lunes, 6 de julio de 2015

Lunes 10 agosto 2015, San Lorenzo, diácono y mártir, fiesta.

SOBRE LITURGIA

RITUAL DE LA SAGRADA COMUNIÓN Y DEL CULTO A LA EUCARISTÍA FUERA DE LA MISA, 21-junio-1973
Capítulo III. VARIAS FORMAS DE CULTO A LA SAGRADA EUCARISTÍA


81. Acuérdense además que con esta oración ante Cristo, el Señor, presente en el Sacramento, prolongan la unión con él conseguida en la comunión y renuevan el pacto que los impulsa a mantener en sus costumbres y en su vida lo que han recibido en la celebración eucarística por la fe y el sacramento. Procurarán, pues, que toda su vida discurra con alegría en la fortaleza de este alimento del cielo, participando en la muerte y resurrección del Señor. Así cada uno procure hacer buenas obras, agradar a Dios, trabajando por impregnar al mundo del espíritu cristiano y también proponiéndose llegar a ser testigo de Cristo en todo momento en medio de la sociedad humana. (3)

(3) Cf. Sagrada Congregación de Ritos, Instrucción Eucharisticum mysterium, n. 13: AAS 59 (1967), p. 549.

CALENDARIO

10
LUNES. SAN LORENZO, diácono y mártir, fiesta

Fiesta de san Lorenzo, diácono y mártir, que fervientemente deseoso, como cuenta san León Magno, de compartir la suerte del papa Sixto II en su martirio, al recibir del tirano la orden de entregar los tesoros de la Iglesia, él, festivamente, le presentó a los pobres en cuyo sustento y abrigo había gastado abundante dinero. Tres días más tarde, por la fe de Cristo venció el suplicio del fuego, y el instrumento de su martirio se convirtió en distintivo de su triunfo. Su cuerpo fue enterrado en Roma, en el cementerio de Campo Verano, conocido desde entonces por su nombre (elog. del Martirologio Romano).

Misa de la fiesta (rojo).
ro MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Pf. de mártires. No se puede decir la PE IV.
LECC.: vol. V.
- 2 Cor 9, 6-10. Al que da de buena gana lo ama Dios.
- Sal 111. R. Dichoso el que se apiada y presta.
- Jn 12, 24-26. A quien me sirva, el Padre lo premiará.

Liturgia de las Horas: oficio de la fiesta. Te Deum.

Martirologio: elogs. del 11 de agosto, pág. 480.
CALENDARIOS: Huesca: (S).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Fiesta de san Lorenzo, diácono y mártir, que fervientemente deseoso, como cuenta san León Magno, de compartir la suerte del papa Sixto II en su martirio, al recibir del tirano la orden de entregar los tesoros de la Iglesia, él, festivamente, le presentó a los pobres en cuyo sustento y abrigo había gastado abundante dinero. Tres días más tarde, por la fe de Cristo venció el suplicio del fuego, y el instrumento de su martirio se convirtió en distintivo de su triunfo. Su cuerpo fue enterrado en Roma, en el cementerio de Campo Verano, conocido desde entonces por su nombre. (258)

10 de agosto
SAN LORENZO, DIÁCONO Y MÁRTIR
Fiesta
Die 10 augusti
S. LAURENTII, DIACONI ET MARTYRIS
Festum
Antífona de entrada
El diácono san Lorenzo se entregó por entero al servicio de la Iglesia: así mereció pasar el martirio y por él subir hasta Cristo nuestro Señor.
Antiphona ad introitum
Hic est beátus Lauréntius, qui pro ope Ecclésiae semetípsum trádidit: proptérea méruit martyrii passiónem, ut laetus ascénderet ad Dóminum Iesum Christum.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excélsis.
Oración colecta
Señor Dios nuestro, encendido en tu amor, san Lorenzo se mantuvo fiel a tu servicio y alcanzó la gloria en el martirio; concédenos, por su intercesión, amar lo que él amó y practicar sinceramente lo que nos enseñó. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, cuius caritátis ardóre beátus Lauréntius servítio cláruit fidélis et martyrio gloriósus, fac nos amáre quod amávit, et ópere exercére quod dócuit. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de la fiesta de San Lorenzo.

PRIMERA LECTURA
Al que da de buena gana lo ama Dios

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 9, 6-10

Hermanos:
El que siembra tacañamente, tacañamente cosechará; el que siembra generosamente, generosamente cosechará. Cada uno dé como haya decidido su conciencia: no a disgusto ni por compromiso; porque al que da de buena gana lo ama Dios. Tiene Dios poder para colmaros de toda clase de favores, de modo que, teniendo siempre lo suficiente, os sobre para obras buenas. Como dice la Escritura: «Reparte limosna a los pobres, su justicia es constante, sin falta.»
El que proporciona semilla para sembrar y pan para comer os proporcionará y aumentará la semilla, y multiplicará la cosecha de vuestra justicia.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 111, 1-2. 5-6. 7-8. 9
R.
Dichoso el hombre que se apiada y presta Iucúndus homo qui miserétur et cómmodat.

Dichoso quien teme al Señor
y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra,
la descendencia del justo será bendita. R.
Dichoso el hombre que se apiada y presta Iucúndus homo qui miserétur et cómmodat.

Dichoso el que se apiada y presta,
y administra rectamente sus asuntos.
El justo jamás vacilará,
su recuerdo será perpetuo. R.
Dichoso el hombre que se apiada y presta Iucúndus homo qui miserétur et cómmodat.

No temerá las malas noticias,
su corazón está firme en el Señor.
Su corazón está seguro, sin temor,
hasta que vea derrotados a sus enemigos. R.
Dichoso el hombre que se apiada y presta Iucúndus homo qui miserétur et cómmodat.

Reparte limosna a los pobres;
su caridad es constante, sin falta,
y alzará la frente con dignidad. R.
Dichoso el hombre que se apiada y presta Iucúndus homo qui miserétur et cómmodat.

ALELUYA
Jn 8, 12bc
El que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida, dice el Señor. Qui séquitur me, non ámbulat in ténebris, sed habébit lumen vitae, dicit Dóminus.

EVANGELIO
A quien me sirva, el Padre lo premiará

+ Lectura del santo evangelio según san Juan 12, 24-26
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto.
El que se ama a sí mismo se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo se guardará para la vida eterna.
El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo premiará.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Audiencia general 11 agosto 2010
Pero es importante subrayar que la gracia de Dios no suprime o sofoca la libertad de quien afronta el martirio, sino, al contrario, la enriquece y la exalta: el mártir es una persona sumamente libre, libre respecto del poder, del mundo: una persona libre, que en un único acto definitivo entrega toda su vida a Dios, y en un acto supremo de fe, de esperanza y de caridad se abandona en las manos de su Creador y Redentor; sacrifica su vida para ser asociado de modo total al sacrificio de Cristo en la cruz. En una palabra, el martirio es un gran acto de amor en respuesta al inmenso amor de Dios.

