en realidad que está todavía lejos de haber captado su sentido profundo. Pero, ¿cómo poner en práctica este mandamiento?, ¿cómo vivir el amor a Dios y a los hermanos sin un contacto vivo e intenso con las Sagradas Escrituras?
El concilio Vaticano II afirma que "los fieles han de tener fácil acceso a la Sagrada Escritura" (Dei verbum, 22) para que las personas, cuando encuentren la verdad, puedan crecer en el amor auténtico. Se trata de un requisito que hoy es indispensable para la evangelización. Y, ya que el encuentro con la Escritura a menudo corre el riesgo de no ser "un hecho" de Iglesia, sino que está expuesto al subjetivismo y a la arbitrariedad, resulta indispensable una promoción pastoral intensa y creíble del conocimiento de la Sagrada Escritura, para anunciar, celebrar y vivir la Palabra en la comunidad cristiana, dialogando con las culturas de nuestro tiempo, poniéndose al servicio de la verdad y no de las ideologías del momento e incrementando el diálogo que Dios quiere tener con todos los hombres (cf. ib., 21).
Con esta finalidad es preciso prestar atención especial a la preparación de los pastores, que luego dirigirán la necesaria acción de difundir la práctica bíblica con los subsidios oportunos. Es preciso estimular los esfuerzos que se están llevando a cabo para suscitar el movimiento bíblico entre los laicos, la formación de animadores de grupos, con especial atención hacia los jóvenes. Debe sostenerse el esfuerzo por dar a conocer la fe a través de la Palabra de Dios, también a los "alejados" y especialmente a los que buscan con sinceridad el sentido de la vida.
Se podrían añadir otras muchas reflexiones, pero me limito, por último, a destacar que el lugar privilegiado en el que resuena la Palabra de Dios, que edifica la Iglesia, como se dijo en el Sínodo, es sin duda la liturgia. En la liturgia se pone de manifiesto que la Biblia es el libro de un pueblo y para un pueblo; una herencia, un testamento entregado a los lectores, para que actualicen en su vida la historia de la salvación testimoniada en lo escrito. Existe, por tanto, una relación de recíproca y vital dependencia entre pueblo y Libro: la Biblia es un Libro vivo con el pueblo, su sujeto, que lo lee; el pueblo no subsiste sin el Libro, porque en él encuentra su razón de ser, su vocación, su identidad. Esta mutua dependencia entre pueblo y Sagrada Escritura se celebra en cada asamblea litúrgica, la cual, gracias al Espíritu Santo, escucha a Cristo, ya que es él quien habla cuando en la Iglesia se lee la Escritura y se acoge la alianza que Dios renueva con su pueblo. Así pues, Escritura y liturgia convergen en el único fin de llevar al pueblo al diálogo con el Señor y a la obediencia a su voluntad. La Palabra que sale de la boca de Dios y que testimonian las Escrituras regresa a él en forma de respuesta orante, de respuesta vivida, de respuesta que brota del amor (cf. Is 55, 10-11).
Queridos hermanos y hermanas, oremos para que de la escucha renovada de la Palabra de Dios, bajo la acción del Espíritu Santo, brote una auténtica renovación de la Iglesia universal en todas las comunidades cristianas. (...) 
María santísima, que ofreció su vida como "esclava del Señor" para que todo se cumpliera en conformidad con la divina voluntad (cf. Lc 1, 38) y que exhortó a hacer todo lo que dijera Jesús (cf. Jn 2, 5), nos enseñe a reconocer en nuestra vida el primado de la Palabra, la única que nos puede dar la salvación. Así sea.

