miércoles, 17 de diciembre de 2014

Miércoles 21 enero 2015, Santa Inés, virgen y mártir, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

RITUAL DE LA CONFIRMACIÓN (1971)
OBSERVACIONES PREVIAS


11. Los catecúmenos adultos y los niños que en edad de catequesis son bautizados deben ser admitidos también en la misma celebración del Bautismo, como siempre ha sido costumbre, a la Confirmación y a la Eucaristía. Si esto no puede hacerse, recibirán la Confirmación en otra celebración comunitaria (cfr. n. 4). Del mismo modo en una celebración comunitaria recibirán la Confirmación y la Eucaristía los adultos, que bautizados en la infancia, después han sido preparados oportunamente.

Por lo que se refiere a los niños, en la Iglesia latina la Confirmación suele diferirse hasta alrededor de los siete años. No obstante, si existen razones pastorales, especialmente si se quiere inculcar con más fuerza en los fieles su plena adhesión a Cristo, el Señor, y la necesidad de dar testimonio de él, las Conferencias Episcopales pueden determinar una edad más idónea, de tal modo que el sacramento se confiera cuando los niños son ya algo mayores y han recibido una conveniente formación.

En este caso tómense las debidas cautelas, para que si se presentase peligro de muerte o cualquier otra grave dificultad, los niños sean confirmados en su tiempo oportuno, incluso antes del uso de razón, para que no se vean privados del bien del sacramento.

CALENDARIO

21
MIÉRCOLES. SANTA INÉS, virgen y mártir, m. obligatoria

Misa de la memoria (rojo).
ro MISAL: 1ª orac. prop. y el resto del común o de un domingo del T.O., Pf. común o de la memoria, conveniente PE I.
LECC.: vol. IV.
- Heb 7, 1-3. 15-17. Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec.
- Sal 109. R. Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec.
- Mc 3, 1-6. ¿Está permitido en sábado salvarle la vida a un hombre?
o bien: cf. vol. V.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 22 de enero, pág. 111.
CALENDARIOS: Tarragona: San Fructuoso, obispo y mártir, y san Eulogio y san Augurio, diáconos y mártires (S). Cataluña: (F).
Valencia: Beata Josefa María de Santa Inés, virgen (ML).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de santa Inés, virgen y mártir, que, siendo aún adolescente, ofreció en Roma el supremo testimonio de la fe, y consagró con el martirio el título de la castidad. Victoriosa sobre su edad y sobre el tirano, suscitó una gran admiración ante el pueblo y adquirió una mayor gloria ante el Señor. Hoy se celebra el día de su sepultura. (s. III/IV)

La oración colecta es propia de la memoria. El resto está tomado del común de virgen y mártir. En castellano las antífonas son del común de vírgenes 1.

21 de enero
Santa Inés, virgen y mártir
Memoria
Die 21 ianuarii
S. Agnetis, virginis et martyris
Memoria
Antífona de entrada
Esta es una virgen sabia y prudente, que salió a recibir a Cristo con la lámpara encendida.
Antiphona ad introitum
Beáta virgo, quae ábnegans semetípsam et tollens crucem suam, Dóminum aemuláta est, vírginum sponsum martyrúmque príncipem.
Oración colecta
Dios todopoderoso y eterno, que eliges a los débiles para confundir a los fuertes de este mundo; concédenos a cuantos celebramos el triunfo de tu mártir santa Inés imitar la firmeza de su fe. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Omnípotens sempitérne Deus, qui infírma mundi éligis, ut fórtia quaeque confúndas, concéde propítius, ut, qui beátae Agnétis mártyris tuae natalícia celebrámus, eius in fide constántiam subsequámur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la 2ª semana del Tiempo ordinario. Año I (impar).

PRIMERA LECTURA
Tú eres sacerdote para siempre según el rito de Melquisedec

Lectura de la carta a los Hebreos 7, 1-3.15-17

Hermanos:
Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, cuando Abrahán regresaba de derrotar a los reyes, lo abordó y lo bendijo, recibiendo de él el diezmo del botín.
Su nombre significa rey de justicia, y lleva también el título de rey de Salem, es decir, rey de paz.
Sin padre, sin madre, sin genealogía; no se menciona el principio de sus días ni el fin de su vida.
En virtud de esta semejanza con el Hijo de Dios, su sacerdocio dura eternamente.
Y esto resulta mucho más evidente si surge otro sacerdote a semejanza de Melquisedec, que lo sea, no en virtud de una legislación carnal, sino en fuerza de una vida imperecedera; pues está atestiguado: «Tú eres sacerdote para siempre según el rito de Melquisedec».

Palabra de Dios.
R/. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 109, 1. 2. 3. 4 (: 4bc)
R/.
Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec Tu es sacérdos in ætérnum secúndum órdinem Melchísedech.

Oráculo del Señor a mi Señor:
«Siéntate a mi derecha,
y haré de tus enemigos estrado de tus pies».R/.
Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec Tu es sacérdos in ætérnum secúndum órdinem Melchísedech.

Desde Sión extenderá el Señor el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos. R/.
Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec Tu es sacérdos in ætérnum secúndum órdinem Melchísedech.

«Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendré como rocío,
antes de la aurora». R/.
Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec Tu es sacérdos in ætérnum secúndum órdinem Melchísedech.

El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:
«Tú eres sacerdote eterno,
según el rito de Melquisedec». R/.
Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec Tu es sacérdos in ætérnum secúndum órdinem Melchísedech.

ALELUYA
Cf. Mt 4, 23
Jesús proclamaba el Evangelio del reino, curando las dolencias del pueblo. Prædicabat Iesus Evangelium regni, et sanabat omnem infirmitatem in populo.