Oración de los fieles
343. En la fiesta del diácono y mártir san Lorenzo, que confesó con sus obras y con su sangre el nombre de nuestro Señor Jesucristo, dirijamos nuestra intercesión al Padre de la misericordia.
- Para que la Iglesia, encendida en el amor a Cristo y a los pobres, encuentre en ellos su mayor riqueza. Roguemos al Señor.
- Para que dé a los diáconos de la Iglesia fortaleza de espíritu, santidad de costumbres y observancia evangélica. Roguemos al Señor.
- Para que los que son ultrajados por el nombre de Cristo sientan el gozo de saber que el Espíritu de la gloria reposa en ellos. Roguemos al Señor.
- Para que todos nosotros, alentados en nuestras dificultades por el ejemplo de san Lorenzo, sepamos alentar a los demás repartiendo con ellos el ánimo que recibimos de Dios. Roguemos al Señor.
- Para que nuestros hermanos difuntos puedan pasar de la oscuridad a la luz y resplandecer en la gloria eterna. Roguemos al Señor.
Dios de poder y misericordia, tú infundiste valor a tu mártir san Lorenzo para que pudiera soportar el dolor del martirio; concédenos a los que celebramos su triunfo soportar por tu amor toda adversidad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, los dones que te presentamos con gozo en la fiesta de tu diácono san Lorenzo; que sean para nosotros prenda de salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe propítius, Dómine, múnera in beáti Lauréntii celebritáte laetánter obláta, et ad nostrae salútis auxílium proveníre concéde. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS MÁRTIRES
Significado y ejemplaridad del martirio
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque la sangre del glorioso mártir san N., derramada, como la de Cristo, para confesar tu nombre, manifiesta las maravillas de tu poder; pues en su martirio, Señor, has sacado fuerza de lo débil, haciendo de la fragilidad tu propio testimonio; por Cristo, Señor nuestro.
Por eso, como los ángeles te cantan en el cielo, así nosotros en la tierra te aclamamos diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE SANCTIS MARTYRIBUS
De signo et exemplo martyrii.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quóniam beáti mártyris N. pro confessióne nóminis tui, ad imitatiónem Christi, sanguis effúsus tua mirabília maniféstat, quibus pérficis in fragilitáte virtútem, et vires infírmas ad testimónium róboras, per Christum Dóminum nostrum.
Et ídeo, cum caelórum Virtútibus, in terris te iúgiter celebrámus, maiestáti tuae sine fine clamántes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARÍSTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de comunión Jn 12, 26
El que quiera servirme, que me siga; y donde esté yo allí ambién estará mi servidor —dice el Señor.
Antiphona ad communionem Cf. Jn 12,26
Qui mihi minístrat, me sequátur; et ubi sum ego, illic et miníster meus erit, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Alimentados con los dones sagrados, te suplicamos, Señor, que este sacrificio, humilde servicio de tu pueblo, aumente en nosotros los frutos de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sacro múnere satiáti, súpplices te, Dómine, deprecámur, ut, quod in festivitáte beáti Lauréntii débitae servitútis praestámus obséquium, salvatiónis tuae sentiámus augméntum. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 11 de agosto
M
emoria de santa Clara, virgen, que, como primer ejemplo de las Damas Pobres de la Orden de los Hermanos Menores, siguió a san Francisco, llevando una áspera vida en Asís, en la Umbría, pero, en cambio, rica en obras de caridad y de piedad. Enamorada de verdad por la pobreza, no consintió ser apartada de la misma ni siquiera en la extrema indigencia y enfermedad (1253).
2. En Comana, en el Ponto, san Alejandro, de sobrenombre Carbonero, obispo, que a partir de la filosofía alcanzó la eminente ciencia de la humildad cristiana y, elevado por san Gregorio Taumaturgo a la sede episcopal de aquella Iglesia, fue célebre no sólo por su predicación, sino también por haber sufrido el martirio por el fuego (s. III).
3. En Roma, en el cementerio llamado «Ad duas lauros», en la vía Labicana, a tres miliarios de la ciudad, san Tiburcio, mártir, cuyas alabanzas cantó el papa san Dámaso (s. III/IV).
4. También en Roma, conmemoración de santa Susana, bajo cuyo nombre, celebrado entre los mártires en los anales antiguos, en el siglo VI fue dedicada a Dios la basílica del Título de Gaio, junto a las termas de Diocleciano (s. inc.).
5. En Asís, de la Umbría, san Rufino, a quien se considera primer obispo de aquella ciudad y mártir (c. s. IV).
6*. En Benevento, de la Campania, san Casiano, obispo (s. IV).
7. En la ciudad de Évreux, en la Galia, san Taurino, a quien se celebra como primer obispo de esta ciudad (c. s. V).
8*. En Hibernia (hoy Irlanda), santa Atracta, abadesa, que, según la tradición, recibió el velo de las vírgenes de manos de san Patricio (s. V).
9. En la provincia de Valeria, en Italia, san Equicio, abad, que, como escribe el papa san Gregorio I Magno, fue padre de muchos monasterios a causa de su santidad y, donde quiera que iba, daba a beber a los demás de la fuente de las Sagradas Escrituras (antes de 571).
10. En Cambrai, en Austrasia, san Gaugerico, obispo, célebre por su piedad y caridad para con los pobres. Fue ordenado diácono por Magnerico de Tréveris y, elegido para la sede episcopal de Cambrai, ejerció el episcopado durante treinta y nueve años (c. 625).
11*. En Arlés, de la Provenza, en la Galia, santa Rustícola, abadesa, que gobernó santamente a sus monjas durante casi sesenta años (632).
12*. En Gloucester, en Inglaterra, beatos Juan Sandys y Esteban Rowsham, presbíteros, y Guillermo Lampley, sastre, mártires, que durante el reinado de Isabel I, en días distintos no conservados en la tradición, sufrieron por Cristo los mismos tormentos (1586, 1587 y 1588).
13*. Cerca de la costa de Francia, ante el puerto de Rochefort, beato Juan Jorge (Jacobo) Rhem, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir. Encerrado durante la persecución en una escuálida prisión, levantaba la esperanza de sus compañeros de cárcel, cruelmente torturados, hasta que él mismo, por amor a Cristo, murió de una enfermedad incurable (1794).
14*. En la aldea Agullent, en el territorio de Valencia, en España, beato Rafael Alonso Gutiérrez, mártir, que era padre de familia y, en el furor de la persecución contra la fe, derramó su sangre por Cristo. Con él se conmemora también al bienaventurado mártir Carlos Díaz Gandía, que este mismo día y en la misma localidad recibió la vida eterna por la defensa de la fe (1936).
15*. En la localidad de Prat de Compte, cerca de Tarragona, en España, beato Miguel Domingo Cendra, religioso de la Sociedad Salesiana y mártir, que, en la misma persecución, mereció alcanzar a través del martirio la palma de la gloria (1936).
16*. En los confines del Tibet, beato Mauricio Tornay, presbítero y mártir. Era canónigo regular de la Congregación de los santos Nicolás y Bernardo de Monte Giove (Gran San Bernardo). Anunció con empeño el Evangelio en China y en el Tibet, y recibió la muerte a manos de los enemigos del nombre cristiano (1949).

domingo, 5 de julio de 2015

Domingo 9 agosto 2015, XIX Domingo del Tiempo Ordinario (ciclo B).

SOBRE LITURGIA

RITUAL DE LA SAGRADA COMUNIÓN Y DEL CULTO A LA EUCARISTÍA FUERA DE LA MISA, 21-junio-1973Capítulo III. VARIAS FORMAS DE CULTO A LA SAGRADA EUCARISTÍA

80. Los fieles, cuando veneran a Cristo presente en el Sacramento, recuerden que esta presencia proviene del Sacrificio y tiende a la comunión sacramental y espiritual.

Así, pues, la piedad que impulsa a los fieles a adorar la santa Eucaristía los lleva a participar más plenamente en el misterio pascual y a responder con agradecimiento al don de aquel que por medio de su humanidad infunde continuamente la vida divina en los miembros de su Cuerpo. Permaneciendo junto a Cristo, el Señor, disfrutan de su trato íntimo, le abren su corazón por ellos y por todos los suyos y ruegan por la pazyla salvación del mundo. Ofreciendo con Cristo toda su vida al Padre en el Espíritu Santo, sacan de este trato admirable un aumento de fe, esperanza y caridad. Así fomentan las disposiciones debidas que les permiten celebrar con la devoción conveniente el memorial del Señor y recibir frecuentemente el pan que nos ha dado el Padre.

Traten, pues, los fieles de venerar a Cristo Señor en el Sacramento de acuerdo con su propio modo de vida. Y los pastores en este punto vayan delante con su ejemplo y exhórtenlos con sus palabras. (2)

(2) Cf. ibid., n. 50: l.c., p. 567.

CALENDARIO

9 +
XIX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Misa del Domingo (verde).
ve MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Cr., Pf. dominical.
LECC.: vol. II.
- 1 Re 19, 4-8. Con la fuerza de aquel alimento, caminó hasta el monte de Dios.
- Sal 33. R. Gustad y ved qué bueno es el Señor.
- Ef 4, 30-5, 2. Vivid en el amor como Cristo.
- Jn 6, 41-51. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo.

“El pan vivo bajado del cielo”. Continúa el discurso del pan de vida. Elías hambriento deseó la muerte, pero Dios, que vela por sus profetas, le ofreció un pan para que no desfalleciera por el camino hasta llegar al monte de Dios (1 Lect.). Jesús se presenta como “pan bajado del cielo”; quien come este pan no morirá, sino que vivirá para siempre (Ev.). El cristiano debe imitar a Dios y vivir en el amor para amar como Cristo nos amó (2 Lect).

* Hoy no se permiten las Misas de difuntos, excepto la exequial.

Liturgia de las Horas: oficio dominical. Te Deum. Comp. Dom. II.