Se dice Credo. Dicitur Credo.
Oración de los fieles
234. Suba nuestra oración a Dios Padre todopoderoso, que quiere iluminar y salvar a todos los hombres.
- Por el Papa, los obispos, sacerdotes y por todo el pueblo fiel: para que ofrezcan siempre una vivencia renovada de su fe en Dios. Roguemos al Señor.
- Por los responsables del orden social y político: para que organicen la sociedad de tal manera que nadie quede marginado o despreciado. Roguemos al Señor.
- Por los que sufren: para que Dios cure a los enfermos, anime a los oprimidos y tenga misericordia de los que han muerto. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros: para que acojamos de corazón a todas aquellas personas que la sociedad considera extrañas o indeseables. Roguemos al Señor.
Oh Dios, que te complaces en los limpios y sinceros de corazón: concédenos amarte con la sinceridad de nuestras obras y así el mundo crea en ti y en tu enviado Jesucristo. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Oración sobre las ofrendas
Vuelve tu mirada, Señor, sobre las ofrendas que te presentamos, para que nuestra celebración sea para tu gloria y tu alabanza. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Réspice, quaesumus, Dómine, múnera quae tuae offérimus maiestáti, ut, quod nostro servítio géritur, ad tuam glóriam pótius dirigátur. Per Christum.
PREFACIO I DOMINICAL DEL TIEMPO ORDINARIO.
El misterio pascual ha hecho de nosotros el pueblo de Dios
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Quien, por su misterio pascual, realizó la obra maravillosa de llamarnos del pecado y de la muerte al honor de ser estirpe elegida, sacerdocio real, nación consagrada, pueblo de su propiedad, para que, trasladados de las tinieblas a tu luz admirable, proclamemos ante el mundo tus maravillas.
Por eso, con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE DOMINICIS PER ANNUM.
De mysterio paschali et de populo Dei.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Cuius hoc miríficum fuit opus per paschále mystérium, ut de peccáto et mortis iugo ad hanc glóriam vocarémur, qua nunc genus eléctum, regále sacerdótium, gens sancta et acquisitiónis pópulus dicerémur, et tuas annuntiarémus ubíque virtútes, qui nos de ténebris ad tuum admirábile lumen vocásti.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de comunión Cf. Sal 19, 6
Que podamos celebrar tu victoria y en el nombre de nuestro Dios alzar estandartes.
O bien: Ef 5, 2
Cristo nos amó y se entregó por nosotros como oblación de suave olor.
Antiphona ad communionem Cf. Ps 19, 6
Laetábimur in salutári tuo, et in nómine Dei nostri magnificábimur.
Vel: Eph 5, 2
Christus diléxit nos, et trádidit semetípsum pro nobis, oblatiónem Deo in odórem suavitátis.
Oración después de la comunión
Lleva a su término en nosotros, Señor, lo que significan estos sacramentos, para que un día poseamos plenamente cuanto celebramos ahora en estos ritos sagrados. Por Jesucristo Señor nuestro.
Post communionem
Perfíciant in nobis, Dómine, quaesumus, tua sacraménta quod cóntinent, ut, quae nunc spécie gérimus, rerum veritáte capiámus. Per Christum.



MARTIROLOGIO
Elogios del día 27 de octubre

1. En Roma, san Evaristo, papa, que fue el cuarto sucesor de san Pedro y rigió la Iglesia romana en tiempo del emperador Trajano (108).
2. En Esmirna, en Asia, san Trásea, obispo de Eumenia de Frigia y mártir (c. 170/180).
3. En Arvernia, de Aquitania, san Namancio, obispo, que construyó la iglesia catedral (c. 460).
4. En Nápoles, de la Campania, sepultura de san Gaudioso, obispo, el cual, causa de la persecución de los vándalos, pasó de Abitinia a la Campania, terminando sus días en la paz de un monasterio (s. V/VI).
5*. En la isla de Iona, en Escocia, san Oterano, monje, que fue uno de los primeros discípulos de san Columbano (s. VI).
6*. En Vicenza, en la región de Venecia, conmemoración de san Bartolomé de Bregantia, obispo, de la Orden de Predicadores, que fundó en esta ciudad la Milicia de Jesucristo para defender la fe católica y la libertad de la Iglesia (1270).
7*. En la ciudad de Paterna, en la región de Valencia, en España, beato Salvador Mollar Ventura, religioso de la Orden de los Hermanos Menores y mártir, que en tiempos de persecución contra la fe fue discípulo fiel, redimido por la sangre de Cristo (1936).

sábado, 20 de septiembre de 2014

Sábado 25 octubre 2014, Santa María en sábado, Memoria libre.

SOBRE LITURGIA

ORDENACIÓN GENERAL DE LA LITURGIA DE LAS HORAS

163. La finalidad de esta lectura es, ante todo, la meditación de la palabra de Dios tal como es entendida por la Iglesia en su tradición. Porque la Iglesia siempre estimó necesario declarar auténticamente a los fieles la palabra de Dios, de modo que “la línea de la interpretación profética y apostólica siga la norma del sentido eclesiástico católico” [11: S. Vicente de Lerins, Commonitorium,2: PL 50, 640.].