EVANGELIO
¿Está permitido en sábado salvarle la vida a un hombre o dejarlo morir?
+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 3, 1-6
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, entró Jesús otra vez en la sinagoga, y había allí un hombre con parálisis en un brazo. Estaban al acecho, para ver si curaba en sábado y acusarlo. Jesús le dijo al que tenia la parálisis:
-«Levántate y ponte ahí en medio.»
Y a ellos les preguntó:
-«¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer lo bueno o lo malo?, ¿salvarle la vida a un hombre o dejarlo morir?»
Se quedaron callados. Echando en torno una mirada de ira, y dolido de su obstinación, le dijo al hombre:
-«Extiende el brazo.»
Lo extendió y quedó restablecido.
En cuanto salieron de la sinagoga, los fariseos se pusieron a planear con los herodianos el modo de acabar con él.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Beda (Catena aurea)
Considerado místicamente, este hombre que tenía la mano seca representa al género humano infecundo para el bien, pero curado por la misericordia de Dios. Su diestra se había secado en nuestro primer padre, cuando cogió el fruto del árbol vedado, y fue curado con el jugo de las buenas obras por la gracia del Redentor cuando tendió sus manos inocentes al árbol de la cruz.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario VIII
296. Invoquemos, hermanos, con corazón unánime, a Dios Padre todopoderoso, fuente y origen de todo bien.
- Por la santa Iglesia católica, extendida por todo el universo. Roguemos al Señor.
- Por nuestro santo Padre el papa N., por nuestro obispo N., por los sacerdotes y demás ministros de Dios. Roguemos al Señor.
- Por esta ciudad (este pueblo) de N., por su prosperidad y por todos los que en ella (él) habitan. Roguemos al Señor.
- Por los que sufren, por nuestros hermanos enfermos o encarcelados. Roguemos al Señor.
- Por los que cuidan de los ancianos, pobres y atribulados. Roguemos al Señor.
- Por todos nuestros difuntos: para que Dios los reciba en su reino de luz y de paz. Roguemos al Señor.
Dios todopoderoso y eternos, que gobiernas cuanto existe en el cielo y en la tierra: escucha las oraciones de tu pueblo y concede a nuestro tiempo la paz. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, Padre nuestro, que en la fiesta de tu mártir santa N. sean aceptables a tus ojos, como lo fue un día su glorioso martirio, estos dones que vamos a ofrecerte. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Múnera, quaesumus, Dómine, quae in celebritáte beátae N. deférimus, ita grátiae tuae efficiántur accépta, sicut eius tibi plácitum éxstitit passiónis certámen. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS MÁRTIRES
Significado y ejemplaridad del martirio
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque la sangre del glorioso mártir san N., derramada, como la de Cristo, para confesar tu nombre, manifiesta las maravillas de tu poder; pues en su martirio, Señor, has sacado fuerza de lo débil, haciendo de la fragilidad tu propio testimonio; por Cristo, Señor nuestro.
Por eso, como los ángeles te cantan en el cielo, así nosotros en la tierra te aclamamos diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE SANCTIS MARTYRIBUS
De signo et exemplo martyrii.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quóniam beáti mártyris N. pro confessióne nóminis tui, ad imitatiónem Christi, sanguis effúsus tua mirabília maniféstat, quibus pérficis in fragilitáte virtútem, et vires infírmas ad testimónium róboras, per Christum Dóminum nostrum.
Et ídeo, cum caelórum Virtútibus, in terris te iúgiter celebrámus, maiestáti tuae sine fine clamántes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANO.
Antífona de la comunión Mt 25, 6
Que llega el esposo, salid a recibir a Cristo, el Señor.
Antiphona ad communionem Ap 7, 17
Agnus, qui in médio throni est, dedúcet eos ad vitae fontes aquárum.
Oración después de la comunión
Señor y Dios nuestro, que has querido contar a santa N. en el número de tus santos con la doble corona de la virginidad y el martirio, concédenos, te rogamos, en virtud del sacramento que hemos recibido, vencer con fortaleza el espíritu del mal y conseguir de este modo la gloria del cielo Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Deus, qui beátam N. pro gémina virginitátis et martyrii victória inter Sanctos coronásti, da, quaesumus, per huius virtútem sacraménti, ut, omne malum fórtiter superántes, caeléstem glóriam consequámur. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 22 de enero
S
an Vicente, diácono de Zaragoza y mártir, que durante la persecución bajo el emperador Diocleciano hubo de sufrir cárcel, hambre, potro, láminas candentes, hasta que, en Valencia, en la Hispania Cartaginense (hoy España), voló al cielo a recoger el premio del martirio (304).
2. Conmemoración de san Valerio o Valero, obispo de Zaragoza, en la Hispania Tarraconense (hoy España), que tomó parte en el primer Concilio de Illiberis y, conducido a Valencia junto con san Vicente, murió en el destierro (305/315).
3. En la ciudad de Novara, en la Liguria (hoy Italia), san Gaudencio, a quien se considera el primer obispo de esta sede (c. 418).
4. En Sergiopolis, ciudad de Persia (hoy Irán), pasión de san Anastasio, monje y mártir, que, después de muchos tormentos que sufrió en la ciudad de Cesarea de Palestina, fue estrangulado y degollado junto a un río por orden del rey de los persas, Cosroes, después de haber presenciado la muerte de setenta compañeros (628).
5*. En el monasterio de Romans, junto al río Isère, en la región de los Alpes franceses, sepultura de san Barnardo, obispo de Vienne, que, dejando el servicio del emperador Carlomagno, abrazó la milicia de Cristo, repartió entre los pobres los bienes recibidos de su padre, construyó dos cenobios, el de Ambronay y el de Romans, en donde terminó sus días (842).
6. En Sora, ciudad del Lacio (hoy Italia), santo Domingo, abad, que fundo algunos monasterios en diversas partes de Italia y, con su anhelo de reforma, condujo a otros a una vida regular (1031).
7*. En la ciudad de Pisa, en la Toscana (hoy Italia), beata María Mancini, la cual, después de enviudar dos veces y no tener descendencia, siguiendo las indicaciones de santa Catalina de Siena, estableció la vida común en el monasterio de Santo Domingo, que presidió durante diez años (1431).
8*. En Como, ciudad de Lombardía (hoy Italia), beato Antonio della Chiesa, presbítero de la Orden de Predicadores, que restableció la vida cenobita en algunos conventos de la Orden, acompañando con indulgencia la debilidad humana y corrigiéndola con firmeza (1459).
9*. En la ciudad de Londres, en Inglaterra, beato Guillermo Patenson, presbítero y mártir, que durante el reinado de Isabel I fue condenado a muerte por ser sacerdote. Estando en la prisión, reconcilió con la Iglesia a otros seis compañeros de cárcel, completando su martirio en Tyburn, donde fue descuartizado (1592).
10. En Tonquín (hoy Vietnam del Norte), santos Francisco Gil de Federich y Mateo Alonso de Leziniana, presbíteros de la Orden de Predicadores y mártires, que después de una infatigable predicación del Evangelio fueron encarcelados durante el reinado de Trinh Doanh y, heridos con espada, obtuvieron una muerte gloriosa por Cristo (1745).
11. En Roma, san Vicente Pallotti, presbítero, fundador de la Sociedad del Apostolado Católico, que con sus escritos y actividades fomentó la vocación de todos los bautizados en Cristo para trabajar a favor de la Iglesia (1850).
12*. En la ciudad de Burdeos, en Francia, beato Guillermo José Chaminade, presbítero, que trabajó audazmente con gran celo pastoral durante los tiempos de persecución y deseoso de atraer a los laicos a la devoción a la Santísima Virgen María, y para favorecer las Misiones, fundó el Instituto de las Hijas de María Inmaculada y la Sociedad de María (1850).
13*. En Junín de los Andes, en Argentina, beata Laura Vicuña, virgen, que nació en la ciudad de Santiago de Chile, fue alumna del Instituto de María Auxiliadora y, para obtener la conversión de su madre, a los trece años ofreció a Dios su vida (1904).
14*. En Castelletto di Brenzone, junto al lago de Garda, en Italia, beato José Nascimbene, presbítero, fundador del Instituto de la Hermanitas de la Sagrada Familia (1922).
15*. En Viena, capital de Austria, beato Ladislao Batthyány-Strattmann, que, siendo padre de familia, dio testimonio del Evangelio con la santidad de su vida y de sus obras, tanto en el ambiente familiar como en la sociedad civil. Honró como cristiano el nombre y la dignidad de médico, entregado con toda caridad a cuidar a los enfermos, para los cuales fundó un hospital en el que solamente acogía a los pobres y miserables, dejando de lado todo género de vanidad (1931).

martes, 16 de diciembre de 2014

Martes 20 enero 2015, San Fabián, papa y mártir, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

RITUAL DE LA CONFIRMACIÓN (1971)
OBSERVACIONES PREVIAS

III. Celebración del sacramento


9. El sacramento de la Confirmación se confiere por la unción del crisma en la frente, que se hace con la imposición de la mano, y por las palabras: “N., recibe por esta señal el Don del Espíritu Santo”.

La imposición de las manos, que se hace sobre los confirmandos con la oración: “Dios todopoderoso...”, aunque no pertenece a la validez del sacramento, tiene, sin embargo, gran importancia para la integridad del rito y para una más plena comprensión del sacramento.

Cuando algunos presbíteros acompañan al ministro principal en la administración del sacramento, hacen al mismo tiempo que él la imposición de las manos sobre todos los candidatos, pero en silencio.

Todo el rito tiene una doble significación. Por la imposición de las manos sobre los confirmandos, hecha por el Obispo y por los sacerdotes concelebrantes, se actualiza el gesto bíblico, con el que se invoca el don del Espíritu Santo de un modo muy acomodado a la comprensión del pueblo cristiano. En la unción del crisma y en las palabras que la acompañan se significa claramente el efecto del don del Espíritu Santo. El bautizado, signado por la mano del Obispo con el aceite aromático, recibe el carácter indeleble, señal del Señor, al mismo tiempo que el don del Espíritu, que le configura más perfectamente con Cristo y le confiere la gracia de derramar “el buen olor” entre los hombres.

10. El sagrado Crisma es consagrado por el Obispo en la Misa, que ordinariamente se celebra el Jueves Santo con esta finalidad.

CALENDARIO

20
MARTES DE LA II SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria o SANTOS FRUCTUOSO, EULOGIO Y AUGURIO, mártires, memoria libre o SAN FABIÁN, papa y mártir, memoria libre o SAN SEBASTIÁN, mártir, memoria libre

Misa de feria (verde) o de una de las memorias (rojo).
ve ro MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 69, n. 5) / para la memoria de San Fructuoso y compañeros ants. y oracs. props. / para las otras memorias 1ª orac. prop. y el resto del común o de un domingo del T.O., Pf. común o de las memorias.
LECC.: vol. IV.
- Heb 6, 10-20. La esperanza que se nos ha ofrecido es para nosotros como un ancla segura y fuerte.
- Sal 110. R. El Señor recuerda siempre su alianza.
- Mc 2, 23-28. El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado.
o bien: cf. vol. V.

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de una de las memorias.