Martirologio: elogs. del 10 de agosto, pág. 478.
CALENDARIOS: Segorbe-Castellón: Dedicación de la iglesia-catedral: Catedral (S), Diócesis (F).

TEXTOS MISA

XIX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. DOMINICA XIX PER ANNUM
Antífona de entrada Sal 73, 20. 19. 22. 23
Piensa, Señor, en tu alianza, no olvides sin remedio la vida de tus pobres. Levántate, oh Dios, defiende tu causa, no olvides las voces de los que acuden a ti.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 73, 20. 19. 22. 23
Réspice, Dómine, in testaméntum tuum, et ánimas páuperum tuórum ne derelínquas in finem. Exsúrge, Dómine, et iúdica causam tuam, et ne obliviscáris voces quaeréntium te.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excelsis
Oración colecta
Dios todopoderoso y eterno, a quien podemos llamar Padre, aumenta en nuestros corazones el espíritu filial, para que merezcamos alcanzar la herencia prometida. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Omnípotens sempitérne Deus, quem, docénte Spíritu Sancto, patérno nómine invocáre praesúmimus, pérfice in córdibus nostris spíritum adoptiónis filiórum, ut promíssam hereditátem íngredi mereámur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Domingo de la 19ª semana de Tiempo Ordinario. Ciclo B.

PRIMERA LECTURA
Con la fuerza de aquel alimento, caminó hasta el monte de Dios

Lectura del primer libro de los Reyes 19,4-8

En aquellos días, Elías continuó por el desierto una jornada de camino, y, al final, se sentó bajo una retama y se deseó la muerte:
- «¡Basta, Señor! ¡Quítame la vida, que yo no valgo más que mis padres!»
Se echó bajo la retama y se durmió. De pronto un ángel lo tocó y le dijo:
- «¡Levántate, come!»
Miró Elías, y vio a su cabecera un pan cocido sobre piedras y un jarro de agua. Comió, bebió y se volvió a echar. Pero el ángel del Señor le volvió a tocar y le dijo:
- «¡Levántate, come!, que el camino es superior a tus fuerzas.»
Elías se levantó, comió y bebió, y, con la fuerza de aquel alimento, caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta el Horeb, el monte de Dios.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 33, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9
R.
Gustad y ved qué bueno es el Señor. Gustáte et vidéte quóniam suávis est Dóminus.

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R.
Gustad y ved qué bueno es el Señor. Gustáte et vidéte quóniam suávis est Dóminus.

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R.
Gustad y ved qué bueno es el Señor. Gustáte et vidéte quóniam suávis est Dóminus.

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor,
él lo escucha y lo salva de sus angustias. R.
Gustad y ved qué bueno es el Señor. Gustáte et vidéte quóniam suávis est Dóminus.

El ángel del Señor acampa
en torno a sus fieles y los protege.
Gustad y ved qué bueno, es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R.
Gustad y ved qué bueno es el Señor. Gustáte et vidéte quóniam suávis est Dóminus.

SEGUNDA LECTURA
Vivid en el amor como Cristo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 4, 30-5, 2

Hermanos:
No pongáis triste al Espíritu Santo de Dios con que él os ha marcado para el día de la liberación final.
Desterrad de vosotros la amargura, la ira, los enfados e insultos y toda la maldad. Sed buenos, comprensivos, perdonándoos unos a otros como Dios os perdonó en Cristo.
Sed imitadores de Dios, como hijos queridos, y vivid en el amor como Cristo os amó y se entregó por nosotros a Dios como oblación y víctima de suave olor.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

ALELUYA
Jn 6, 51
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo –dice el Señor–; el que coma de este pan vivirá para siempre. Ego sum panis vivus, qui de cælo descéndi, dicit Dóminus; si quis manducáverit ex hoc pane, vivet in ætérnum,

EVANGELIO
Yo soy el pan vivo que ha bajado del ciclo

+ Lectura del santo evangelio según san Juan 6, 41-51
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, los judíos criticaban a Jesús porque había dicho: «Yo soy el pan bajado del cielo», y decían:
- «¿No es éste Jesús, el hijo de José? ¿No conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo dice ahora que ha bajado del cielo?»
Jesús tomó la palabra y les dijo:
- «No critiquéis. Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me ha enviado. Y yo lo resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: "Serán todos discípulos de Dios."
Todo el que escucha lo que dice el Padre y aprende viene a mí.
No es que nadie haya visto al Padre, a no ser el que procede de Dios: ése ha visto al Padre.
Os lo aseguro: el que cree tiene vida eterna.
Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron: éste es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre.
Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.


DIRECTORIO HOMILÉTICO
Ap. I. La homilía y el Catecismo de la Iglesia Católica
Ciclo B. Decimonoveno domingo del Tiempo Ordinario.
Haced esto en conmemoración mía”
1341 El mandamiento de Jesús de repetir sus gestos y sus palabras "hasta que venga" (1Co 11, 26), no exige solamente acordarse de Jesús y de lo que hizo. Requiere la celebración litúrgica por los apóstoles y sus sucesores del memorial de Cristo, de su vida, de su muerte, de su resurrección y de su intercesión junto al Padre.
1342 Desde el comienzo la Iglesia fue fiel a la orden del Señor. De la Iglesia de Jerusalén se dice:
"Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, fieles a la comunión fraterna, a la fracción del pan y a las oraciones… Acudían al Templo todos los días con perseverancia y con un mismo espíritu, partían el pan por las casas y tomaban el alimento con alegría y con sencillez de corazón" (Hch 2, 42. 46).
1343 Era sobre todo "el primer día de la semana", es decir, el domingo, el día de la resurrección de Jesús, cuando los cristianos se reunían para "partir el pan" (Hch 20, 7). Desde entonces hasta nuestros días la celebración de la Eucaristía se ha perpetuado, de suerte que hoy la encontramos por todas partes en la Iglesia, con la misma estructura fundamental. Sigue siendo el centro de la vida de la Iglesia.
1344 Así, de celebración en celebración, anunciando el misterio pascual de Jesús "hasta que venga" (1Co 11, 26), el pueblo de Dios peregrinante "camina por la senda estrecha de la cruz" (AG 1) hacia el banquete celestial, donde todos los elegidos se sentarán a la mesa del Reino.
Tomad y comed todos de él”: la Comunión.
1384 El Señor nos dirige una invitación urgente a recibirle en el sacramento de la Eucaristía: "En verdad en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros" (Jn 6, 53).
1385 Para responder a esta invitación, debemos prepararnos para este momento tan grande y santo. S. Pablo exhorta a un examen de conciencia: "Quien coma el pan o beba el cáliz del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor. Examínese, pues, cada cual, y coma entonces del pan y beba del cáliz. Pues quien come y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propio castigo" ( 1Co 11, 27-29). Quien tiene conciencia de estar en pecado grave debe recibir el sacramento de la Reconciliación antes de acercarse a comulgar.
1386 Ante la grandeza de este sacramento, el fiel sólo puede repetir humildemente y con fe ardiente las palabras del Centurión (cf Mt 8, 8): "Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme". En la Liturgia de S. Juan Crisóstomo, los fieles oran con el mismo espíritu:
"Hazme comulgar hoy en tu cena mística, oh Hijo de Dios. Porque no diré el secreto a tus enemigos ni te daré el beso de Judas, sino que, como el buen ladrón, te digo: Acuérdate de mí, Señor, en tu Reino".
1387 Para prepararse convenientemente a recibir este sacramento, los fieles deben observar el ayuno prescrito por la Iglesia (cf CIC can. 919). Por la actitud corporal (gestos, vestido) se manifiesta el respeto, la solemnidad, el gozo de ese momento en que Cristo se hace nuestro huésped.
1388 Es conforme al sentido mismo de la Eucaristía que los fieles, con las debidas disposiciones (cf CIC, can. 916), comulguen cuando participan en la misa (cf CIC, can 917. Los fieles, en el mismo día, pueden recibir la Santísima Eucaristía sólo una segunda vez: Cf PONTIFICIA COMMISSIO CODICI IURIS CANONICI AUTHENTICE INTERPRETANDO, Responsa ad proposita dubia, 1: AAS 76 (1984) 746): "Se recomienda especialmente la participación más perfecta en la misa, recibiendo los fieles, después de la comunión del sacerdote, del mismo sacrificio, el cuerpo del Señor" (SC 55).
1389 La Iglesia obliga a los fieles a participar los domingos y días de fiesta en la divina liturgia (cf OE 15) y a recibir al menos una vez al año la Eucaristía, si es posible en tiempo pascual (cf CIC, can. 920), preparados por el sacramento de la Reconciliación. Pero la Iglesia recomienda vivamente a los fieles recibir la santa Eucaristía los domingos y los días de fiesta, o con más frecuencia aún, incluso todos los días.
1390 Gracias a la presencia sacramental de Cristo bajo cada una de las especies, la comunión bajo la sola especie de pan ya hace que se reciba todo el fruto de gracia propio de la Eucaristía. Por razones pastorales, esta manera de comulgar se ha establecido legítimamente como la más habitual en el rito latino. "La comunión tiene una expresión más plena por razón del signo cuando se hace bajo las dos especies. Ya que en esa forma es donde más perfectamente se manifiesta el signo del banquete eucarístico" (IGMR 240). Es la forma habitual de comulgar en los ritos orientales.