164. Mediante el trato asiduo con los documentos que presenta la tradición universal de la Iglesia, los lectores son llevados a una meditación más plena de la sagrada Escritura y a un amor suave y vivo de la misma. Porque los escritos de los santos Padres son testigos preclaros de aquella meditación de la palabra de Dios prolongada a lo largo de los siglos, mediante la cual la Esposa del Verbo encarnado, es decir, la Iglesia, “que tiene consigo el pensamiento y el espíritu de su Dios y Esposo” [12: S. Bernardo, Sermo 3 in vigilia Nativitatis, 1: PL 183 (edición 1879), 94.], se afana por conseguir una inteligencia cada vez más profunda de las sagradas Escrituras.

165. La lectura de los Padres conduce asimismo a los cristianos al verdadero sentido de los tiempos y de las festividades litúrgicas. Además, les hace accesibles las inestimables riquezas espirituales que constituyen el egregio patrimonio de la Iglesia y que a la vez son el fundamento de la vida espiritual y el alimento ubérrimo de la piedad. Y por lo que se refiere a los predicadores de la palabra de Dios, tendrán así todos los días a su alcance ejemplos insignes de la sagrada predicación.

CALENDARIO

25
SÁBADO. Hasta la hora nona:
SÁBADO DE LA XXIX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO o SANTA MARÍA EN SÁBADO, Memoria libre


Misa de sábado (verde) o de la memoria (blanco).
ve bl MISAL: para el sábado cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5) / para la memoria del Común de Santa María Virgen o de las «Misas de la Virgen María», Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. IV.
- Ef 4, 7-16. Cristo es la cabeza; de él todo el cuerpo se procura el crecimiento.
- Sal 121. R. Vamos alegres a la casa del Señor.
- Lc 13, 1-9. Si no os convertís todos pereceréis de la misma manera.

Liturgia de las Horas: oficio de sábado o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 26 de octubre, pág. 633.
CALENDARIOS: Segovia-ciudad: San Frutos (S). Segovia-diócesis: (F).
Escolapios, Mercedarios, Paúles e Hijas de la Caridad y Familia Salesiana: Dedicación de la propia Iglesia (S).
Jaén y Toledo: Dedicación de la Iglesia Catedral: Catedral (S), Diócesis (F).
Girona: Nuestra Señora «del Collell» (MO).
Tarragona: San Bernardo Calbó, obispo (MO). O. Cist.: (ML).
Agustinos: San Juan Stone, presbítero y mártir (MO).
Servitas: Beato Juan Ángel Porro, presbítero (MO).
Clarisas Capuchinas: Beata María Jesús Masià Fellagut y compañeras vírgenes y mártires (ML).
Dominicos: Beato Pedro Geremía, presbítero (ML).

25 SÁBADO. Después de hora nona:
TRIGÉSIMA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Segunda semana del salterio
Misa
vespertina del XXX Domingo del Tiempo Ordinario (verde).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio dominical. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

COMÚN DE SANTA MARÍA VIRGEN 3. COMMUNE BEATAE MARIAE VIRGINIS.
I. TEMPORE PER ANNUM 3.
Antífona de entrada Cf. Judit 13, 23. 25
El Señor Dios te ha bendecido, Virgen María, más que a todas las mujeres de la tierra; ha glorificado de tal modo, que tu alabanza está siempre en la boca de todos.
Antiphona ad introitum Cf. Jd 13, 23. 25
Benedícta es tu, Virgo María, a Dómino Deo excélso prae ómnibus muliéribus super terram; quia nomen tuum ita magnificávit, ut non recédat laus tua de ore hóminum.
Oración colecta
Concédenos, Señor, por intercesión de la Virgen María, cuya gloriosa memoria hoy celebramos, hacernos dignos de participar, como ella, de la plenitud de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Sanctíssimae venerántibus Vírginis Maríae memóriam gloriósam, ipsíus nobis, quaesumus, Dómine, intercessióne concéde, ut de plenitúdine grátiae tuae nos quoque mereámur accípere. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la 29ª semana de Tiempo Ordinario. Año II (par).