Martirologio: elogs. del 21 de enero, pág. 121.
CALENDARIOS: Ciudad Rodrigo-ciudad, Mallorca, Palma y San Sebastián ciudad: San Sebastián, mártir (S). Huelva-ciudad y Ciudad Rodrigo-diócesis: (MO).
Mínimos: Nuestra Señora del Milagro (F).
Hospitalarios de San Juan de Dios: Conversión de san Juan de Dios, religioso (MO).
OCSO: Beato Cipriano Miguel Tansi, monje cisterciense (ML).
OFM Conv.: Beato Juan Bautista Triquerie, presbítero, mártir (ML).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
San Fabián, papa y mártir, que, siendo simple laico, fue llamado al pontificado por indicación divina y, después de dar ejemplo de fe y virtud, sufrió el martirio en la persecución bajo el emperador Decio. San Cipriano, al hacer el elogio de su combate, afirma que dejó el testimonio de haber regido la Iglesia de modo irreprochable e ilustre. Su cuerpo fue sepultado en este día en el cementerio de Calixto, en la vía Apia de Roma. (250)

La oración colecta es propia de la memoria. El resto está tomado del común de mártires: 6. De un mártir, fuera del Tiempo Pascual.

20 de enero
San Fabián, papa y mártir
Die 20 ianuarii
S. Fabiani, papæ et martyris
Antífona de entrada
Este santo luchó hasta la muerte en defensa de la ley de Dios, y no temió las palabras de los malvados; estaba afianzado sobre roca firme.
Antiphona ad introitum
Iste sanctus pro lege Dei sui certávit usque ad mortem, et a verbis impiórum non tímuit; fundátus enim erat supra firmam petram.
Oración colecta
Dios todopoderoso, glorificador de tus sacerdotes, concédenos por intercesión de san Fabián, papa y mártir, progresar cada día en la comunión de su misma fe y en el deseo de servirte cada vez con mayor generosidad. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, tuórum glória sacerdótum, praesta, quaesumus, ut, beáti Fabiáni mártyris tui interveniénte suffrágio, eiúsdem proficiámus fídei consórtio dignóque servítio. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la 2ª semana de Tiempo Ordinario. Año I (impar).

PRIMERA LECTURA
La esperanza que se nos ha ofrecido es para nosotros como ancla segura y firme

Lectura de la carta a los Hebreos 6, 10-20

Hermanos:
Dios no es injusto para olvidarse de vuestro trabajo y del amor que le habéis demostrado sirviendo a los santos ahora igual que antes.
Deseamos que cada uno de vosotros demuestre el mismo empeño hasta el final, para que se cumpla vuestra esperanza, y no seáis indolentes, sino imitad a los que, con fe y perseverancia, consiguen lo prometido.
Cuando Dios hizo la promesa a Abrahán, no teniendo a nadie mayor por quien jurar, juró por si mismo, diciendo:
«Te llenaré de bendiciones y te multiplicaré abundantemente.»
Abrahán, perseverando, alcanzó lo prometido.
Los hombres juran por alguien que sea mayor y, con la garantía del juramento, queda zanjada toda discusión.
De la misma manera, queriendo Dios demostrar a los beneficiarios de la promesa la inmutabilidad de su designio, se comprometió con juramento, para que por dos cosas inmutables, en las que es imposible que Dios mienta, cobremos ánimos y fuerza los que buscamos refugio en él, asiéndonos a la esperanza que se nos ha ofrecido. La cual es para nosotros como ancla del alma, segura y firme, que penetra más allá de la cortina, donde entró por nosotros, como precursor, Jesús, sumo sacerdote para siempre, según el rito de Melquisedec.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 110, 1-2. 4-5. 9 y 10c
R.
El Señor recuerda siempre su alianza. Memor erit Dóminus in sæculum testaménti sui.

Doy gracias al Señor de todo corazón,
en compañía de los rectos, en la asamblea.
Grandes son las obras del Señor,
dignas de estudio para los que las aman. R.
El Señor recuerda siempre su alianza. Memor erit Dóminus in sæculum testaménti sui.

Ha hecho maravillas memorables,
el Señor es piadoso y clemente.
Él da alimento a sus fieles,
recordando siempre su alianza. R.
El Señor recuerda siempre su alianza. Memor erit Dóminus in sæculum testaménti sui.

Envió la redención a su pueblo,
ratificó para siempre su alianza,
su nombre es sagrado y temible.
La alabanza del Señor dura por siempre. R.
El Señor recuerda siempre su alianza. Memor erit Dóminus in sæculum testaménti sui.

ALELUYA
Cf. Ef 1, 17-18
El Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine los ojos de nuestro corazón, para que comprendamos cuál es la esperanza a la que nos llama. Pater Domini nostri Iesu Christi illuminet oculos cordis nostri, ut sciamus quæ sit spes vocationis nostræ.

EVANGELIO
El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado
+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 2, 23-28
Gloria a ti, Señor.

Un sábado, atravesaba el Señor un sembrado; mientras andaban, los discípulos iban arrancando espigas. Los fariseos le dijeron:
-«Oye, ¿por qué hacen en sábado lo que no está permitido?»
Él les respondió:
-« ¿No habéis leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus hombres se vieron faltos y con hambre? Entró en la casa de Dios, en tiempo del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes presentados, que sólo pueden comer los sacerdotes, y les dio también a sus compañeros.»
Y añadió:
-«El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; as! que el Hijo del hombre es señor también del sábado.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Beda (Catena aurea)
El cuidado que merece la salud y la vida del hombre es mayor que la observancia del sábado. Así es que está mandado guardar el sábado, pero, si hay necesidad, no debe considerarse reo al que lo quebrante; por esta razón no estaba prohibido circuncidar en ese día, porque era necesario hacerlo. Por lo mismo los macabeos peleaban en sábado. Por eso los discípulos que tenían hambre podían hacer, obligados por esta necesidad, lo que estaba prohibido por la ley; así como no habría razón hoy para considerar culpable al enfermo que no ayunase. "En fin el Hijo del hombre -continúa- aun del sábado es dueño", que es como si dijera: Si David, rey, es excusado por haber comido el pan de los sacerdotes, ¿cuánto más deberá serlo el Hijo del hombre, verdadero Rey y Sacerdote y Señor del sábado, por haber permitido arrancar espigas en sábado?