Del Papa Benedicto XVI
ÁNGELUS, Castelgandolfo. Domingo 12 de agosto de 2012
Queridos hermanos y hermanas:
La lectura del capítulo sexto del Evangelio de san Juan, que nos acompaña en estos domingos en la liturgia, nos ha llevado a reflexionar sobre la multiplicación del pan, con el que el Señor sació a una multitud de cinco mil hombres, y sobre la invitación que Jesús dirige a los que había saciado a buscar un alimento que permanece para la vida eterna. Jesús quiere ayudarles a comprender el significado profundo del prodigio que ha realizado: al saciar de modo milagroso su hambre física, los dispone a acoger el anuncio de que él es el pan bajado del cielo (cf. Jn 6, 41), que sacia de modo definitivo. También el pueblo judío, durante el largo camino en el desierto, había experimentado un pan bajado del cielo, el maná, que lo había mantenido en vida hasta la llegada a la tierra prometida. Ahora Jesús habla de sí mismo como el verdadero pan bajado del cielo, capaz de mantener en vida no por un momento o por un tramo de camino, sino para siempre. Él es el alimento que da la vida eterna, porque es el Hijo unigénito de Dios, que está en el seno del Padre y vino para dar al hombre la vida en plenitud, para introducir al hombre en la vida misma de Dios.
En el pensamiento judío estaba claro que el verdadero pan del cielo, que alimentaba a Israel, era la Ley, la Palabra de Dios. El pueblo de Israel reconocía con claridad que la Torah era el don fundamental y duradero de Moisés, y que el elemento basilar que lo distinguía respecto de los demás pueblos consistía en conocer la voluntad de Dios y, por tanto, el camino justo de la vida. Ahora Jesús, al manifestarse como el pan del cielo, testimonia que es la Palabra de Dios en Persona, la Palabra encarnada, a través de la cual el hombre puede hacer de la voluntad de Dios su alimento (cf. Jn 4, 34), que orienta y sostiene la existencia.
Entonces, dudar de la divinidad de Jesús, como hacen los judíos del pasaje evangélico de hoy, significa oponerse a la obra de Dios. Afirman: "Es el hijo de José. Conocemos a su padre y su madre" (cf. Jn 6, 42). No van más allá de sus orígenes terrenos y por esto se niegan a acogerlo como la Palabra de Dios hecha carne. San Agustín, en su Comentario al Evangelio de san Juan, explica así: "Estaban lejos de aquel pan celestial, y eran incapaces de sentir su hambre. Tenían la boca del corazón enferma... En efecto, este pan requiere el hambre del hombre interior" (26, 1). Y debemos preguntarnos si nosotros sentimos realmente esta hambre, el hambre de la Palabra de Dios, el hambre de conocer el verdadero sentido de la vida. Sólo quien es atraído por Dios Padre, quien lo escucha y se deja instruir por él, puede creer en Jesús, encontrarse con él y alimentarse de él y así encontrar la verdadera vida, el camino de la vida, la justicia, la verdad, el amor. San Agustín añade: "El Señor afirmó que él era el pan que baja del cielo, exhortándonos a creer en él. Comer el pan vivo significa creer en él. Y quien cree, come; es saciado de modo invisible, como de modo igualmente invisible renace (a una vida más profunda, más verdadera), renace dentro, en su interior se convierte en hombre nuevo" (ib.).
Invocando a María santísima, pidámosle que nos guíe al encuentro con Jesús para que nuestra amistad con él sea cada vez más intensa; pidámosle que nos introduzca en la plena comunión de amor con su Hijo, el pan vivo bajado del cielo, para ser renovados por él en lo más íntimo de nuestro ser.

Se dice Credo. Dicitur Credo.
Oración de los fieles
223.
Oremos, hermanos, a Dios Padre todopoderoso, que tanto amó al mundo que le dio a su Hijo único.
- Por la santa Iglesia de Dios: para que la unidad, la caridad mutua y el fervor reinen entre nosotros. Roguemos al Señor.
- Por la humanidad: para que cesen en el mundo las guerras, las divisiones, los odios, los recelos y las discordias, y recuperemos la esperanza en el amor, Roguemos al Señor.
- Por los que, conociendo el amor, sufren los frutos del egoísmo: la soledad, la opresión, el desamparo: para que encuentren en su camino quienes les comprendan y ayuden. Roguemos al Señor.
- Por nosotros mismos: para que abandonando todos los ídolos: dinero, prestigio, consumismo... amemos a Dios con corazón indiviso. Roguemos al Señor.
- Para que, saliendo de nuestra mediocridad, sepamos llevar a plenitud la fe recibida en el bautismo, caminado así hacia la santidad que Dios exige de nosotros. Roguemos al Señor.
Padre, que imitemos a tu Hijo, que pasó por la vida haciendo el bien, llevando así la plenitud de la ley; que te amemos a ti sobre todas las cosas y a nuestros hermanos como a nosotros mismos. Te los pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Acepta, Señor, los dones que le has dado a tu Iglesia para que pueda ofrecértelos, y transformarlos en sacramento de nuestra salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Ecclésiae tuae, Dómine, múnera placátus assúme, quae et miséricors offerénda tribuísti, et in nostrae salútis poténter éfficis transíre mystérium. Per Christum.
PREFACIO IX DOMINICAL
DEL TIEMPO ORDINARIO
Prefacio II del Espíritu Santo: La acción del Espíritu Santo en la Iglesia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque nos concedes en cada momento lo que más conviene y diriges sabiamente la nave de tu Iglesia, asistiéndola siempre con la fuerza del Espíritu Santo, para que, a impulso de su amor confiado, no abandone la plegaria en la tribulación, ni la acción de gracias en el gozo, por Cristo, Señor nuestro.
A quien alaban los cielos y la tierra, los ángeles y los arcángeles, proclamando sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
Praefatio II de Spiritu Sancto: De actione Spiritus in Ecclesia.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: Qui síngulis quibúsque tempóribus aptánda dispénsas, mirísque modis Ecclésiae tuae gubernácula moderáris.
Virtúte enim Spíritus Sancti ita eam adiuváre non désinis, ut súbdito tibi semper afféctu nec in tribulatióne supplicáre defíciat, nec inter gáudia grátias reférre desístat, per Christum Dóminum nostrum.
Et ídeo, choris angélicis sociáti, te laudámus in gáudio confiténtes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de comunión Sal 147, 12.14
Glorifica al Señor, Jerusalén, que te sacia con flor de harina.
O bien: Jn 6, 51
El pan que yo daré es mi carne para vida del mundo -dice el Señor.
Antiphona ad communionem Ps 147, 12. 14
Lauda, Ierúsalem, Dóminum, qui ádipe fruménti sátiat te.
Vel: Cf. Jn 6, 51
Panis, quem ego dédero, caro mea est pro saeculi vita, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
La comunión en tus sacramentos nos salve, Señor, y nos afiance en la luz de tu verdad. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Sacramentórum tuórum, Dómine, commúnio sumpta nos salvet, et in tuae veritátis luce confírmet. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 10 de agosto
F
iesta de san Lorenzo, diácono y mártir, que fervientemente deseoso, como cuenta san León Magno, de compartir la suerte del papa Sixto II en su martirio, al recibir del tirano la orden de entregar los tesoros de la Iglesia, él, festivamente, le presentó a los pobres en cuyo sustento y abrigo había gastado abundante dinero. Tres días más tarde, por la fe de Cristo venció el suplicio del fuego, y el instrumento de su martirio se convirtió en distintivo de su triunfo el año 258. Su cuerpo fue enterrado en Roma, en el cementerio de Campo Verano, conocido desde entonces por su nombre.
2. Conmemoración de los santos mártires, que en Alejandría, de Egipto, en la persecución llevada a cabo por el emperador Valeriano y bajo el prefecto Emiliano, fueron torturados durante largo tiempo con diversos y refinados tormentos, alcanzando la corona del martirio con distintas formas de muerte (257).
3*. En Dumblan, en Escocia, san Blano, obispo. (s. VI)
4*. En Alcami, en Sicilia, beato Arcángel de Calatafino Piacentini, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, insigne por su austeridad de vida y su amor a la soledad (1460).
5*. En la ciudad de Iki, en Japón, beato Agustín Ota, religioso de la Compañía de Jesús y mártir, que fue decapitado por su fe en Cristo (1622).
6*. En el brazo de mar frente a Rochefort, en la costa de Francia, beatos Claudio José Jouiffret de Bonnefont, de la Sociedad de San Sulpicio, Francisco Frangois, de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, y Lázaro Tiersot, de la Orden de los Cartujos, todos presbíteros y mártires, que durante la Revolución Francesa, encerrados a una vieja nave, consumaron su martirio por el hecho de ser sacerdotes (1794).
7*. En el lugar llamado El Saler, cerca de Valencia, en España, beato José Toledo Pellicer, presbítero y mártir, que configurado con Cristo, Sumo Sacerdote, imitó con su triunfo en el martirio a Aquél a quien había amado y adorado (1936).
8*. En Valencia, también en España, beato Juan Martorell Soria, presbítero de la Sociedad Salesiana y mártir, que en la misma persecución sufrió el martirio. Con él se conmemora también al beato Pedro Mesonexo Rodríguez, religioso de la misma Sociedad, que en la aldea Vedat de Torrent, en el territorio de Valencia, en un día no conocido, fue coronado por su testimonio de Cristo (1936).
9*. En el campo de concentración de Dachau, cerca de Munich, en Baviera, de Alemania, beatos Francisco Drzewiecki, de la Congregación de la Pequeña Obra de la Divina Providencia, y Eduardo Grzymala, presbíteros y mártires. Oriundos de Polonia, y devastada su patria durante la guerra, fueron encerrados en una cárcel extranjera, emigrando a Cristo desde la cámara de gas (1942).