PRIMERA LECTURA
Cristo es la cabeza; de él todo el cuerpo se procura el crecimiento

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 4, 7-16

Hermanos:
A cada uno de nosotros se le ha dado la gracia según la medida del don de Cristo. Por eso dice la Escritura:
«Subió a lo alto llevando cautivos y dio dones a los hombres.»
El «subió» supone que había bajado a lo profundo de la tierra; y el que bajó es el mismo que subió por encima de todos los cielos para llenar el universo.
Y él ha constituido a unos, apóstoles, a otros, profetas, a otros, evangelizadores, a otros, pastores y maestros, para el perfeccionamiento de los santos, en función de su ministerio, y para la edificación del cuerpo de Cristo; hasta que lleguemos todos a la unidad en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios, al hombre perfecto, a la medida de Cristo en su plenitud. Para que ya no seamos niños sacudidos por las olas y llevados al retortero por todo viento de doctrina, en la trampa de los hombres, que con astucia conduce al error; sino que, realizando la verdad en el amor, hagamos crecer todas las cosas hacia él, que es la cabeza: Cristo, del cual todo el cuerpo, bien ajustado y unido a través de todo el complejo de junturas que lo nutren, actuando a la medida de cada parte, se procura el crecimiento del cuerpo, para construcción de si mismo en el amor.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 121, 1-2. 3-4a. 4b-5
R.
Vamos alegres a la casa del Señor. In domum Dómini lætántes íbimus.

¡Qué alegría cuando me dijeron:
«Vamos a la casa del Señor»!
Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén. R.
Vamos alegres a la casa del Señor. In domum Dómini lætántes íbimus.

Jerusalén está fundada
como ciudad bien compacta.
Allá suben las tribus,
las tribus del Señor. R.
Vamos alegres a la casa del Señor. In domum Dómini lætántes íbimus.

Según la costumbre de Israel,
a celebrar el nombre del Señor;
en ella están los tribunales de justicia,
en el palacio de David. R.
Vamos alegres a la casa del Señor. In domum Dómini lætántes íbimus.

ALELUYA
Ez 33, 11
No quiero la muerte del malvado -dice el Señor-, sino que cambie de conducta y viva. Nolo mortem ímpii, dicit Dóminus, sed ut convertátur et vivat.

EVANGELIO
Si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera
+ Lectura del santo Evangelio según San Lucas 13, 1-9
Gloria a ti, Señor.

En aquella ocasión, se presentaron algunos a contar a Jesús lo de los galileos, cuya sangre vertió Pilato con la de los sacrificios que ofrecían. Jesús les contestó:
–¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos, porque acabaron así? Os digo que no; y si no os convertís, todos pereceréis lo mismo. Y aquellos dieciocho que murieron aplastados por la torre de Siloé, ¿pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Os digo que no. Y si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera.
Y les dijo esta parábola:
Uno tenía una higuera plantada en su viña, y fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró.
Dijo entonces al viñador:
–Ya ves: tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro. Córtala. ¿Para qué va a ocupar terreno en balde?
Pero el viñador contestó:
–Señor, déjala todavía este año; yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto. Si no, el año que viene la cortarás.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Ángelus 7 de marzo de 2010
Frente al pecado, Dios se revela lleno de misericordia y no deja de exhortar a los pecadores para que eviten el mal, crezcan en su amor y ayuden concretamente al prójimo en situación de necesidad, para que vivan la alegría de la gracia y no vayan al encuentro de la muerte eterna. Pero la posibilidad de conversión exige que aprendamos a leer los hechos de la vida en la perspectiva de la fe, es decir, animados por el santo temor de Dios. En presencia de sufrimientos y lutos, la verdadera sabiduría es dejarse interpelar por la precariedad de la existencia y leer la historia humana con los ojos de Dios, el cual, queriendo siempre y solamente el bien de sus hijos, por un designio inescrutable de su amor, a veces permite que se vean probados por el dolor para llevarles a un bien más grande.