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario VII
295. Oremos al Señor, Dios de nuestros padres, para que nos escuche y tenga piedad de nosotros.
- Por la unidad y la libertad de la santa Iglesia católica y apostólica. Roguemos al Señor.
- Por la vida, el ministerio y la salud de nuestro Padre el papa N. y de nuestro obispo N., y por el pueblo y el clero que ama a Cristo. Roguemos al Señor.
- Por la paz y el progreso de las naciones. Roguemos al Señor.
- Por el perdón de nuestros pecados y la liberación de toda violencia, división y peligro. Roguemos al Señor.
- Por esta comunidad, congregada en el nombre de Jesucristo, y por cuantos no han podido venir a esta celebración. Roguemos al Señor.
Te pedimos, Dios de bondad, que escuches nuestras oraciones y derrames sobre nosotros la abundancia de tu misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, santifica con tu bendición estas ofrendas que te presentamos, y concédenos la gracia de vivir encendidos en el fuego de tu amor que dio fuerza al mártir san N. para soportar los tormentos. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Obláta múnera, quaesumus, Dómine, tua benedictióne sanctífica, quae, te donánte, nos illa flamma tuae dilectiónis accéndat, per quam sanctus N. torménta sui córporis univérsa devícit. Per Christum.
PREFACIO COMÚN I
El universo restaurado en Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
A quien hiciste fundamento de todo y de cuya plenitud quisiste que participáramos todos. Siendo él de condición divina se despojó de su rango, y por su sangre derramada en la cruz puso en paz todas las cosas; y así, constituido Señor del universo, es fuente de salvación eterna para cuantos creen en él.
Por eso, con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS I
De universali restauratione in Christo
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
In quo ómnia instauráre tibi complácuit, et de plenitúdine eius nos omnes accípere tribuísti. Cum enim in forma Dei esset, exinanívit semetípsum, ac per sánguinem crucis suae pacificávit univérsa; unde exaltátus est super ómnia et ómnibus obtemperántibus sibi factus est causa salútis aetérnae.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión Mt 16, 24
El que quiera venirse conmigo que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga –dice el Señor.
Antiphona ad communionem Cf. Mt 16, 24
Qui vult veníre post me, ábneget semetípsum, et tollat crucem suam, et sequátur me, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Señor, que el sacramento que hemos recibido nos dé la fortaleza con que el mártir san N. se mostró siempre fiel a tu servicio y vencedor en el tormento. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Praestent nobis, quaesumus, Dómine, sacra mystéria quae súmpsimus eam ánimi fortitúdinem, quae beátum N. mártyrem tuum réddidit in tuo servítio fidélem et in passióne victórem. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 21 de enero
M
emoria de santa Inés, virgen y mártir, que siendo aún adolescente, ofreció en Roma el supremo testimonio de la fe, consagrando con el martirio el título de la castidad. Obtuvo victoria sobre su edad y sobre el tirano, suscitó una gran admiración ante el pueblo y adquirió una mayor gloria ante el Señor. Hoy se celebra el día de su sepultura (s. III/IV).
2. Conmemoración de san Publio, obispo de Atenas, en Grecia, que dio testimonio de Cristo con su martirio (s. II).
3. En Tarraco (hoy Tarragona), ciudad de la Hispania Citerior (hoy España), pasión de los santos mártires Fructuoso, obispo, Augurio y Eulogio, sus diáconos, los cuales, en tiempo de los emperadores Valeriano y Galieno, después de haber confesado su fe en presencia del procurador Emiliano, fueron llevados al anfiteatro y allí, en presencia de los fieles y con voz clara, el obispo oró por la paz de la Iglesia, consumando su martirio en medio del fuego, puestos de rodillas y en oración (259).
4. En la ciudad de Troyes, en la Galia Lugdunense (hoy Francia), san Patroclo, mártir (c. s. III).
5. En Pavía, ciudad de la Liguria (hoy Italia), san Epifanio, obispo, que en tiempo de las invasiones bárbaras trabajó esforzadamente a favor de la reconciliación de los pueblos, en la redención de los cautivos y en la reconstrucción de la ciudad arruinada (496).
6. En las montañas que rodean el lago de Zürich, entre los helvecios (hoy Suiza), san Meinrado, presbítero, que llevó primero vida cenobítica y después eremítica, siendo asesinado por unos ladrones (c. 861).
7*. En el monte Mercurio, en la Lucania (hoy Italia), san Zacarías, apellidado “Angélico”, maestro de la vida cenobítica (c. 950).
8*. En la ciudad de Londres, en Inglaterra, beatos Eduardo Stransham y Nicolás Wheeler, presbíteros y mártires, que, reinando Isabel I, fueron condenados a muerte por ser sacerdotes y sufrieron el martirio en Tyburn (1586).
9. También en Londres, en Inglaterra, san Albano Roe, de la Orden de San Benito, y beato Tomás Green, presbíteros y mártires, los cuales, ya ancianos, durante el reinado de Carlos I dieron su vida por Cristo, siendo ahorcados en Tyburn después de haber pasado en la cárcel diecisiete años el primero y catorce el segundo (1642).
10*. En el monasterio de Benigamin, en la región de Valencia, en España, beata Josefa María de santa Inés, virgen, de la Orden de las Descalzas de San Agustín (1696).
11*. En la ciudad de Laval, en Francia, beatos presbíteros Juan Bautista Turpín du Comier y otros trece compañeros (Sus nombres son: beatos Juan Bautista Triquerie, de la Orden de los Hermanos Menores Conventuales, Juan María Gallot, José Pellé, Renato Luis Ambroise, Julián Francisco Morvin de la Gérardière, Francisco Duchesne, Jacobo André, Andrés Dudiou, Luis Gastineau, Francisco Migoret Lambardière, Julián Moulé, Agustín Manuel Philippot y Pedro Thomas.), mártires, que, por su constante fidelidad a la Iglesia católica, fueron degollados durante la Revolución Francesa (1794).
12. En la aldea de Daegu, en Corea, san Juan Yi Yun-il, mártir, que, siendo padre de familia, campesino y catequista, hubo de soportar azotes y luxación de todos sus miembros, manteniéndose constante en la fe cristiana, con lo que alcanzó con buen ánimo el martirio al ser degollado. Fue la última víctima de la gran persecución en esta nación (1867).

lunes, 15 de diciembre de 2014

Lunes 19 enero 2015, Por la Unidad de los cristianos, Misa "ad diversa".

SOBRE LITURGIA

RITUAL DE LA CONFIRMACIÓN (1971)
OBSERVACIONES PREVIAS


7. El ministro originario de la Confirmación es el Obispo. Ordinariamente el sacramento es administrado por él mismo, con lo cual, se hace una referencia más abierta a la primera efusión del Espíritu Santo en el día de Pentecostés. Pues, después que se llenaron del Espíritu Santo, los mismos Apóstoles lo transmitieron a los fieles por medio de la imposición de las manos. Así la recepción del Espíritu Santo por el ministerio del Obispo demuestra más estrechamente el vínculo, que une a los confirmados a la Iglesia, y el mandato recibido de dar testimonio de Cristo entre los hombres.

Además del Obispo, por el mismo derecho tienen facultad de confirmar:
a) El Administrador Apostólico, que no sea Obispo, el Prelado o Abad “nullius”, el Vicario o Prefecto Apostólico, el Vicario Capitular, dentro de los límites de su territorio y durante su ministerio.
b) El presbítero, que legítimamente ha recibido la misión de bautizar a un adulto o a un niño de edad catequética, o admite a un adulto bautizado válidamente a la plena comunión de la Iglesia.
c) En peligro de muerte, cuando no se pueda fácilmente recurrir al obispo, o éste se encuentre legítimamente impedido, pueden también confirmar: los párrocos y vicarios parroquiales, y en su ausencia, los vicarios coadjutores; los presbíteros que rigen parroquias peculiares debidamente constituidas; los ecónomos; los vicarios sustitutos y los vicarios auxiliares. En ausencia de todos los dichos, cualquier sacerdote que no tenga censura ni pena canónica.

8. Cuando se da una verdadera necesidad o causa especial, como sucede algunas veces por razón del gran número de confirmandos, tanto el ministro de la Confirmación del que se habla en el no 7, como el ministro extraordinario que confiere el sacramento por especial indulto de la Sede Apostólica o por determinación del derecho, puede admitir a otros presbíteros para que juntamente con él administren el sacramento.
Es necesario que estos presbíteros:
a) O bien, tengan un ministerio o cargo peculiar en la diócesis, a saber: sean o Vicarios Generales, o Vicarios o Delegados Episcopales, o Vicarios de zona o regionales, o los que, por disposición del Ordinario tengan función parecida.
b) O bien, sean párrocos del lugar en que se administra la Confirmación, o párrocos del lugar al que pertenecen los confirmando, o presbíteros que han trabajado especialmente en la preparación catequética de los confirmandos.

CALENDARIO

19
LUNES DE LA II SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa de feria (verde).
ve MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 69, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. IV.
- Heb 5, 1-10. A pesar de ser Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer.
- Sal 109. R. Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec.
- Mc 2, 18-22. El novio está con ellos.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 20 de enero, pág. 119.
CALENDARIOS: Esclavas del Divino Corazón: Beato Marcelo Spínola y Maestre (F). Asidonia-Jerez y Huelva: (MO). Cádiz, Coria-Cáceres, Málaga y Sevilla: (ML).
Córdoba: Santa Columba y compañeros mártires mozárabes de Córdoba (MO).
Mérida-Badajoz y Salamanca: San Juan Ribera, obispo (MO).
Franciscanos: Santa Eustaquia Calafato, virgen (MO).
Hijas de la Sabiduría: Hallazgo del Niño Jesús en el Templo (MO).
Dominicos: Beato Andrés de Peschiera, presbítero (ML).
Jesuitas: Santos Juan Ogilvie, Esteban Pongráez, Melchor Grodziecki, presbíteros; Marcos Krikevci, canónigo; Beatos Ignacio de Acevedo, presbítero, y compañeros; Santiago Salès, presbítero, y Guillermo Saultemouche, religioso, y compañeros, mártires (ML).
Madrid: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Juan Antonio Martínez Camino, obispo auxiliar (2008).