sábado, 4 de julio de 2015

Sábado 8 agosto 2015, Santo Domingo de Guzmán, presbítero, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

RITUAL DE LA SAGRADA COMUNIÓN Y DEL CULTO A LA EUCARISTÍA FUERA DE LA MISA, 21-junio-1973
Capítulo III. VARIAS FORMAS DE CULTO A LA SAGRADA EUCARISTÍA


79. Se recomienda con empeño la devoción privada y pública a la sagrada Eucaristía, también fuera de la Misa, de acuerdo con las normas establecidas por la autoridad competente, ya que el sacrificio eucarístico es la fuente y el punto culminante de toda la vida cristiana.

En la organización de estos piadosos y santos ejercicios, ténganse en cuenta los tiempos litúrgicos, de modo que vayan de acuerdo con la sagrada liturgia, en cierto modo deriven de ella y a ella conduzcan al pueblo. (1)

(1) Cf. Sagrada Congregación de Ritos, Instrucción Eucharisticum mysterium, n. 58: AAS 59 (1967), p. 569.

CALENDARIO

8
SÁBADO. Hasta la hora nona:
SANTO DOMINGO DE GUZMÁN, presbítero, m. obligatoria


Misa de la memoria (blanco).
bl MISAL: oracs. props., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. IV.
- Dt 6, 4-13. Amarás al Señor, tu Dios, con todo el corazón.
- Sal 17. R. Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza.
- Mt 17, 14-20. Si tuvierais fe, nada os sería imposible.
o bien: cf. vol. V.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 9 de agosto, pág. 476.
CALENDARIOS: Dominicos: Santo Domingo de Guzmán, presbítero (S).
Alcalá: La Transfiguración del Señor (F-trasladada).
Cartagena: Aniversario de la muerte de Mons. Ramón Sanahuja y Marcé, obispo (1970).

8 SÁBADO. Después de la hora nona:
DECIMONOVENA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Tercera semana del salterio
Misa
vespertina del XIX Domingo del tiempo ordinario (verde).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio dominical. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de santo Domingo, presbítero, que, siendo canónigo de Osma, se hizo humilde ministro de la predicación en los países agitados por la herejía albigense y vivió en voluntaria pobreza, hablando siempre con Dios o acerca de Dios. Deseoso de una nueva forma de propagar la fe, fundó la Orden de Predicadores, para renovar en la Iglesia la manera apostólica de vida, y mandó a sus hermanos que se entregaran al servicio del prójimo con la oración, el estudio y el ministerio de la Palabra. Su muerte tuvo lugar en Bolonia, el día seis de agosto. (1221)

En castellano las oraciones son propias y las antífonas están tomadas del común de pastores: 5. Pastores. En latín todo es propio.

Dia 8 de agosto
Santo Domingo de Guzmán, presbítero
Memoria.
Die 8 augusti
S. Dominici, presbyteri
Memoria.
Antífona de entrada Lc 4, 18
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para dar la Buena Nueva a los pobres, para vendar los corazones desgarrados.
Antiphona ad introitum Cf. Qo 15,5
In médio Ecclésiae apéruit os eius, et implévit eum Dóminus spíritu sapiéntiae et intelléctus: stolam glóriae índuit eum.
Oración colecta
Te pedimos, Señor, que santo Domingo de Guzmán, insigne predicador de tu palabra, ayude a tu Iglesia con sus enseñanzas y sus méritos, e interceda también con bondad por nosotros. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Adiuvet Ecclésiam tuam, Dómine, beátus Domínicus méritis et doctrínis, atque pro nobis efficiátur piíssimus intervéntor, qui tuae veritátis éxstitit praedicátor exímius. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la 18ª semana de Tiempo Ordinario. Año I (impar).

PRIMERA LECTURA
Amarás al Señor, tu Dios, con todo el corazón

Lectura del libro del Deuteronomio 6, 4-13

Moisés habló al pueblo, diciendo:
-«Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es solamente uno. Amarás al Señor, tu Dios, con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas.
Las palabras que hoy te digo quedarán en tu memoria, se las repetirás a tus hijos y hablarás de ellas estando en casa y yendo de camino, acostado y levantado; las atarás a tu muñeca como un signo, serán en tu frente una señal; las escribirás en las jambas de tu casa y en tus portales.
Cuando el Señor, tu Dios, te introduzca en la tierra que juró a tus padres -a Abrahán, Isaac y Jacob- que te había de dar, con ciudades grandes y ricas que tú no has construido, casas rebosantes de riquezas que tú no has llenado, pozos ya excavados que tú no has excavado, viñas y olivares que tú no has plantado, comerás hasta hartarte.
Pero, cuidado: no olvides al Señor que te sacó de Egipto, de la esclavitud. Al Señor, tu Dios, temerás, a él sólo servirás, sólo en su nombre jurarás.»

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 17, 2-3a. 3bc-4. 47 y 51ab
R.
Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza. Díligam te, Dómine, fortitúdo mea.

Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza;
Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador. R.
Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza. Díligam te, Dómine, fortitúdo mea.

Dios mío, peña mía, refugio mío, escudo mío,
mi fuerza salvadora, mi baluarte.
Invoco al Señor de mi alabanza
y quedo libre de mis enemigos. R.
Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza. Díligam te, Dómine, fortitúdo mea.

Viva el Señor, bendita sea mi Roca,
sea ensalzado mi Dios y Salvador:
tú diste gran victoria a tu rey,
tuviste misericordia de tu Ungido. R.
Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza. Díligam te, Dómine, fortitúdo mea.

ALELUYA
Cf. 2 Tim 1, 10
Jesucristo, nuestro salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio. Salvátor noster Iesus Christus destrúxit mortem, et illuminávit vitam per Evangelium.