Oración de los fieles
371. Dios, Padre de los pobres y de los humildes, ha elegido a María para templo de su gloria. A él dirigimos nuestra confiada oración.
- Por la santa Iglesia: para que acogiendo con humildad y fe el don de la salvación, sea, cada vez más, canal de gracia y de perdón para la humanidad. Roguemos al Señor.
- Por todos los pueblos de la tierra: para que descubran en la condivisión de los bienes materiales, culturales y espirituales el camino seguro para un futuro de progreso real en la serenidad y en la paz. Roguemos al Señor.
- Por los más necesitados de nuestra sociedad: para que todos reciban la ayuda y el calor de un servicio generoso por parte de quienes, como María, consagran su vida en beneficio de los demás. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros, reunidos en esta celebración: para que el espíritu de gratitud y de alabanza que brilló en la Virgen María nos haga siempre fieles y agradecidos en los momentos de prueba y de alegría. Roguemos al Señor.
Padre misericordioso, tú que conoces nuestro corazón, ven en ayuda de la debilidad humana y, por intercesión de María, virgen orante, escucha nuestras súplicas. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Jubilosos de poder celebrar la festividad de la Madre de tu Hijo, te ofrecemos, Señor, este sacrificio de alabanza, y te suplicamos que, por estos sagrados misterios, se acrecienten en nosotros los frutos de la redención eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Laudis tibi, Dómine, hóstias offérimus, de Genetrícis Fílii tui commemoratióne laetántes; praesta, quaesumus, ut per haec sacrosáncta commércia ad redemptiónis aetérnae proficiámus augméntum. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de la comunión Cf. Lc 1, 48
Me felicitarán todas las generaciones, porque Dios ha mirado la humillación de su esclava.
Antiphona ad communionem Cf. Lc 1, 48
Beátam me dicent omnes generatiónes, quia ancíllam húmilem respéxit Deus.
Oración después de la comunión
Después de celebrar la eucaristía, te rogamos, Señor, que cuantos veneramos la memoria de santa María, siempre Virgen, nos sentemos un día a la mesa del banquete del reino de los cielos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Refécti, Dómine, caeléstibus alimóniis, te súpplices exorámus, ut Fílium tuum, ex alma Vírgine natum, quem sacraménto suscépimus, confiteámur verbis et móribus teneámus. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 26 de octubre

1. En Nicomedia, de Bitinia, santos Luciano y Marciano, mártires, que en tiempo del emperador Decio, por orden del prefecto Sabino, fueron quemados vivos (c. 250).
2. En Cartago, conmemoración de san Rogaciano, presbítero, que, durante la persecución bajo el emperador Decio, su obispo, san Cipriano, le confió la administración de la Iglesia de Cartago, y junto con san Felicísimo padeció torturas y cárceles por el nombre de Cristo (s. III).
3*. En Argentorato (hoy Estrasburgo), de Germania, san Amando, considerado como primer obispo de esta sede (s. IV).
4. En Narbona, en el mediodía de la Galia, san Rústico, obispo, que deseoso de deponer su función para retirarse a una vida de silencio, fue convencido por el papa san León I Magno a la perseverancia y, confortado así, permaneció en el cargo y en el trabajo que se le había confiado (c. 461).
5*. En Anguleme, ciudad de Aquitania, san Aptonio, obispo (c. 567).
6*. En Lastingham, de la Nortumbria, san Ceda, hermano de san Ceada, ordenado obispo de los sajones orientales por san Finano, asentando los cimientos de esta nueva Iglesia (664).
7*. En Hexham, también en Nortumbria, san Eata, obispo, varón dulce y simple, que rigió a la vez varios cenobios e iglesias, hasta que, al regresar a Hexham, fue elegido obispo y abad, sin dejar de llevar una vida ascética (c. 616).
8*. En Metz, ciudad de Austrasia, san Sigebaldo, obispo, fundador de diversos monasterios (741).
9*. En el monasterio de Hersfeld, en Germania, sepultura de san Witta o Albino, primer obispo de Bürberg, el cual, oriundo de Inglaterra, fue llamado por san Bonifacio y recibió el encargo de sembrar la simiente de la Palabra de Dios en la región de Hesse (c. 786).
10*. En Escocia, san Beano, obispo de Mortlach (c. 1032).
11. En Pavía, de la Lombardía, san Fulco, obispo, que, de origen escocés, fue varón pacifico, insigne por su trabajo y su caridad (1229).
12*. En la ciudad de Reggio, en la Emilia, beato Damián Furcheri, presbítero, de la Orden de Predicadores, egregio proclamador del Evangelio (1484).
13*. En Ravello, cerca de Amalfi, en la Campania, beato Buenaventura de Potenza, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Conventuales, que se distinguió por su obediencia y caridad (1711).
14. En la región de Segovia, en Hispania, conmemoración de los santos Valentín y Engracia, mártires (s. VIII).

viernes, 19 de septiembre de 2014

Viernes 24 octubre 2014, San Antonio María Claret, Memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

ORDENACIÓN GENERAL DE LA LITURGIA DE LAS HORAS

VII. LA LECTURA DE LOS PADRES Y DE LOS ESCRITORES ECLESIÁSTICOS


159. Según la tradición de la Iglesia romana, en el Oficio de lectura, a continuación de la lectura bíblica, tiene lugar la lectura de los Padres o de los escritores eclesiásticos, con su responsorio correspondiente, a no ser que se haga una lectura hagiográfica (cf. núms. 228-239).