TEXTOS MISA

POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS C.
Esta misa puede decirse, incluso en los domingos del tiempo ordinario, cuando tienen lugar especiales celebraciones por la unidad de los cristianos.
PRO UNITATE CHRISTIANORUM C.
Haec Missa adhiberi potest, quando peculiares celebrationes pro unitate christianorum habentur, dummodo non occurrat dominica Adventus, Quadragesimae vel Paschae, aut sollemnitas quaedam.
Antífona de entrada Ef 4, 4-6
Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la meta de la esperanza en la vocación a la que habéis sido convocados. Un Señor, una fe, un bautismo. Un Dios, Padre de todo, que lo trasciende todo, y lo penetra todo, y lo invade todo.
Antiphona ad introitum Ep 4, 4-6
Unum corpus et unus spíritus, sicut vocáti estis in una spe vocatiónis vestrae; unus Dóminus, una fides, unum baptísma; unus Deus et Pater ómnium, qui est super omnes et per ómnia et in ómnibus nobis.
Oración colecta
Señor, mira complacido a tu pueblo y derrama sobre él los dones de tu Espíritu, para que crezca sin cesar en el amor a la verdad y busque, en la doctrina y en la práctica, la perfecta unidad de los cristianos. Por nuestro Señor.
O bien:
Te pedimos, Señor, que manifiestes en nosotros la abundancia de tus misericordias y hagas desaparecer las divisiones entre los cristianos, para que tu Iglesia aparezca como signo luminoso ante los pueblos, y el mundo, iluminado por tu Espíritu, crea en el Cristo que nos enviaste. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Pópulum tuum, quaesumus, Dómine, propítius réspice, et Spíritus tui super ipsum dona cleménter effúnde, ut in veritátis iúgiter amóre succréscat, et perféctam christianórum unitátem stúdio perquírat et ópere. Per Dóminum.
Vel:
Ubertátem misericordiárum tuárum, Dómine, revéla super nos et, in virtúte Spíritus tui, christianórum divisiónes rémove, ut Ecclésia tua signum inter natiónes elevátum clárius appáreat, et mundus, tuo Spíritu illustrátus, in Christum credat quem misísti. Qui tecum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la 2ª semana de Tiempo Ordinario. Año I (impar).

PRIMERA LECTURA
A pesar de ser Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer

Lectura de la carta a los Hebreos 5, 1-10

Hermanos:
Todo sumo sacerdote, escogido entre los hombres, está puesto para representar a los hombres en el culto a Dios: para ofrecer dones y sacrificios por los pecados.
Él puede comprender a los ignorantes y extraviados, ya que él mismo está envuelto en debilidades.
A causa de ellas, tiene que ofrecer sacrificios por sus propios pecados, como por los del pueblo.
Nadie puede arrogarse este honor: Dios es quien llama, como en el caso de Aarón.
Tampoco Cristo se confirió a si mismo la dignidad de sumo sacerdote, sino aquel que le dijo: «Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy», o, como dice otro pasaje de la Escritura: «Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec.»
Cristo, en los días de su vida mortal, a gritos y con lágrimas, presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte, cuando en su angustia fue escuchado. Él, a pesar de ser Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer. Y, llevado a la consumación, se ha convertido para todos los que le obedecen en autor de salvación eterna, proclamado por Dios sumo sacerdote, según el rito de Melquisedec.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 109, 1. 2. 3. 4
R.
Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec. Tu es sacérdos in ætérnum secúndum órdinem Melchísedech.

Oráculo del Señor a mi Señor:
«Siéntate a mi derecha,
y haré de tus enemigos estrado de tus pies.» R.
Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec. Tu es sacérdos in ætérnum secúndum órdinem Melchísedech.

Desde Sión extenderá el Señor el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos. R.
Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec. Tu es sacérdos in ætérnum secúndum órdinem Melchísedech.

«Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendré,
como rocío antes de la aurora.» R.
Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec. Tu es sacérdos in ætérnum secúndum órdinem Melchísedech.

El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:
«Tú eres sacerdote eterno,
según el rito de Melquisedec.» R.
Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec. Tu es sacérdos in ætérnum secúndum órdinem Melchísedech.

ALELUYA
Hb 4, 12
La palabra de Dios es viva y eficaz; juzga los deseos e intenciones del corazón. Vivus est sermo Dei et éfficax et discrétor cogitatiónum et intentiónum cordis.

EVANGELIO
El novio está con ellos
+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 2, 18-22
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, los discípulos de Juan y los fariseos estaban de ayuno. Vinieron unos y le preguntaron a Jesús:
-«Los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan. ¿Por qué los tuyos no?»
Jesús les contestó:
-«¿Es que pueden ayunar los amigos del novio, mientras el novio está con ellos? Mientras tienen al novio con ellos, no pueden ayunar.
Llegará un día en que se lleven al novio; aquel día si que ayunarán.
Nadie le echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto, lo nuevo de lo viejo, y deja un roto peor.
Nadie echa vino nuevo en odres viejos; porque revienta los odres, y se pierden el vino y los odres; a vino nuevo, odres nuevos. »

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Beda (Catena aurea).
En sentido místico se puede decir que los discípulos de Juan y los fariseos ayunan porque todo el que se gloría de las obras de la ley sin fe, y sigue las tradiciones de los hombres, y oye los oráculos de Cristo sin fe en el corazón, privándose de los bienes espirituales, languidece por el ayuno de su corazón; en tanto que el que se une a Cristo fielmente no queda en ayunas, porque se alimenta de su propia carne y de su sangre.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario VI
294. Pidamos, hermanos, a Dios nuestro Padre, e cuyas manos están los destinos del universo, que escuche las oraciones de su pueblo.
- Por la santa Iglesia de Dios: para que sea fiel a la voluntad de Cristo y se purifique de sus faltas y debilidades. Roguemos al Señor.
- Por los que gobiernan las naciones: para que trabajen por la paz del mundo, a fin de que todos los pueblos puedan vivir y progresar en justicia, en paz y en libertad. Roguemos al Señor.
- Por los pobres y los afligidos, por los enfermos y los moribundos, y por todos los que sufren: para que encuentren el consuelo y la salud. Roguemos al Señor.
- Por todos los que estamos aquí reunidos: para que perseveremos en la verdadera fe y crezcamos siempre en la caridad. Roguemos al Señor.
Dios todopoderoso y eterno, que por tu Hijo y Señor nuestro Jesucristo nos has dado el conocimiento de tu verdad: mira con bondad al pueblo que te suplica, líbralo de toda ignorancia y de todo pecado para que llegue a la gloria del reino eterno. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Que nos purifique, Señor, el sacrificio que vamos a ofrecerte, para que podamos comulgar en la misma eucaristía los que estamos unidos por el mismo bautismo. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Quam tibi, Dómine, offérimus hóstia et purificatiónem cónferat, et omnes uno baptísmate coniúnctos eorúndem mysteriórum tandem partícipes effíciat. Per Christum.
Prefacio. La unidad de la Iglesia, Cuerpo de Cristo.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Por Cristo, nuestro Señor.
Por él nos has conducido al conocimiento de la verdad, para hacernos miembros de su Cuerpo mediante el vínculo de una misma fe y un mismo bautismo; por él has derramado sobre todas las gentes tu Espíritu Santo, admirable constructor de la unidad por la abundancia de sus dones, que habita en tus hijos de adopción, santifica a toda la Iglesia y la dirige con sabiduría.
Por eso, unidos al coro angélicos, te alabamos con alegría, diciendo:
Santo, Santo, Santo...
Praefatio: De unitate Corporis Christi, quod est Ecclesia.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Per ipsum enim nos adduxísti ad agnitiónem tuae veritátis, ut uníus fídei et baptísmi vínculo Corpus eius efficerémur; per ipsum in cunctis géntibus largítus es Spíritum Sanctum tuum, qui, in diversitáte donórum mirábilis operátor et unitátis efféctor, fílios adoptiónis inhábitat totámque replet et regit Ecclésiam.
Et ídeo, choris angélicis sociáti, te laudámus in gáudio confiténtes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de la comunión Jn 17, 21. 23
Que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean en nosotros. Yo en ellos y tú en mi, para que sean completamente uno.
Antiphona ad communionem Jn 17, 21. 23
Ut omnes unum sint, sicut tu, Pater, in me, et ego in te, ut et ipsi in nobis unum sint: ego in eis et tu in me, ut sint consummáti in unum.
Oración después de la comunión
Después de participar en los misterios de Cristo, te pedimos, Señor, que renueves en tu Iglesia la gracia de santificación que tú nos diste, y haz que cuantos se glorían de llamarse cristianos te sirvan en la unidad de una misma fe. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Sacraménta Christi tui suméntes, quaesumus, Dómine, ut in Ecclésia tua sanctificatiónis grátiam rénoves quam dedísti, et omnes qui christiáno gloriántur nómine in unitáte fídei tibi servíre mereántur. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 20 de enero
S
an Fabián, papa y mártir, que, siendo simple laico, fue llamado al pontificado por indicación divina y, después de dar ejemplo de fe y virtud, sufrió el martirio en la persecución bajo el emperador Decio. San Cipriano, al hacer el elogio de su combate, afirma que dejó el testimonio de haber regido la Iglesia de modo irreprochable e ilustre. Su cuerpo fue sepultado en este día en el cementerio de Calixto, en la vía Apia de Roma (250).
2. San Sebastián, mártir, oriundo de Milán, que, como narra san Ambrosio, se dirigió a Roma en tiempo de crueles persecuciones, sufriendo allí el martirio. En la ciudad a la que había llegado como huésped, obtuvo el domicilio de la eterna inmortalidad. Fue enterrado en este día en las catacumbas de Roma (s. IV in.).
3. En la ciudad de Antinoe, en la Tebaida (hoy Egipto), san Ascla, mártir, que no temió las amenazas del juez, dado que le causaba mucho más temor renegar de Cristo, y después de variados tormentos, fue arrojado al río (s. IV)
4. En Nicea, ciudad de Bitinia (hoy Turquía), san Neófito, mártir (s. IV).
5. En Palestina, san Eutimio, abad, que, nacido en Armenia y consagrado a Dios desde la infancia, fue a Jerusalén y, después muchos años pasados en la soledad, al final de su vida, fiel y esforzado en la humildad y en la caridad, murió dejando ejemplo de observancia y disciplina (473).
6. En la ciudad de Worchester, en Inglaterra, san Wulfstano, obispo, que, pasando del claustro a la sede, mantuvo las costumbres monásticas junto al celo pastoral. Visitó incansablemente las parroquias de su diócesis, ocupándose en erigir iglesias, fomentar los estudios y condenar la venta de esclavos (1095).
7*. En el monasterio de Coltibuono, en la Toscana (hoy Italia), beato Benito Ricasoli, eremita de la Congregación de Valumbrosa (c. 1107).
8*. En Finlandia, san Enrique, obispo y mártir, nacido en Inglaterra, a quien se le confió la iglesia de Upsala, donde se dedicó con empeño a la evangelización de los finlandeses, siendo herido de muerte por un homicida, al que había tratado de corregir con la disciplina eclesiástica (c. 1157).
9. En la ciudad de Mesina, en Sicilia (hoy Italia), santa Eustoquio Calafato, virgen, abadesa de la Orden de Santa Clara, que se dedicó con todas sus fuerzas a restaurar la primitiva disciplina de la vida regular, en el seguimiento de Cristo según el ejemplo de san Francisco (1485).
10. En Seúl, ciudad de Corea, san Esteban Min Kuk-ka, mártir, que fue degollado en la cárcel por ser catequista cristiano (1840).
11*. En el monasterio de Mount Saint Bernard, cerca de Leicester, en Inglaterra, beato Cipriano (Miguel) Iwene Tansi, presbítero, de la Orden Cisterciense, que nació en el territorio de Onitsha, en Nigeria, y siendo aún niño, y en contra de su familia, abrazó la fe cristiana y fue ordenado sacerdote, dedicándose con gran diligencia a la cura pastoral hasta que, hecho monje, mereció coronar con una santa muerte una vida santa (1964).
12*. En la ciudad de Casoria, cerca de Nápoles, en Italia, beata María Cristina de la Inmaculada (Adalheides) Brando, virgen, que dedicó su existencia a la formación cristiana de los niños y fundó la Congregación de la Hermanas Víctimas Expiatorias de Jesús Sacramentado, con la cual promovió en gran manera la adoración a la Sagrada Eucaristía (1906).