EVANGELIO
Si tuvierais fe, nada os sería imposible

+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 17, 14-20
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, se acercó a Jesús un hombre, que le dijo de rodillas:
-«Señor, ten compasión de mi hijo, que tiene epilepsia y le dan ataques; muchas veces se cae en el fuego o en el agua. Se lo he traído a tus discípulos, y no han sido capaces de curarlo.»
Jesús contestó:
-«¡Generación perversa e infiel! ¿Hasta cuándo tendré que estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo.»
Jesús increpó al demonio, y salió; en aquel momento se curó el niño.
Los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron aparte:
-«¿Y por qué no pudimos echarlo nosotros?»
Les contestó:
-«Por vuestra poca fe. Os aseguro que si fuera vuestra fe como un grano de mostaza, le diríais a aquella montaña que viniera aquí, y vendría. Nada os sería imposible.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 57, 4
El ayuno, efectivamente, da mucha sabiduría, hace al hombre semejante a un ángel del cielo y combate a los poderes incorpóreos. Pero también le es necesaria la oración como elemento principal, y el que ora como conviene y ayuna, no necesita más. Porque de esta manera no se hace avaro y está pronto a dar limosna y el que ayuna está ligero, ora con vigilancia, apaga las malas concupiscencias, hace a Dios propicio y humilla el orgullo del alma. Luego el que une la oración con el ayuno, tiene dobles alas y más rapidez que los mismos vientos. No bosteza, ni se duerme durante la oración (como acontece a muchos) sino que está más enardecido que el fuego y es superior a la naturaleza terrestre. Este hombre es consiguientemente el enemigo terrible del demonio. Porque nada hay más poderoso que el hombre, que ora como debe. Y si tienes el cuerpo enfermo para ayunar, no lo tienes, sin embargo, para orar y si no puedes ayunar, puedes abstenerte de los placeres ilícitos y esto no es cosa de escasa importancia, ni muy distante del ayuno.

Oración de los fieles
395. Oremos, amados hermanos, a Dios Padre todopoderoso, fuente y origen de toda santidad
- Por el papa N., los obispos y todos los sagrados ministros: para que con amor cuiden del pueblo que tienen encomendado. Roguemos al Señor.
- Por nuestro obispo N., por los sacerdotes y todo el pueblo fiel: para que fieles a la doctrina de los venerables pastores que han regido nuestra Iglesia, lleguen a participar de su gloria. Roguemos al Señor.
- Por los que tienen abundancia de bienes de la tierra: para que comprendan que sus riquezas están al servicio de todos y las empleen sin egoísmos. Roguemos al Señor.
- Por los que se han apartado de la senda del bien: para que se conviertan al Señor y, así, el día de su gloriosa venida los encuentre en vela. Roguemos al Señor.
- Por esta santa asamblea: para que aumente en nosotros la fe, la esperanza y la caridad. Roguemos al Señor.
Llegue a tu presencia, Dios misericordioso, la voz de la Iglesia suplicante, para que obtenga de tu bondad los beneficios que ha pedido. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Acepta, Señor, por intercesión de santo Domingo, las súplicas que te dirigimos, y por la eficacia de este sacrificio fortalece con la ayuda de tu gracia a los defensores de la fe. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Preces, quas tibi, Dómine, offérimus, intercedénte beáto Domínico, cleménter inténde, et, huius sacrifícii virtúte poténti, propugnatóres fídei grátiae tuae protectióne confírma. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARÍSTICA IV.
Antífona de la comunión Mt 28, 20
Sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo -dice el Señor.
Antiphona ad communionem Lc 12,42
Fidélis servus et prudens, quem constítuit Dóminus super famíliam suam, ut det illis in témpore trítici mensúram.
Oración después de la comunión
Que tu Iglesia, Señor, reciba en plenitud la eficacia salvadora de este sacramento con el que nos has alimentado en la fiesta de santo Domingo, y el que fue gloria de la Iglesia por su predicación, sea ahora su protector desde el cielo. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Caeléstis, Dómine, virtútem sacraménti, quo in beáti commemoratióne Domínici pasti sumus, percípiat Ecclésia tua plenae devotiónis afféctu, et cuius praedicatióne flóruit, eius intercessióne iuvétur. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 9 de agosto
F
iesta de santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith) Stein, virgen de la Orden de Carmelitas Descalzas y mártir, la cual, nacida y educada en la religión judía, después de haber enseñado filosofía durante algunos años entre grandes dificultades, recibió por el bautismo la nueva vida en Cristo, prosiguiéndola bajo el velo de las vírgenes consagradas hasta que, en tiempo de un régimen hostil a la dignidad del hombre y de la fe, fue encarcelada lejos de su patria, y en el campo de exterminio de Auschwitz, cercano a Cracovia, en Polonia, murió en la cámara de gas (elog. del Martirologio Romano).
2. En Roma, en el cementerio de san Lorenzo, en la vía Tiburtina, san Román, mártir (c. 258).
3*. En el monasterio de Achad, en Hibernia (hoy Irlanda), san Nateo, obispo y abad (s. VI).
4*. En Kilmor, también en Hibernia (hoy Irlanda), san Fedlimino, obispo (c. s. VI).
5. En Constantinopla, conmemoración de los santos mártires, que por defender la antigua imagen del Salvador colocada en la Puerta de Bronce, y que iba a ser derribada por orden del emperador León el Isáurico, fueron ejecutados (c. 729).
6*. En Palena, de la Calabria, beato Falco, eremita (s. X/XI).
7*. En Florencia, en la Toscana, beato Juan de Salerno, presbítero de la Orden de Predicadores, que fundó el convento de Santa María Novella y actuó intrépidamente contra los herejes patarenos (c. 1242).
8*. En el monte Alvernia, también en la Toscana, beato Juan de Fermo, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, que vivió solitario, dominando su cuerpo con abstinencia y penitencia admirables (1322).
9*. En Londres, en Inglaterra, beato Ricardo Bere, presbítero y mártir, que, por orden del rey Enrique VIII, a causa de su fidelidad al Romano Pontífice y por la defensa del matrimonio cristiano, en unión con sus hermanos de la Cartuja de aquella ciudad, murió extenuado por la suciedad de la prisión y el hambre, sufridas durante largo tiempo (1537).
10*. En un viejo navío, situado en la costa frente a Rochefort, en Francia, beato Claudio Richard, presbítero de la Orden de San Benito y mártir, que, por ser sacerdote, durante la Revolución Francesa fue expulsado de su monasterio y confinado en una nave de trabajos forzados, donde murió de peste, contraída mientras ayudaba a los enfermos cautivos (1794).
11*. En Salamanca, en España, beata Cándida María de Jesús (Juana Josefa) Cipitria, que fundó la Congregación de las Hijas de Jesús, para colaborar en la formación cristiana de los niños (1912).
12*. En Barbastro, también en España, beato Florentino Asensio Barroso, obispo y mártir, que en el furor de la persecución contra la Iglesia, acribillado a balazos, dio testimonio con su sangre de la fe que había predicado constantemente al pueblo que tuvo encomendado (1936).
13*. En Barcelona, igualmente en España, beatos Rubén de Jesús López Aguilar y sus seis compañeros (Sus nombres: Beatos Arturo (Luis) Ayala Niño, Juan Bautista (José) Velázquez
Peláez, Eugenio (Alfonso Antonio) Ramírez Salazar, Esteban (Gabriel) Maya Gutiérrez,
Melquíades (Raimundo) Ramírez Zuluaga y Gaspar (Luis Modesto) Páez Perdono), religiosos de la Orden de San Juan de Dios y mártires, que, en la misma persecución, sufrieron la muerte por odio a la vida religiosa y así pasaron a presencia del Señor (1936).
14*. En la aldea de Azanuy, en la provincia de Huesca, también en España, beatos Faustino Oteiza, presbítero, y Florentino Felipe, religioso de la orden de Clérigos Regulares de las Escuelas Pías, ambos mártires, que, en la misma persecución, entregaron su vida por Cristo (1936).
15*. En el lugar de Argés, cerca de Toledo, asimismo en España, beato Guillermo Plaza Hernández, presbítero de la Sociedad de Sacerdotes Operarios Diocesanos y mártir, que el mismo día y en la misma prueba entregó su espíritu (1936).
16*. En el pueblo de Carcaixent, en la región de Valencia, también en España, beato Germán (José María) Garrigues Hernández, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos y mártir, que, en el furor de la persecución contra la fe, superó la tortura de su cuerpo con una muerte preciosa (1936).

viernes, 3 de julio de 2015

Viernes 7 agosto 2015, San Sixto II, papa, y compañeros, mártires, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

RITUAL DE LA SAGRADA COMUNIÓN Y DEL CULTO A LA EUCARISTÍA FUERA DE LA MISA, 21-junio-1973
LA SAGRADA COMUNIÓN FUERA DE LA MISA. OBSERVACIONES PREVIAS


24. Los que van a recibir el sacramento no lo harán sin estar al menos desde una hora antes en ayunas de alimentos y bebidas, con la sola excepción del agua y de las medicinas.