160. En esta lectura se proponen diversos textos tomados de los escritos de los santos Padres, de los doctores y de otros escritores eclesiásticos, pertenecientes ya a la Iglesia Oriental, ya a la Occidental, cuidando, no obstante, de conceder un lugar preferente a los santos Padres que gozan en la Iglesia de una autoridad especial.

161. Además de las lecturas asignadas para cada día el libro de la Liturgia de las Horas, hay un leccionario libre que contiene una mayor abundancia de Lecturas para que sea más accesible a los que rezan el Oficio divino el tesoro de la tradición de la Iglesia. Se concede a todos la facultad de tomar la segunda lectura o del libro de la Liturgia de las Horas o del leccionario libre.

162. Además, las Conferencias Episcopales pueden poner otros textos acordes con las tradiciones y la mentalidad de su demarcación [10: Cf. Concilio Vaticano II, Constitución Sacrosanctum Concilium,sobre la sagrada liturgia, núm. 38.], los cuales han de ir a modo de suplemento en el leccionario libre. Dichos textos estarán tomados de las obras de escritores católicos insignes por su doctrina y santidad de vida.

CALENDARIO

24
VIERNES. SAN ANTONIO MARÍA CLARET, obispo, Memoria obligatoria

Misa de la memoria (blanco).
bl MISAL: 1ª orac. prop. y el resto del común o de un domingo del T.O., Pref. común o de la memoria.
LECC.: vol. IV.
- Ef 4, 1-6. Un solo cuerpo, un Señor, una fe, un Bautismo.
- Sal 23. R. Este es el grupo que viene a tu presencia, Señor.
- Lc 12, 54-59. Si sabéis interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no sabéis interpretar el tiempo presente?

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 25 de octubre, pág. 632.
CALENDARIOS: Canarias y Claretianos: San Antonio María Claret (S).
Córdoba: San Rafael Arcángel (S). Hospitalarios de San Juan de Dios: (F).
Hijas de Santa María de la Providencia y Siervos de la Caridad: San Luis Guanella, presbítero (F). Familia salesiana y Clérigos Regulares de Somasca: (ML).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
San Antonio María Claret, obispo, que, ordenado presbítero, durante varios años se dedicó a predicar al pueblo por las comarcas de Cataluña, en España. Fundó la Congregación de Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María y, ordenado obispo de Santiago de Cuba, trabajó de modo admirable por bien de las almas. Habiendo regresado a España, tuvo que soportar muchas pruebas por causa de la Iglesia, y murió desterrado en el monasterio de monjes cistercienses de Fontfroide, cerca de Narbona, en el mediodía de Francia. (1870)

La oración colecta es propia de la memoria. Los demás textos está tomados del Común de Pastores, 12. Misioneros.

24 de octubre
San Antonio María Claret, obispo
Memoria
Die 24 octobris
S. Antonii Mariæ Claret, episcopi
Memoria
Antífona de entrada Sal 95, 3-4
Contad a los pueblos su gloria, sus maravillas a todas las naciones: porque es grande el Señor y muy digno de alabanza.
Antiphona ad introitum Ps 95, 3-4
Annuntiáte inter gentes glóriam Dómini, in ómnibus pópulis mirabília eius, quóniam magnus Dóminus et laudábilis nimis
Oración colecta
Oh Dios, que concediste a tu obispo san Antonio María Claret una caridad y un valor admirables para anunciar el Evangelio a los pueblos, concédenos, por su intercesión, que, buscando siempre tu voluntad en todas las cosas, trabajemos generosamente por ganar nuevos hermanos para Cristo. Él, que vive y reina contigo.
Collecta
Deus, qui in evangelizándis pópulis beátum Antónium Maríam epíscopum mira caritáte et patiéntia roborásti, eius nobis intercessióne concéde, ut, quae tua sunt quaeréntes, eníxe in Christo lucrándis frátribus incumbámus. Qui tecum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la 29ª semana de Tiempo Ordinario. Año II (par).

PRIMERA LECTURA
Un solo cuerpo, un Señor, una fe, un bautismo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 4,1-6

Hermanos:
Yo, el prisionero por el Señor, os ruego que andéis como pide la vocación a la que habéis sido convocados.
Sed siempre humildes y amables, sed comprensivos, sobre llevaos mutuamente con amor; esforzaos en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz. Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la esperanza de la vocación a la que habéis sido convocados. Un Señor, una fe, un bautismo. Un Dios, Padre de todo, que lo trasciende todo, y lo penetra todo, y lo invade todo.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 23, 1-2. 3-4ab. 5-6
R.
Éste es el grupo que viene a tu presencia, Señor. Hæc est generátio quæréntium fáciem tuam, Dómine.