domingo, 14 de diciembre de 2014

Domingo 18 enero 2015, II Domingo del Tiempo Ordinario (año B).

SOBRE LITURGIA

DIRECTORIO SOBRE LA PIEDAD POPULAR Y LA LITURGIA

Semana de oración por la unidad de los cristianos


182. Teniendo siempre presente la oración de Jesús: "como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que ellos sean una sola cosa en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado" (Jn 17,21), la Iglesia invoca en cada Eucaristía el don de la unidad y de la paz. El mismo Misal Romano – entre las Misas por diversas necesidades – contiene tres formularios de Misa "por la unidad de los cristianos". Esta intención aparece también en las preces de Liturgia de las Horas.

Dada la diversa sensibilidad de los "hermanos separados", también las expresiones de la piedad popular deben tener presente el criterio ecuménico. De hecho "la conversión del corazón y santidad de vida, juntamente con las oraciones privadas y públicas por la unidad de los cristianos, han de considerarse como el alma de todo el movimiento ecuménico, y con razón puede llamarse ecumenismo espiritual". Un especial punto de encuentro entre los católicos y los cristianos pertenecientes a otras Iglesias y Comunidades eclesiales es la oración en común, para impetrar la gracia de la unidad y para presentar a Dios las necesidades o preocupaciones comunes, y para darle gracias e implorar su ayuda. "La oración común se recomienda especialmente durante la "Semana de oración por la unidad de los cristianos", o en el tiempo entre la Ascensión y Pentecostés". Se han concedido indulgencias a la oración por la unidad de los cristianos.

CALENDARIO
* 18-25 de enero: OCTAVARIO DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS (mundial y pontificia).

18 +
II DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Misa del Domingo (verde).
ve MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Cr., Pf. dominical.
LECC.: vol. II.
- 1 Sam 3, 3b-10. 19. Habla, Señor, que tu siervo te escucha.
- Sal 39. R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
- 1 Cor 6, 13c-15a. 17-20. Vuestros cuerpos son miembros de Cristo.
- Jn 1, 35-42. Vieron dónde vivía y se quedaron con él.

Fueron y vieron. Las lecturas de hoy se centran en tres aspectos del encuentro con el Señor: llamada, encuentro y seguimiento. La llamada: Dios llama a Samuel en el silencio de la noche (1 Lect.). Dos discípulos de Juan se encuentran con Jesús y se convierten en intermediarios para que otros le encuentren y le sigan también (Ev.). Pablo da pista de por dónde ha de ir la respuesta a la llamada. Recuerda que nuestros cuerpos son miembros de Cristo y templos del Espíritu Santo, y como tales nos hemos de comportar sin profanar el templo (2 Lect.).

* JORNADA MUNDIAL DE LAS MIGRACIONES (pontificia): Liturgia del día (por mandato o con permiso del Ordinario del lugar puede usarse el formulario “Por los Emigrantes y Exiliados”, cf. OGMR, 374), alusión en la mon. de entrada y en la hom., intención en la orac. univ.
* Se puede celebrar la Misa “Por la unidad de los cristianos” con las lecturas del domingo.
* Hoy no se permiten las Misas de difuntos, excepto la exequial.

Liturgia de las Horas: oficio dominical. Te Deum.

Martirologio: elogs. del 19 de enero, pág. 117.

TEXTOS MISA

II DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO DOMINICA II PER ANNUM.
Antífona de entrada Sal 65, 4
Que se postre ante ti, oh Dios, la tierra entera; que toquen en tu honor; que toquen para tu nombre, oh Altísimo.
Antiphona ad introitum Ps 65, 4
Omnis terra adóret te, Deus, et psallat tibi; psalmum dicat nómini tuo, Altíssime.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excelsis.
Oración colecta
Dios todopoderoso, que gobiernas a un tiempo cielo y tierra, escucha paternalmente la oración de tu pueblo, y haz que los días de nuestra vida se fundamenten en tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Omnípotens sempitérne Deus, qui caeléstia simul et terréna moderáris, supplicatiónes pópuli tui cleménter exáudi, et pacem tuam nostris concéde tempóribus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Domingo de la 2ª semana de Tiempo Ordinario. Año B.

PRIMERA LECTURA
Habla, Señor, que tu siervo te escucha

Lectura del primer libro de Samuel 3, 3b-10. 19
En aquellos días, Samuel estaba acostado en el templo del Señor, donde estaba el arca de Dios. El Señor llamó a Samuel, y él respondió
- «Aquí estoy.»
Fue corriendo a donde estaba Elí y le dijo:
- «Aquí estoy; vengo porque me has llamado.»
Respondió Elí:
- «No te he llamado; vuelve a acostarte.»
Samuel volvió a acostarse.
Volvió a llamar el Señor a Samuel.
Él se levantó y fue a donde estaba Elí y le dijo:
- «Aquí estoy; vengo porque me has llamado.»
Respondió Elí:
- «No te he llamado, hijo mío; vuelve a acostarte.»
Aún no conocía Samuel al Señor, pues no le había sido revelada la palabra del Señor.
Por tercera vez llamó el Señor a Samuel, y él se fue a donde estaba Elí y le dijo:
- «Aquí estoy; vengo porque me has llamado.»
Elí comprendió que era el Señor quien llamaba al muchacho, y dijo a Samuel:
- «Anda, acuéstate; y si te llama alguien, responde: "Habla, Señor, que tu siervo te escucha."»
Samuel fue y se acostó en su sitio. El Señor se presentó y le llamó como antes:
- «¡Samuel, Samuel!»
Él respondió:
- «Habla, que tu siervo te escucha.»
Samuel crecía, y el Señor estaba con él; ninguna de sus palabras dejó de cumplirse.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 39, 2 y 4ab. 7. 8-9. 10
R.
Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad. Ecce vénio, Dómine, ut fáciam voluntátem tuam.