Las personas de edad avanzada o que sufren una enfermedad cualquiera, como también quienes las cuidan, pueden recibir la sagrada Eucaristía aunque hayan tomado algo dentro de la hora precedente. (15)

25. La unión con Cristo, a la que se ordena el mismo sacramento, ha de extenderse a toda la vida cristiana, de modo que los fieles de Cristo, contemplando asiduamente en la fe el don recibido, y guiados por el Espíritu Santo, vivan su vida diaria en acción de gracias y produzcan frutos más abundantes de caridad.

Para que puedan continuar más fácilmente en esta acción de gracias, que de un modo eminente se ofrece a Dios en la Misa, se recomienda a los que han sido alimentados con la sagrada comunión que permanezcan algún tiempo en oración. (16)

(15) Cf, Código de Derecho Canónico, can. 9l9, 1 y 3.
(16) Cf. Sagrada Congregación de Ritos, Instrucción Eucharisticum mysterium, 38: AAS 59 (1967), p. 562,


CALENDARIO

7
VIERNES DE LA XVIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria o SAN SIXTO II, papa, y compañeros, mártires, memoria libre o SAN CAYETANO, presbítero, memoria libre

Misa de feria (verde) o de una de las memorias (rojo o blanco).
ve ro bl MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 69, n. 5) / para una de las memorias 1ª orac. prop. y el resto del común o de un domingo del T.O., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. IV.
- Dt 4, 32-40. Amó a tus padres y después eligió a su descendencia.
- Sal 76. R. Recuerdo las proezas del Señor.
- Mt 16, 24-28. ¿Qué podrá dar un hombre para recobrar su vida?
o bien: cf. vol. V.

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de una de las memorias.

Martirologio: elogs. del 8 de agosto, pág. 473.
CALENDARIOS: Teatinos: San Cayetano, presbítero (S).
Alcalá: La Transfiguración del Señor (F-trasladada).
Carmelitas: San Alberto Trápani, presbítero (F). Carmelitas Descalzos: (MO).
Burgos: San Esteban y compañeros mártires (MO).
Madrid y Getafe: Santos Justo y Pastor, mártires (MO). Huesca: (ML).
San Sebastián: Beata Cándida María de Jesús (ML).
OFM Cap.: Beatos Agatángelo y Casiano, mártires (ML).
Canónigos Regulares de Letrán: Santa Juliana de Monte Cornillón, virgen (ML).
Dominicos: Beato Juan de Salermo, presbítero (ML).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Santos Sixto II, papa, y compañeros, mártires. El papa san Sixto, mientras celebraba los divinos misterios y enseñaba a los fieles los mandatos del Señor, por orden del emperador Valeriano fue inesperadamente detenido y decapitado de inmediato, el día seis de agosto; con él sufrieron el martirio cuatro diáconos, que fueron enterrados juntamente con el pontífice en Roma, enel cementerio de Calixto, en la vía Apia. En este mismo día, los santos Agapito y Felicísimo, diáconos suyos, murieron también en el cementerio de Pretextato, donde fueron sepultados (258).

Oración colecta propia, resto del común de mártires 1. varios mártires fuera del tiempo pascual.

7 de agosto
San Sixto II, papa, y compañeros, mártires
Die 7 augusti
Ss. Xysti II, papæ, et sociorum, martyrum
Antífona de entrada
Los santos, que siguieron las huellas de Cristo, viven gozosos en el cielo. Derramaron la sangre por su amor, por eso se alegran con Cristo para siempre.
Antiphona ad introitum
Gaudent in caelis ánimae Sanctórum, qui Christi vestígia sunt secúti; et quia pro eius amóre sánguinem suum fudérunt, ídeo cum Christo exsúltant sine fine.
Oración colecta
Dios todopoderoso, tú que has concedido al papa san Sixto segundo y a sus compañeros mártires la gracia de morir por tu palabra y por el testimonio de Jesús, concédenos que el Espíritu Santo nos haga dóciles en la fe y fuertes para confesarla ante los hombres. Por nuestro Señor Jesucristo
Collecta
Quaesumus, omnípotens Deus, ut nos, virtúte Spíritus Sancti, et ad credéndum dóciles et ad confiténdum fortes effícias, qui beáto Xysto eiúsque sóciis propter verbum tuum et testimónium Iesu ánimas suas pónere tribuísti. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la 18ª semana de Tiempo Ordinario. Año I (impar).

PRIMERA LECTURA
Amó a tus padres y después eligió a su descendencia

Lectura del libro del Deuteronomio 4, 32-40

Moisés habló al pueblo, diciendo:
-«Pregunta, pregunta a los tiempos antiguos, que te han precedido, desde el día en que Dios creó al hombre sobre la tierra: ¿hubo jamás, desde un extremo al otro del cielo, palabra tan grande como ésta?; ¿se oyó cosa semejante?; ¿hay algún pueblo que haya oído, como tú has oído, la voz del Dios vivo, hablando desde el fuego, y haya sobrevivido?; ¿algún Dios intentó jamás venir a buscarse una nación entre las otras por medio de pruebas, signos, prodigios y guerra, con mano fuerte y brazo poderoso, por grandes terrores, como todo lo que el Señor, vuestro Dios, hizo con vosotros en Egipto, ante vuestros ojos? Te lo han hecho ver para que reconozcas que el Señor es Dios, y no hay otro fuera de él.
Desde el cielo hizo resonar su voz para enseñarte, en la tierra te mostró aquel gran fuego, y oíste sus palabras que salían del fuego.
Porque amó a tus padres y después eligió a su descendencia, él en persona te sacó de Egipto con gran fuerza, para desposeer ante ti a pueblos más grandes y fuertes que tú, para traerte y darte sus tierras en heredad, cosa que hoy es un hecho.
Reconoce, pues, hoy y medita en tu corazón, que el Señor es el único Dios, allá arriba en el cielo, y aquí abajo en la tierra; no hay otro. Guarda los preceptos y mandamientos que yo te prescribo hoy, para que seas feliz, tú y tus hijos después de ti, y prolongues tus días en el suelo que el Señor, tu Dios, te da para siempre.»

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 76, 12-13. 14-15. 16 y 21
R.
Recuerdo las proezas del Señor. Memor ero óperum Dómini.

Recuerdo las proezas del Señor;
sí, recuerdo tus antiguos portentos,
medito todas tus obras
y considero tus hazañas. R.
Recuerdo las proezas del Señor. Memor ero óperum Dómini.

Dios mío, tus caminos son santos:
¿qué dios es grande como nuestro Dios?
Tú, oh Dios, haciendo maravillas,
mostraste tu poder a los pueblos. R.
Recuerdo las proezas del Señor. Memor ero óperum Dómini.

Con tu brazo rescataste a tu pueblo,
a los hijos de Jacob y de José.
Guiabas a tu pueblo, como a un rebaño,
por la mano de Moisés y de Aarón. R.
Recuerdo las proezas del Señor. Memor ero óperum Dómini.

ALELUYA
Mt 5, 10
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos. Beáti qui persecutiónem patiúntur propter iustítiam, quóniam ipsórum est regnum cælorum.

EVANGELIO
¿Qué podrá dar un hombre para recobrar su vida?