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R.
Éste es el grupo que viene a tu presencia, Señor. Hæc est generátio quæréntium fáciem tuam, Dómine.

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes y puro corazón,
que no confía en los ídolos. R.
Éste es el grupo que viene a tu presencia, Señor. Hæc est generátio quæréntium fáciem tuam, Dómine.

Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Éste es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R.
Éste es el grupo que viene a tu presencia, Señor. Hæc est generátio quæréntium fáciem tuam, Dómine.

ALELUYA
Cf. Mt 11, 25
Bendito seas, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has revelado los secretos del reino a la gente sencilla. Benedíctus es, Pater, Dómine cæli et terræ, quia mystéria regni párvulis revelásti.

EVANGELIO
Si sabéis interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no sabéis interpretar el tiempo presente?

+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 54-59
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, decía Jesús a la gente:
-«Cuando veis subir una nube por el poniente, decís en seguida: "Chaparrón tenemos", y así sucede. Cuando sopla el sur, decís: "Va a hacer bochorno", y lo hace.
Hipócritas: si sabéis interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no sabéis interpretar el tiempo presente? ¿Cómo no sabéis juzgar vosotros mismos lo que se debe hacer?
Cuando te diriges al tribunal con el que te pone pleito, haz lo posible por llegar a un acuerdo con él, mientras vais de camino; no sea que te arrastre ante el juez, y el juez te entregue al guardia, y el guardia te meta en la cárcel.
Te digo que no saldrás de allí hasta que no pagues el último céntimo.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

San Ambrosio (Catena aurea)
Nuestro enemigo es el diablo, que nos tienta con la seducción del mal, para que sufran con él los que lo acompañaron en el error. También es enemiga nuestra toda costumbre viciosa. Por último, es nuestra enemiga nuestra mala conciencia, que nos aflige aquí y nos acusará y condenará en la otra vida. Procuremos, por tanto, mientras vivimos en este mundo, huir de todo acto culpable como de enemigo malo; no sea que yendo con él al juez, nos condene en el camino por nuestro error. Pero ¿quién es el magistrado, sino aquel que tiene toda potestad? Este magistrado entrega al reo a aquel que tiene poder sobre los vivos y los muertos, esto es a Jesucristo, por quien se juzga lo oculto, e impone el castigo de las malas obras. Y él entrega al alguacil y pone en la cárcel, pues dice: "Tomadle y arrojadle a las tinieblas exteriores" ( Mt 22, 13). Da a conocer también que sus ejecutores son los ángeles, de quienes dice: "Saldrán los ángeles y separarán los malos de los buenos y los arrojarán al fuego" ( Mt 13, 49). Pero aquí añade: "Te digo, que no saldrás de allí hasta que pagues el último dinero". Así como los que pagan una cantidad no dejan de ser deudores hasta que han pagado, sea como fuere, todo lo que deben, así se redime la pena del pecado por las obras de caridad y otras acciones. 