Yo esperaba con ansia al Señor;
él se inclinó y escuchó mi grito;
me puso en la boca un cántico nuevo,
un himno a nuestro Dios. R.
Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad. Ecce vénio, Dómine, ut fáciam voluntátem tuam.

Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,
y, en cambio,
me abriste el oído;
no pides sacrificio expiatorio. R.
Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad. Ecce vénio, Dómine, ut fáciam voluntátem tuam.

Entonces yo digo: «Aquí estoy
-como está escrito en mi libro-
para hacer tu voluntad.»
Dios mío, lo quiero,
y llevo tu ley en las entrañas. R.
Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad. Ecce vénio, Dómine, ut fáciam voluntátem tuam.

He proclamado tu salvación
ante la gran asamblea;
no he cerrado los labios;
Señor, tú lo sabes. R.
Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad. Ecce vénio, Dómine, ut fáciam voluntátem tuam.

SEGUNDA LECTURA
Vuestros cuerpos son miembros de Cristo

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 6, l3c-15a. 17-20

Hermanos:
El cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor; y el Señor, para el cuerpo.
Dios, con su poder, resucitó al Señor y nos resucitará también a nosotros.
¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo?
El que se une al Señor es un espíritu con él.
Huid de la fornicación. Cualquier pecado que cometa el hombre queda fuera de su cuerpo. Pero el que fornica peca en su propio cuerpo. ¿O es que no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo? El habita en vosotros porque lo habéis recibido de Dios.
No os poseéis en propiedad, porque os han comprado pagando un precio por vosotros.
Por tanto, ¡glorificad a Dios con vuestro cuerpo!

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

ALELUYA
Jn 1, 41. 17b
Hemos encontrado al Mesías, que es Cristo; la gracia y la verdad vinieron por medio de él. Invénimus Messíam, qui est Christus. Grátia et véritas per eum facta est.

EVANGELIO
Vieron dónde vivía y se quedaron con él

+ Lectura del santo evangelio según san Juan 1, 35-42
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice:
- «Éste es el Cordero de Dios.»
Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta:
- «¿Qué buscáis?»
Ellos le contestaron:
- «Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?»
Él les dijo:
- «Venid y lo veréis.»
Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; serían las cuatro de la tarde.
Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice:
- «Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo).»
Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo:
- «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro).»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica.
"El cordero que quita el pecado del mundo"

608 Juan Bautista, después de haber aceptado bautizarle en compañía de los pecadores (cf. Lc 3, 21; Mt 3, 14-15), vio y señaló a Jesús como el "Cordero de Dios que quita los pecados del mundo" (Jn 1, 29; cf. Jn 1, 36). Manifestó así que Jesús es a la vez el Siervo doliente que se deja llevar en silencio al matadero (Is 53, 7; cf. Jr 11, 19) y carga con el pecado de las multitudes (cf. Is 53, 12) y el cordero pascual símbolo de la Redención de Israel cuando celebró la primera Pascua (Ex 12, 3-14;cf. Jn 19, 36; 1Co 5, 7). Toda la vida de Cristo expresa su misión: "Servir y dar su vida en rescate por muchos" (Mc 10, 45).
878 (...) es propio también de la naturaleza sacramental del ministerio eclesial tener carácter personal. Cuando los ministros de Cristo actúan en comunión, actúan siempre también de manera personal. Cada uno ha sido llamado personalmente ("Tú sígueme", Jn 21, 22; cf. Mt 4, 19. 21; Jn 1, 43) para ser, en la misión común, testigo personal, que es personalmente portador de la responsabilidad ante Aquél que da la misión, que actúa "in persona Christi" y en favor de personas : "Yo te bautizo en el nombre del Padre… "; "Yo te perdono… ".
2563 El corazón es la morada donde yo estoy, o donde yo habito (según la expresión semítica o bíblica: donde yo "me adentro"). Es nuestro centro escondido, inaprensible, ni por nuestra razón ni por la de nadie; sólo el Espíritu de Dios puede sondearlo y conocerlo. Es el lugar de la decisión, en lo más profundo de nuestras tendencias psíquicas. Es el lugar de la verdad, allí donde elegimos entre la vida y la muerte. Es el lugar del encuentro, ya que a imagen de Dios, vivimos en relación: es el lugar de la Alianza.
La Palabra de Dios
2653 La Iglesia "recomienda insistentemente todos sus fieles… la lectura asidua de la Escritura para que adquieran 'la ciencia suprema de Jesucristo' (Flp 3, 8)… Recuerden que a la lectura de la Santa Escritura debe acompañar la oración para que se realice el diálogo de Dios con el hombre, pues 'a Dios hablamos cuando oramos, a Dios escuchamos cuando leemos sus palabras' (San Ambrosio, off. 1, 88)" (DV 25).
2654 Los Padres espirituales parafraseando Mt 7, 7, resumen así las disposiciones del corazón alimentado por la palabra de Dios en la oración: "Buscad leyendo, y encontraréis meditando ; llamad orando, y se os abrirá por la contemplación" (cf El Cartujano, scala: PL 184, 476C).
"Hoy"
2659 Aprendemos a orar en ciertos momentos escuchando la palabra del Señor y participando en su Misterio Pascual; pero, en todo tiempo, en los acontecimientos de cada día, su Espíritu se nos ofrece para que brote la oración. La enseñanza de Jesús sobre la oración a nuestro Padre está en la misma línea que la de la Providencia (cf. Mt 6, 11. 34): el tiempo está en las manos del Padre; lo encontramos en el presente, ni ayer ni mañana, sino hoy: "¡Ojalá oyerais hoy su voz!: No endurezcáis vuestro corazón" (Sal 95, 7-8).