+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 16, 24-28
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«El que quiera venirse conmigo, que se niegue a si mismo, que cargue con su cruz y me siga.
Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará.
¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida?
¿O qué podrá dar para recobrarla?
Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta.
Os aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin antes haber visto llegar al Hijo del hombre con majestad.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Concilio Vaticano II, Decr. Apostolicam actuositatem, 4.
La caridad de Dios 'que ha sido derramada en nuestros corazones por el Espirito Santo que se nos ha dado' (Rm 5, 5) hace a los laicos capaces para expresar de verdad en su vida el espíritu de las Bienaventuranzas. Siguiendo a Cristo pobre, ni : se deprimen ante la escasez de bienes temporales ni se engríen en su abundancia; imitando a Cristo humilde, no se hacen ambiciosos de la gloria vana (cfr Ga 5, 26), sino que se esfuerzan por agradar a Dios antes que a los hombres, dispuestos siempre a dejar todas las cosas por Cristo (cfr Lc 14, 25) hasta padecer persecución por la justicia (cfr Mt 5, 10), recordando las palabras del Señor: 'Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame'.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario X
298. Reunidos, hermanos, para recordar los beneficios de nuestro Dios, pidámosle que inspire nuestras plegarias para que merezcan ser atendidas.
- Por el papa N., por nuestro obispo N., por todo el clero y el pueblo a ellos encomendado. Roguemos al Señor.
- Por todos los gobernantes y sus ministros, encargados de velar por el bien común. Roguemos al Señor.
- Por los navegantes, por los que están de viaje, por los cautivos y los encarcelados. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros, reunidos en este santo templo en la fe, devoción, amor y temor de Dios. Roguemos al Señor.
Que te sean gratos, Señor, los deseos de tu Iglesia suplicante, para que tu misericordia nos conceda lo que no podemos esperar por nuestros méritos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Padre santo, las ofrendas que te presentamos en la fiesta de tus mártires N. y N., y concédenos la gracia de permanecer siempre firmes en la confesión de tu nombre. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, sancte Pater, múnera quae in sanctórum mártyrum commemoratióne deférimus, et nobis fámulis tuis concéde, ut in confessióne tui nóminis inveníri stábiles mereámur. Per Christum.
PREFACIO COMÚN I
El universo restaurado en Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
A quien hiciste fundamento de todo y de cuya plenitud quisiste que participáramos todos. Siendo él de condición divina se despojó de su rango, y por su sangre derramada en la cruz puso en paz todas las cosas; y así, constituido Señor del universo, es fuente de salvación eterna para cuantos creen en él.
Por eso, con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:

Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS I
De universali restauratione in Christo
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
In quo ómnia instauráre tibi complácuit, et de plenitúdine eius nos omnes accípere tribuísti. Cum enim in forma Dei esset, exinanívit semetípsum, ac per sánguinem crucis suae pacificávit univérsa; unde exaltátus est super ómnia et ómnibus obtemperántibus sibi factus est causa salútis aetérnae.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:

Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de la comunión Lc 22, 28-30
Vosotros sois los que habéis perseverado conmigo en mis pruebas, y yo os transmito el reino -dice el Señor-; comeréis y beberéis a mi mesa en mi reino.
Antiphona ad communionem Lc 22, 28-30
Vos estis qui permansístis mecum in tentatiónibus meis, et ego dispóno vobis regnum, dicit Dóminus, ut edátis et bibátis super mensam meam in regno meo.
Oración después de la comunión
Señor y Dios nuestro, que iluminaste el misterio de la cruz en la muerte gloriosa de tus mártires, escucha nuestra súplica y haz que, fortalecidos por este sacrificio, nos unamos a Cristo fielmente y trabajemos en la Iglesia por la salvación de todos los hombres. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Deus, qui crucis mystérium in sanctis martyribus tuis mirabíliter illustrásti, concéde propítius, ut, ex hoc sacrifício roboráti, Christo fidéliter haereámus, et in Ecclésia ad salútem ómnium operémur. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 8 de agosto
M
emoria de santo Domingo, presbítero, que siendo canónigo de Osma se hizo humilde ministro de la predicación en los países agitados por la herejía albigense y vivió en voluntaria pobreza, hablando siempre con Dios o acerca de Dios. Deseoso de una nueva forma de propagar la fe, fundó la Orden de Predicadores, para renovar en la Iglesia la manera apostólica de vida, mandando a sus hermanos que se entregaran al servicio del prójimo con la oración, el estudio y el ministerio de la Palabra. Su muerte tuvo lugar en Bolonia, el día seis de agosto (1221).
2. En Albano, en la vía Apia, a quince miliarios de Roma, santos Segundo, Carpófono, Victorino y Severiano, mártires (s. III/IV)
3. En Roma, en la vía Ostiense, en el séptimo miliario de la ciudad, santos Ciríaco, Largo, Crescenciano, Memia, Juliana y Esmaragdo, mártires (s. IV).
4. En Tarso, de Cilicia, martirio de san Marino, anciano de Anazarbe, que, en tiempo del emperador Diocleciano y el prefecto Lysia, fue decapitado, y su cuerpo, por orden de dicho prefecto, arrojado para que lo devoraran las fieras (c. 303-311).
5. En Milán, en la provincia de Liguria, san Eusebio, obispo, que trabajó intensamente por la fe verdadera y reconstruyó la iglesia catedral destruida por los hunos (c. 462).
6. En Vienne, en la Galia Lugdunense, san Severo, presbítero. (c. s. V)
7. En Burdeos, de Aquitania, san Mummolo, abad del monasterio de Fleury (678)
8. En Cízico, en el Helesponto, san Emiliano, obispo, que, por defender el culto a las sagradas imágenes, soportó grandes sufrimientos por parte del emperador León y, finalmente, acabó su vida en el destierro (s. IX).
9*. En el monasterio de Göttweig, en Austria, san Altmano, obispo de Passau, que fundó numerosas casas de clérigos siguiendo la Regla de san Agustín, restauró la disciplina del clero y, expulsado de su sede por el emperador Enrique IV por defender la libertad de la Iglesia, murió en el destierro (1091).
10*. En Galese, cerca de Viterbo, en la Toscana, san Famiano, eremita, que, nacido en Colonia, después de haber distribuido sus bienes entre los pobres y haber realizado piadosas peregrinaciones, murió en este lugar, revestido con el hábito Cisterciense (c. 1150)
11*. En Londres, en Inglaterra, beato Juan Felton, mártir, que fijó en público la sentencia de excomunión lanzada por el papa san Pío V contra la reina Isabel I y, por este motivo, fue despedazado cruelmente junto a la iglesia de San Pablo, mientras invocaba el nombre del Salvador, consumando así gloriosamente su martirio (1570).
12*. En York, también en Inglaterra, beato Juan Fingley, presbítero y mártir, que, también durante el reinado de Isabel I, fue condenado a muerte por ser sacerdote y ahorcado. Con él se conmemora al beato Roberto Bickendike, que, por aquel mismo tiempo, sin que se conozca el día y el año, sufrió iguales tormentos por haberse reconciliado con la Iglesia católica (1586).
13. En la aldea Xisiaodun, cerca de Xinhexian, en la provincia de Hebei, en China, san Pablo Ke Tingzhu, mártir. Era el jefe de la aldea cristiana y en la persecución desencadenada por los seguidores del movimiento Yihetuan, al ser despedazado ofreció a los demás un luminoso ejemplo de resignación cristiana (1900).
14*. En la ciudad de Zamora, en España, beata Bonifacia Rodríguez Castro, virgen, que fundó la Congregación de las Siervas de San José, para promover cristiana y socialmente a la mujer mediante la oración y el trabajo, según el ejemplo de la Sagrada Familia (1905).
15*. En Poggio a Caiano, en la Toscana, beata Margarita María (María Ana Rosa) Caiani, virgen, que fundó el Instituto de las Hermanas Mínimas Franciscanas del Sagrado Corazón, para la formación de la juventud y para la ayuda a los enfermos (1921).
16*. En Sydney, en Australia, beata María de la Cruz (María Elena) Mac-Killop, virgen, que fundó la Congregación de las Hermanas de San José y del Sagrado Corazón, y la dirigió entre múltiples fatigas y vejaciones (1909).
17*. En el lugar llamado El Saler, cerca de Valencia, en España, beato Antonio Silvestre Moya, presbítero y mártir, que, en el furor de la persecución contra la fe, llegó victorioso al reino celestial por su testimonio constante de Cristo (1936).
18*. En Valencia, también en España, beatas María del Niño Jesús Baldillou y Bullit y sus compañeras (sus nombres: Presentación de la Sagrada Familia (Pascalina) Gallén y Martí, María Luisa de Jesús Girón y Romera, Carmela de San Felipe Neri (Nazaria) Gómez y Lezaun, y Clementia de San Juan Bautista (Antonia) Riba y Mestres), vírgenes del Instituto de las Hijas de María de las Escuelas Pías y mártires, que, en la misma persecución, salieron gloriosamente al encuentro de Cristo, su Esposo, martirizadas por la violencia de los enemigos de la Iglesia (1936).
19*. En el lugar de Gusen, en Alemania, beato Vladimiro Laskowski, presbítero y mártir, que en tiempo de guerra, encarcelado en un campo de concentración y cruelmente torturado, alcanzó la gloria del martirio (1940).