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario V
293. Suba nuestra oración a Dios Padre todopoderoso, que quiere iluminar y salvar a todos los hombres.
- Por nuestro Santo Padre el papa N y por todos los obispos: para que guíen fielmente al pueblo de Dios. Roguemos al Señor.
- Por los que rigen los destinos de los pueblos: para que protejan la libertad de los ciudadanos y gobiernen con rectitud y justicia. Roguemos al Señor.
- Por los hambrientos y los enfermos, por los emigrantes y los que no tienen trabajo, por todos los que sufren: para que sean aliviados en su necesidad. Roguemos al Señor.
- Por los que estamos aquí reunidos: para que vivamos en amor fraterno y formemos una comunidad de fe, esperanza y amor en el seno de la Iglesia. Roguemos al Señor.
Escucha, Dios todopoderoso, las súplicas de tu pueblo; y concédenos lo que te pedimos, confiados en tu bondad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Derrama, Señor, tu bendición desde el cielo sobre los dones que te presentamos en memoria de san N., para que al recibirlos, alcancemos de tu misericordia el perdón de nuestras culpas y la abundancia de los bienes del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Beáti N. memóriam recenséntes, quaesumus, Dómine, ut his munéribus tibi oblátis benedictiónem effúndas de caelis, quo, ex eis suméntes, et ómnibus careámus culpis et caeléstibus repleámur edúliis. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS PASTORES
La presencia de los santos Pastores en la Iglesia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque nos concedes la alegría de celebrar hoy la fiesta de san N., fortaleciendo a tu Iglesia con el ejemplo de su vida, instruyéndola con su palabra y protegiéndola con su intercesión.
Por eso, con los ángeles y los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO DE SANCTIS PASTORIBUS
De praesentia sanctorum Pastorum in Ecclesia
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia sic tríbuis Ecclésiam tuam sancti N. festivitáte gaudére, ut eam exémplo piae conversatiónis corróbores, verbo praedicatiónis erúdias, gratáque tibi supplicatióne tueáris.
Et ídeo, cum Angelórum atque Sanctórum turba, hymnum laudis tibi cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de la comunión Cf. Lc 10, 1. 9
Envió el Señor a los discípulos a anunciar por los pueblos: Está cerca de vosotros el reino de Dios.
Antiphona ad communionem Cf. Lc 10, 1. 9
Misit Dóminus discípulos, qui nuntiárent civitátibus: Appropinquávit in vos regnum Dei.
Oración después de la comunión
Vivifícanos, Señor, por estos sacramentos que hemos recibido, y al celebrar con gozo la fiesta de san N., concédenos que el ejemplo de su celo apostólico nos impulse a crecer cada día en gracia y santidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sancta tua nos, Dómine, sumpta vivíficent, ut, qui beáti N. commemoratióne gaudémus, eius quoque apostólicae virtútis proficiámus exémplo. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 25 de octubre

1. En Roma, en el cementerio Trasonas, de la vía Salaria Nueva, santos Crisanto y Daria, mártires, a los que dedicó sus alabanzas el papa san Dámaso (c. 253).
2. En Soissons, de la Galia Bélgica, santos Crispín y Crispiniano, mártires (c. s. III).
3. En Florencia, ciudad de la Toscana, san Miniato, mártir (c. s. III).
4. En Périgeux, de Aquitania, san Frontón, considerado como el primer anunciador del Evangelio en esta ciudad (c. s. III).
5. En Constantinopla, santos Martirio, subdiácono, y Marciano, cantor, que fueron asesinados por los arrianos, en tiempo del emperador Constancio (c. 351).
6. En Brescia, ciudad de la región de Venecia, san Gaudencio, obispo, que, ordenado por san Ambrosio, se distinguió entre los prelados de la época por su doctrina y sus virtudes, enseñó a su pueblo de palabra y con sus escritos, y construyó una basílica a la que llamó “Concilio de los Santos” (c. 410).
7. En el territorio de Gevaudan, en la Galia, san Hilaro, obispo de Javols (s. VI).
8*. En las cercanías de Segovia, en Hispania, san Frutos, que llevó vida eremítica junto a una escarpada montaña (c. 715).
9*. En la ciudad de Pécs, en Hungría, san Mauro, obispo, que, hombre de sólida formación eclesiástica, fue monje y abad del monasterio de San Martín de Pannonhalma (1070).
10*. En Vic, localidad de Cataluña, en España, san Bernardo Calbó, obispo, que, renunciando a su oficio de juez, fue monje cisterciense y abad de su monasterio, para ser elegido más tarde para la sede de Vic, promoviendo la verdadera doctrina (1243).
11*. En Borgo Sant’Antonio, del Piamonte, muerte del beato Tadeo Machar, obispo de Cork y Cloyne, en Irlanda, que, víctima de las envidias de los poderosos, hubo de salir de su país y, de viaje hacia Roma, descansó en el Señor (1492).
12*. En la localidad de Nules, cerca de Tortosa, en España, beato Recaredo Centelles Abad, presbítero de la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos y mártir, que durante la persecución contra la Iglesia, por odio al sacerdocio fue asesinado a las puertas del cementerio (1936).
13*. En Alcira, en la región de Valencia, también en España, beatas María Teresa Ferragud Roig y sus hijas María de Jesús (Vicenta), María Verónica (Joaquina), María Felicidad Masiá Ferragud, vírgenes de la Orden de las Clarisas Capuchinas, y Josefa de la Purificación (Raimunda) Masiá Ferragud, virgen de la Orden de las Agustinas Descalzas, todas ellas mártires, que durante la misma persecución dieron testimonio invicto de su fe en Cristo, mereciendo ser coronadas (1936).