Del Papa Benedicto XVI

ÁNGELUS, Plaza de San Pedro. Domingo 15 de enero de 2012
Queridos hermanos y hermanas:
Las lecturas bíblicas de este domingo –el segundo del tiempo ordinario–, nos presentan el tema de la vocación: en el Evangelio encontramos la llamada de los primeros discípulos por parte de Jesús; y, en la primera lectura, la llamada del profeta Samuel. En ambos relatos destaca la importancia de una figura que desempeña el papel de mediador, ayudando a las personas llamadas a reconocer la voz de Dios y a seguirla. En el caso de Samuel, es Elí, sacerdote del templo de Silo, donde se guardaba antiguamente el arca de la alianza, antes de ser trasladada a Jerusalén. Una noche Samuel, que era todavía un muchacho y desde niño vivía al servicio del templo, tres veces seguidas se sintió llamado durante el sueño, y corrió adonde estaba Elí. Pero no era él quien lo llamaba. A la tercera vez Elí comprendió y le dijo a Samuel: "Si te llama de nuevo, responde: "Habla, Señor, que tu siervo escucha"" (1S 3, 9). Así fue, y desde entonces Samuel aprendió a reconocer las palabras de Dios y se convirtió en su profeta fiel.
En el caso de los discípulos de Jesús, la figura de la mediación fue Juan el Bautista. De hecho, Juan tenía un amplio grupo de discípulos, entre quienes estaban también dos parejas de hermanos: Simón y Andrés, y Santiago y Juan, pescadores de Galilea. Precisamente a dos de estos el Bautista les señaló a Jesús, al día siguiente de su bautismo en el río Jordán. Se lo indicó diciendo: "Este es el Cordero de Dios" (Jn 1, 36), lo que equivalía a decir: Este es el Mesías. Y aquellos dos siguieron a Jesús, permanecieron largo tiempo con él y se convencieron de que era realmente el Cristo. Inmediatamente se lo dijeron a los demás, y así se formó el primer núcleo de lo que se convertiría en el colegio de los Apóstoles.
A la luz de estos dos textos, quiero subrayar el papel decisivo de un guía espiritual en el camino de la fe y, en particular, en la respuesta a la vocación de especial consagración al servicio de Dios y de su pueblo. La fe cristiana, por sí misma, supone ya el anuncio y el testimonio: es decir, consiste en la adhesión a la buena nueva de que Jesús de Nazaret murió y resucitó, y de que es Dios. Del mismo modo, también la llamada a seguir a Jesús más de cerca, renunciando a formar una familia propia para dedicarse a la gran familia de la Iglesia, pasa normalmente por el testimonio y la propuesta de un "hermano mayor", que por lo general es un sacerdote. Esto sin olvidar el papel fundamental de los padres, que con su fe auténtica y gozosa, y su amor conyugal, muestran a sus hijos que es hermoso y posible construir toda la vida en el amor de Dios.
Queridos amigos, pidamos a la Virgen María por todos los educadores, especialmente por los sacerdotes y los padres de familia, a fin de que sean plenamente conscientes de la importancia de su papel espiritual, para fomentar en los jóvenes, además del crecimiento humano, la respuesta a la llamada de Dios, a decir: "Habla, Señor, que tu siervo escucha".
ÁNGELUS, Domingo 15 de enero de 2006
Queridos hermanos y hermanas: 
El pasado domingo, en que celebramos el Bautismo del Señor, comenzó el tiempo ordinario del Año litúrgico. La belleza de este tiempo está en el hecho de que nos invita a vivir nuestra vida ordinaria como un itinerario de santidad, es decir, de fe y de amistad con Jesús, continuamente descubierto y redescubierto como Maestro y Señor, camino, verdad y vida del hombre. Es lo que nos sugiere, en la liturgia de hoy, el evangelio de san Juan, presentándonos el primer encuentro entre Jesús y algunos de los que se convertirían en sus apóstoles. Eran discípulos de Juan Bautista, y fue precisamente él quien los dirigió a Jesús, cuando, después del bautismo en el Jordán, lo señaló como "el Cordero de Dios" (Jn 1, 36). Entonces, dos de sus discípulos siguieron al Mesías, el cual les preguntó: "¿Qué buscáis?". Los dos le preguntaron: "Maestro, ¿dónde vives?". Y Jesús les respondió: "Venid y lo veréis", es decir, los invitó a seguirlo y a estar un poco con él. Quedaron tan impresionados durante las pocas horas transcurridas con Jesús, que inmediatamente uno de ellos, Andrés, habló de él a su hermano Simón, diciéndole: "Hemos encontrado al Mesías". He aquí dos palabras singularmente significativas: "buscar" y "encontrar". 
Podemos considerar estos dos verbos de la página evangélica de hoy y sacar una indicación fundamental para el nuevo año, que queremos que sea un tiempo para renovar nuestro camino espiritual con Jesús, con la alegría de buscarlo y encontrarlo incesantemente. En efecto, la alegría más auténtica está en la relación con él, encontrado, seguido, conocido y amado, gracias a una continua tensión de la mente y del corazón. Ser discípulo de Cristo: esto basta al cristiano. La amistad con el Maestro proporciona al alma paz profunda y serenidad incluso en los momentos oscuros y en las pruebas más arduas. Cuando la fe afronta noches oscuras, en las que no se "siente" y no se "ve" la presencia de Dios, la amistad de Jesús garantiza que, en realidad, nada puede separarnos de su amor (cf. Rm 8, 39). 
Buscar y encontrar a Cristo, manantial inagotable de verdad y de vida: la palabra de Dios nos invita a reanudar, al inicio de un nuevo año, este camino de fe que nunca concluye. "Maestro, ¿dónde vives?", preguntamos también nosotros a Jesús, y él nos responde: "Venid y lo veréis". Para el creyente es siempre una búsqueda incesante y un nuevo descubrimiento, porque Cristo es el mismo ayer, hoy y siempre, pero nosotros, el mundo, la historia, no somos nunca los mismos, y él viene a nuestro encuentro para donarnos su comunión y la plenitud de la vida. Pidamos a la Virgen María que nos ayude a seguir a Jesús, gustando cada día la alegría de penetrar cada vez más en su misterio.

Se dice Credo. Dicitur Credo.
Oración de los fieles
206. Hermanos, la fe nos enseña que todo contribuye para el bien de aquellos a quienes Dios ama. Con esta certeza en el alma, presentemos al Señor nuestras necesidades y las de todos los hombres.
R. Muéstranos, Señor, tu misericordia.
- Por el pueblo santo de Dios: para que manifieste la fidelidad al mensaje evangélico viviendo el amor hacia los enemigos y la solidaridad con todos. Oremos. R.
- Por los ministros del Evangelio: para que sean los primeros oyentes y testigos de la Palabra que anuncian al pueblo de Dios. Oremos. R.
- Por los novios: para que descubran el valor humano y sobrenatural de su amor y se preparen así a construir la familia, primera célula de la sociedad y de la Iglesia. Oremos. R.
- Por las familias divididas: para que, a la luz de la Palabra de Dios, con la ayuda y la comprensión de los hermanos, puedan descubrir el sentido cristiano de la vida y nunca duden de la misericordia del Padre. Oremos. R.
- Por nosotros y por nuestra asamblea: para que la llamada del Señor resuene profundamente en nuestro espíritu y nos disponga a una conversión sincera. Oremos. R.
Tu amor, Señor, no tiene fin; concédenos a nosotros y a todos los hombres el poder experimentar con gozo que tu misericordia es más grande que nuestro corazón. Por Jesucristo nuestro Señor.
Oración sobre las ofrendas
Concédenos, Señor, participar dignamente de estos santos misterios, pues cada vez que celebramos este memorial del sacrificio de Cristo se realiza la obra de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Concéde nobis, quaesumus, Dómine, haec digne frequentáre mystéria, quia, quóties huius hóstiae commemorátio celebrátur, opus nostrae redemptiónis exercétur. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de la comunión Sal 22, 5
Preparas una mesa ante mí y mi copa rebosa.
O bien: 1Jn 4, 16
Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él.
Antiphona ad communionem Cf. Ps 22, 5
Parásti in conspéctu meo mensam, et calix meus inébrians quam praeclárus est!
Vel: 1Jn 4, 16
Nos cognóvimus et credídimus caritáti, quam Deus habet in nobis.
Oración después de la comunión
Derrama, Señor, sobre nosotros el espíritu de caridad para que, alimentados con el mismo pan del cielo, permanezcamos unidos en el mismo amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Spíritum nobis, Dómine, tuae caritátis infúnde, ut, quos uno caelésti pane satiásti, una fácias pietáte concórdes. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 19 de enero

1. En Esmirna, de Asia (hoy en Turquía), pasión de san Germánico, mártir de Filadelfia en tiempo de los emperadores Marco Antonino y Lucio Aurelio. Fue discípulo de san Policarpo, al que precedió en el martirio, y condenado por el juez en el vigor de la primera juventud, por gracia de Dios superó el miedo de la fragilidad corporal, llegando a provocar él mismo al animal que le destinaron para su sacrificio (c. 167).
2. Cerca de Spoleto, ciudad de la Umbría (hoy Italia), san Ponciano, mártir, que fue duramente azotado con varas y, finalmente, degollado por su fe en Cristo, en tiempo del emperador Antonino (s. II).
3. En la vía Cornelia, en el decimotercer miliario antes de Roma, en el cementerio de Ninfa, santos Mario, Marta, Audifax y Abaco, mártires (c. s. IV).
4. Conmemoración de san Macario el Grande, presbítero y abad del monasterio de Scete, en Egipto, que, considerándose muerto al mundo, vivía sólo para Dios, enseñándolo así a sus monjes (c. 390).
5. Conmemoración de san Macario, llamado Alejandrino, presbítero y abad en las montañas de Scete, en Egipto (s. V).
6. En la ciudad de Lodi, en la Liguria (hoy Italia), conmemoración de san Basiano, obispo, que luchó enérgicamente, junto con san Ambrosio de Milán, para proteger a su grey de la herejía de los arrianos, que aún persistía en su diócesis (409).
7. En Como, ciudad de Lombardía (hoy Italia), santas Liberada y Faustina, hermanas y vírgenes, que fundaron el monasterio de Santa Margarita (580).
8*. Cerca de Carnuto (Chartres), de Neustria (hoy Francia), san Launomaro, abad del monasterio de Corbión, que había fundado él mismo en la soledad de Perche (c. 593).
9. En la ciudad de Ravena, en la Flaminia (hoy Italia), san Juan, obispo, el cual, durante la guerra contra los lombardos que agitaba toda Italia, proveyó óptimamente a las necesidades de su Iglesia, como narra san Gregorio I Magno, papa, quien le envió su libro de la Regla Pastoral (595).
10*. En Rouen, ciudad de Neustria (hoy Francia), san Remigio, obispo, hermano del rey Pipino, que se preocupó por introducir el modo romano en el canto de la salmodia (c. 762).
11*. En la isla de Corfú, en Grecia, san Arsenio, obispo, que fue un pastor completamente dedicado a su grey y asiduo en la oración nocturna (s. X).
12*. En la ciudad de Sevilla, en España, beato Marcelo Spínola y Maestre, obispo, que fundó círculos de obreros para mejorar la sociedad humana, trabajó por la verdad y la equidad, y abrió su casa a los menesterosos (1906).